Sandra McLeod de Zacarías ahora se presenta como víctima de la prensa. Así lo afirmó durante su discurso en el acto de descubrimiento de un busto del general Bernardino Caballero, en el paseo central de la avenida que lleva el mismo nombre, frente a la seccional colorada número 1.
Si bien una cosa no tenía nada que ver con la otra, McLeod aprovechó el momento para despacharse contra la prensa, como si ésta fuera la responsable de su desorganizada administración municipal, que acumula deudas a proveedores, instituciones con las que firma convenio, como el Cuerpo de Bomberos (450.000.000 Gs.) y funcionarios municipales. Es decir para la intendenta, la prensa es la culpable del descalabro administrativo municipal.
McLeod, munida de un cinismo extremo, algo característico en su esposo Javier Zacarías Irún, afirma que no le teme a la verdad, sino a la mentira, pidiendo luego que se respeten a sus hijos, como si algún medio alguna vez se ocupara de ellos. Una vez más intenta manipular a la gente, queriendo hacer creer que los medios no se ocupan de su gestión, sino de su familia, nada más lejos de la realidad.
“Le pido a la prensa -yo sé que hoy soy víctima- desde hace un tiempo estoy siendo víctima y seguiré siendo el enfoque porque las próximas elecciones son las municipales, sabemos eso. Les digo a aquella gente que miente alevosamente, que hablen de mi, de mi familia, que lo hagan de mi y de Javier pero respeten a mis hijos…No tengo temor a la verdad, tengo temor a la mentira”.
Sueldo atrasado
Algo pintoresco le tocó vivir al colega Gustavo Ayala, reportero del canal 11 TVUNE, quien en principio no tuvo problemas para acceder a una entrevista a la intendenta Sandra Zacarías. La nota iba bien, hasta que al colega se le ocurrió preguntar cuándo la municipalidad de Ciudad del Este iba a ponerse al día con el salario de sus funcionarios. Como era de esperarse, la intendenta no respondió la consulta, miró su reloj y sólo atinó a decir que estaba retrasada para un acto, por lo que tenía que abandonar la nota.
Una vez más la intendenta tuvo la brillante oportunidad de decir su verdad, pero no, sólo la evadió y a la hora de responder a los cuestionamientos, sólo se limita a decir que la prensa miente.
Lastimosamente, el atraso del pago de salario es real y lo sufren los funcionarios municipales. El pago sigue siendo a cuenta gotas. Según los afectados el pago se realiza por sectores, por lo que hay diferencia de atraso entre una y otra dependencia municipal. Los atrasos, según los datos, van de 2 a cuatro meses. Los que más cobran en forma atrasada son los funcionarios de la planilla madre, que en total no llega a 500. En su mayoría son jefes, directores y funcionarios antiguos de la institución.





























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