Comerciantes de CDE esperan que Gobierno cumpla sus promesas

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El Paraguay inicia un nuevo rumbo, que además de identificar como lema al proyecto de Horacio Cartes, significa no sólo una expresión de deseos del flamante gobernante, sino todo un desafío para diferenciar su gestión gubernamental de las anteriores.
Como empresario, Horacio Cartes sabe que sus metas programáticas serán alcanzadas solamente con eficiencia operativa que finalmente se debe plasmar en resultados concretos satisfactorios, reflejados en rentabilidad económica y social, que para un gobierno que se propone inclusivo no significa mero progreso para una minoría sino también atender las necesidades de la amplia mayoría que lo votó en las elecciones generales. 
La lucha contra la pobreza, la corrupción y el actual aislamiento internacional del Paraguay marcarán en forma decisiva las primeras medidas del nuevo gobierno de Cartes. Estas iniciativas tendrán con seguridad trabas, obstáculos y contramarchas de los grupos de presión, así como de los sectores políticos que en vez de acompañar el interés nacional se ponen al servicio de corporaciones que sólo defienden sus miras particulares.
El presidente Cartes, así como evidenció firmeza para contrarrestar las presiones provenientes del partido Colorado, en el caso de la elección de sus ministros –un gabinete donde hay más técnicos que políticos- ya demostró la estrategia que quiere llevar adelante para encauzar una gestión eficiente y de resultados satisfactorios en los grandes lineamientos trazados para sus metas programáticas.
De entrada, el nuevo gobierno deberá arreglar las cuentas públicas, combatiendo el fuerte déficit fiscal y el excesivo gasto superfluo de la burocracia estatal, agravado por las dudas de corrupción en muchas licitaciones y adquisiciones del Estado.
Ya antes de asumir, se notó la determinación de HC de luchar contra la corrupción en la administración estatal, a pesar de que fueron muy fuertes las presiones provenientes del mismo gobierno de Federico Franco para continuar con el festival de gastos en las contrataciones públicas, durante el proceso de transición y de entrega del poder, que va entre el 21 de abril y el 15 de agosto. 

Puso freno a
angurrientos azules
Cartes tuvo que intervenir y poner freno a las increíbles ambiciones y ganas de “recaudar” del grupo liberal que va a la llanura, pero al mismo tiempo dejó con las ganas a muchos de sus correligionarios que se creían con derecho a “recompensa” exigiendo apetitosos cargos por haber apoyado a Cartes en la campaña electoral. 
La demora en dar a conocer su “selección nacional” de ministros fue un hábil ejercicio para mantener hasta el último instante en la expectativa a muchos políticos hambrientos de poder y prebendas, pero también ha sido un acertado expediente para dar a entender que el poder reside en Cartes y en nadie más, ya que nadie salió hasta ahora a decir que cuenta con la autorización para adueñarse de algunas áreas del gobierno, antes de tiempo y sin contar con la bendición del jefe.
De la firmeza de carácter de HC, que ya la mostrado en su actuación ante los empresarios sojeros por la reforma tributaria y con los legisladores en el tema del metrobús, dependerá finalmente el éxito en la gestión de cinco años que le aguarda, y de que estemos o no en presencia de un estadista, el primero de la transición, después del fracaso continuado de los anteriores presidentes desde la caída del poder del general Alfredo Stroessner.

Escribe: Luis Alen

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