Internas definirán el futuro de Marito y del liderazgo opositor

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Escribe: Luis Alen.

 

El futuro político del país y del presidente Marito Abdo está supeditado a los resultados de las internas simultáneas del domingo 20, Día del Padre. Hasta el punto que el cartismo quiso dar el aviso de que cualquiera sea la suerte de Efraín Alegre en los comicios del PLRA, su objetivo declarado es desplazarlo de la carrera por la presidencia en 2023.

 

Los dos principales protagonistas y enemigos acérrimos de la escena política, Horacio Cartes y Efraín Alegre, han tenido la suerte dispar en los últimos días. El patrón del quincho consiguió que se retirara una denuncia por supuesta evasión impositiva en su mayor empresa, Tabacalera del Este, mientras el líder opositor ha tenido la ingrata noticia que va camino al juicio oral por una factura trucha de la campaña electoral pasada.

HC por lo visto no deja nada librado al azar, sino que todos sus pasos son parte de una estrategia por acaparar cada vez más poder, no dejando ningún resquicio por donde se lo pueda llevar a una acusación por lavado de dinero, algún tráfico o por evasión tributaria, dentro del país mismo, que lo dejaría muy debilitado a expensas de reclamaciones ya sea procedentes del Brasil o de Estados Unidos, eventualmente.

Aunque desde Washington se dejó entrever que el apoyo a Marito Abdo es permanente de parte de la potencia hegemónica, tras la reciente visita al palacio de gobierno del encargado de negocios norteamericano, Joe Salazar, y de la renovada promesa de asistencia sanitaria para enfrentar la pandemia. Asimismo, es conocida la posición contraria de EE.UU. a que HC acumule excesivo poder, especialmente en el Poder Judicial y la Fiscalía.

 

Concordia y oposición

Se calentó al máximo la etapa previa a las internas partidarias del día 20 de este mes, cuando precisamente se verá en las primarias municipales hasta qué punto funciona la concordia abdo-cartista en la ANR, y por otra parte se definirá el liderazgo en el principal partido de oposición, ya que el PLRA realiza también en forma simultánea su elección para la presidencia del directorio, además de integrar las listas para los comicios generales de octubre próximo en los diferentes distritos del país.

Tiene razón Alegre cuando fustiga la llamativa celeridad de la fiscala general Sandra Quiñónez en llevarlo al banquillo por un documento supuestamente falso de su rendición de cuentas a la Justicia electoral, más aún cuando por peores indicios delictivos ningún fiscal se ha animado a investigar por ejemplo posibles delitos en el proceso preelectoral de la cúpula de la ANR, como en el famoso “affaire” de las firmas truchas para pedir la reelección de HC, o de las afiliaciones de ciudadanos sin su consentimiento, por citar sólo algunos hechos irregulares de los varios en que están involucrados dirigentes políticos colorados en los últimos tiempos, así como los casos de probables daños al patrimonio público atribuibles a los jerarcas del poder de turno abdista o del anterior gobierno cartista.

Pero si Cartes desea presionar con la movida fiscal para que su más enconado crítico sea perjudicado en sus chances para el 20 de junio, lo que está consiguiendo es lo contrario, ya que eleva a Efraín a una categoría de perseguido político del sistema mafioso, todo lo cual le catapulta a obtener sin lugar a dudas la mayor preferencia de los afiliados liberales, frente a la imagen de afinidad cartista que ostentan Blas Llano y cualquier otro adherente de su “Equipo Joven”.

Y si la intención cartista es la eventual condena de Alegre para dejarlo a un lado en la contienda electoral de 2023, cualquier otro líder opositor que enarbole la bandera efrainista de lucha contra la mafia podrá aglutinar los votos de una ciudadanía cansada del fracaso del actual gobierno abdo-cartista en traer las vacunas y en la plena atención hospitalaria a los enfermos del covid.

Pero si Efraín mantiene la presidencia del Partido Liberal Radical Auténtico el próximo 20, resulta más problemático aún llevar a cabo un juicio oral nada menos que en contra del líder del principal partido opositor, por lo que ésto representa como una pésima carta de presentación ante el mundo y los inversionistas, confirmando así que la fiscalía y la justicia se hallan cooptadas por el poder de la narcopolítica en el Paraguay.

 

Reculó CADEP

Como una prueba del poder de HC en la justicia, con sólo iniciar un juicio por supuesta difamación con inclusión de un pedido de indemnización monetaria, el empresario tabacalero consiguió que Cadep (Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya) reculara en su acusación de evasión impositiva contra las tabacaleras. El organismo no gubernamental de investigación está vinculado al exministro de Hacienda Dionisio Borda, pero actualmente ejerce su dirección el economista Fernando Masi.

Cadep se retractó de la denuncia de una evasión de las fábricas de tabaco -entre ellas Tabesa de HC, la más importante del sector- por un monto sideral de más de 400 millones de dólares anuales entre 2008 y 2019, tras un estudio realizado con el apoyo de la Universidad de Illinois, en Chicago, USA. Dio como excusa que no tuvo suficientes datos actualizados de la Subsecretaría de Tributación (SET), echando por tierra un cálculo científico realizado a partir de la utilización de materias primas e insumos con números muy cercanos a la realidad.

El titular de la SET, Oscar Orué, tomó como un triunfo de su repartición la reculada de Cadep, pero reconoció que las cifras con las que supuestamente no trabajó la consultora provienen de las mismas informaciones de producción y valor imponible de las empresas, a través de sus declaraciones juradas, que por supuesto son tenidas como la última palabra, sin que los inspectores de Tributación puedan asomar sus narices en las citadas firmas tabacaleras para ejercer la labor de fiscalización a la que está obligada por ley la autoridad tributaria.

En todo caso, lo que debió hacer Cadep es pelear en la justicia y demostrar que sí existe la evasión, ya que el mismo Orué dejó flotando en el ambiente la interrogante sin respuesta sobre la gran producción no registrada de las tabacaleras, como lo indicó ya en forma inequívoca el propio informe de Cadep, acerca del reducido consumo nacional frente a los datos exorbitantes de millones de cajas de cigarrillos producidos con las materias primas e insumos importados, que finalmente serían vendidas por las mismas tabacaleras a traficantes que se encargan de hacerlos pasar de contrabando a los países vecinos.

 

Controlar el Senado

Pudiendo ya ahora elegir al nuevo titular del Senado, los legisladores aparentemente dejaron la votación para después de las internas, que son municipales básicamente pero que contienen gran trascendencia política, especialmente por ser una especie de examen para el “concordato” abdo-cartista y además por prometer un resultado clave para el frente opositor en la misma Cámara Alta, como sería el éxito o el fracaso de la corriente del senador Blas Llano, pretendiente a la silla presidencial senatorial y que a la vez pugna por desbancar al efrainismo de la supremacía en el directorio liberal.

En última instancia, se habla que podría ser reelecto ya antes del 20 el actual titular Óscar “Cachito” Salomón, lo que no estaría en conexión con la intención del cartismo de copar también el Senado con un candidato de su confianza, como sería el caso del mismo Llano o de algún otro senador afín. Para ello, deberá tener HC de su lado a los abdistas descontentos con Marito y con algunos renegados “incentivados” de las filas opositoras fuera del grupo de liberales llanistas.

Una pista de la ruptura existente en el abdismo lo insinuó el hijo del senador Juan Carlos Galaverna, el diputado “Nano”, quien en un posteo en las redes sociales dijo algo así como que “el vaso se está llenando, pese a que se le dio todos los recursos”. Con ello estaría lanzando un críptico mensaje que a buen entendedor significa que la paciencia se ha acabado con Marito, incluso entre sus partidarios de la primera hora, por lo que cada vez más resulta importante la elección del titular del Senado en la coyuntura actual, porque podría quedar en la línea de sucesión presidencial si es que Marito va a juicio político o renuncia, y se genera la doble acefalía en el caso que también renuncie el vicepresidente Hugo Velázquez, quien ya dio a entender de la posibilidad de su dimisión para dedicarse de lleno a la candidatura presidencial en 2023. 

Pero el alejamiento de Velázquez plantea dos aristas claves: si se da antes del 15 de agosto se deberá llamar a elecciones para elegir su reemplazante, pero si se produce después de dicha fecha, ya solo el Congreso nombrará a un sucesor.

Tal vez no se note tanto en los resultados de las internas coloradas el descontento popular con la gestión de Marito de la pandemia y de la crisis socioeconómica resultante, pero seguir apoyando a un gobierno muy débil le podría arrastrar más temprano que tarde a HC a un torbellino político del cual no saldría indemne. De allí la intención cartista de formar un sólido frente en el Senado como el que ya tiene en Diputados, con el fin de forzar la salida de Abdo. 

Pero para ello está pendiente del resultado electoral en el PLRA, paradójicamente, porque un triunfo de Efraín supondría un golpe muy fuerte para las aspiraciones de Blas Llano de constituirse en el hombre bisagra para la salida del actual atolladero político-social.

 

En cualquier caso, HC tiene también la alternativa de aguantar junto a Marito hasta 2023, toda vez que éste sigue contando con el apoyo de la embajada norteamericana y de paso también Brasil se presente con ánimo de negociar ya Itaipú, con el aliciente de no promover a Cartes ningún proceso judicial ya sea por el caso Messer o con denuncias por lavado, contrabando o algún que otro tráfico.

 

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