Cartes sale por la ventana

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Como ya no sería extraño para la población paraguaya, por el reiterado despropósito cometido durante los 5 años de su gestión,  Horacio Cartes sale por la ventana del Palacio de López.

Ingresó por la puerta grande aquel 15 de agosto del 2013, colmado por una gran expectativa ciudadana, pero terminó dejando el poder por una estrecha ventana, regada por una galopante corrupción, donde el gobierno ganó desprestigio por la libertad otorgada a los facinerosos, que estuvieron colgados del poder fáctico gracias a la impunidad permitida por el poder Ejecutivo saliente.

La administración de Cartes en la era post Stroessener es catalogada por politólogos y estudiosos como uno de los peores gobiernos, con una lacerante corrupción, una inseguridad extrema, con sólo casi el 2 por ciento de disminución de la pobreza, terrible desigualdad social, falta de fuentes de trabajo, nula respuesta a la salud y educación, entre otros grandes déficit, que ha dejado como legados nefastos el ex presidente Horacio Cartes.

A esto hay que sumar su autoritarismo y el pisoteo constante del estado de derecho, que convirtió al país en una anárquía sin precedente, en desmedro absoluto de la institucionalidad de la república.

La historia le recordará, no precisamente como el presidente que transformó el Paraguay para el soñado desarrollo social, sino muy por el contrario, que utilizó el cargo para enriquecerse aun más, y que abrió el grifo para que su camarilla de delincuentes perpetre su “golpe” bajo oscuros intereses, con la clara complicidad del ex mandatario, que de esta manera pasa en el recordatorio más negro del pueblo paraguayo.

Marito tiene la magnífica oportunidad de revertir la desastrosa administración de Cartes, que como su cómplice Javier Zacarías Irún convirtió el Paraguay en un negocio privado, donde algunos de sus gerentes manejaron las instituciones públicas como empresas particulares.

Y por si fuera poco, el ex presidente ofreció impunidad a su entorno más inmediato para perpetrar sus fechorías sin que la justicia se ocupe de ellos; sólo citar algunos políticos que tuvieron la coraza de Cartes para sacar tajadas, como, Javier Zacarías, Sandra McLeod, Óscar González Daher, Víctor Bogado, Luis Canillas, por citar algunos.

La ciudadanía está con una gran esperanza, que el nuevo gobierno mejorará la calidad de vida de cada uno de los paraguayos. Pero para eso debe demostrar una acerada voluntad política, y no terminar en meros discursos como su antecesor, que realizó una infinidad de promesas, que en un 90% no fueron concretadas. Sí, cumplió con sus amigotes, quienes fueron favorecidos con jugosas licitaciones u otros negocios a espalda del pueblo.

Mario Abdo Benítez no puede cometer la torpeza de Cartes, lo cual debe servirle de ejemplo para tratar de enderezar el rumbo del país, que hoy en día se encuentra en un profundo abismo, de donde deberá sacarle este nuevo gobierno.

 

El saliente presidente de la República nunca se preocupó por el devenir de su pueblo. Durante los cinco años de su gobierno se dedicó a cumplir sus caprichos y el de sus amigos, anteponiendo intereses particulares sobre las verdaderas necesidades de la nación. Los crasos errores cometidos impidió a Horacio Cartes a abandonar el Palacio de López por la puerta por donde ingresó aquel 15 de agosto del 2013.  

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