El anuncio realizado por el Contralor General de la República (CGR), Roy Rodgers, en auditar la Universidad Nacional del Este (UNE), se tiene que entender como una clara voluntad política de querer combatir la corrupción en los entes públicos.
No todas las veces se da la presencia de la Contraloría, al menos en anteriores administraciones, en esta zona del país, donde la corrupción goza de muy buena salud.
Si la máxima autoridad del citado ente fiscalizador desea realizar en serio las tareas en la institución, que recientemente asumió, también debe extender sus acciones a otras entidades públicas, como a la municipalidad de Ciudad del Este, que desde el 2001 (15 años) no conoce de una auditoría de gestión contable por parte de la Contraloría.
Las movilizaciones estudiantiles, que tuvo su epicentro en el campus de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y que luego se extendió a varios puntos de la República, no debe sólo servir para lo mediático o el folclórico marketing, a lo que está acostumbrada la clase política nacional.
Muy por el contrario, tiene que ser el impulso para continuar denunciando y protestando contra ese terrible mal, que se llama corrupción y cada vez es más notoria la manera cómo corroe el tejido social del pueblo paraguayo.
Desde el pasado martes, funcionarios de la Contraloría se instalaron en la UNE de la capital del Alto Paraná, para intentar desvendar la presunta galopante corrupción en la mencionada institución educativa terciaria y que de sobremanera comprometería al anterior Rector, Víctor Brítez, quien hoy es un aventajado empresario.
Ahora es tratar de confiar en la gestión del nuevo Contralor, porque el anterior, Oscar Rubén Velázquez, quien renunció tras descubrirse una serie de irregularidades en su administración, permitió que la ciudadanía pierda total confianza, justamente, en la institución responsable de fiscalizar la transparencia en la función pública.
Este mismo Velázquez fue el que siempre otorgó impunidad, por años, al clan Zacarías, que hace una década y media está al frente de la municipalidad de Ciudad del Este, sin que el pueblo paranaense sepa en qué se invierte su dinero. ¿Será que ahora el Contralor Roy Rodgers tendrá el coraje de auditar la comuna paranaense?
Independientemente a la voluntad política de las autoridades de turno, el pueblo tiene que seguir revelándose y denunciado las ilegalidades que se suceden diariamente en el país. Se tiene que hacer uso de ese derecho de manifestarse, libre y pacíficamente, así como está consagrado en el artículo 138 de la Constitución Nacional.
Las movilizaciones no se deben limitar a los reclamos en los colegios y universidades, sino deben llegar a las instituciones del Estado, donde la corrupción no tiene límite y que viene multiplicándose con mayor virulencia en los últimos años.
Esta “primavera” estudiantil tiene que constituirse en el inicio de una transformación de un futuro más venturoso para todos los paraguayos.
El universo del estudiantado de la UNE estará muy atento a lo que pueda hacer la Contraloría en la institución. La confianza, por de pronto, está ofrecida al controlar Rodgers, que tiene el compromiso de ampliar su campo de acción, como la municipalidad de Ciudad del Este, donde la ciudadanía aguarda con suma expectativa la presencia en el lugar de la CGR.























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