La precandidata a la Intendencia por el movimiento Causa Republicana (ANR) intensifica su campaña electoral con un programa de gobierno que combina rigor técnico en infraestructura con una fuerte crítica a la gestión actual. Bajo el lema «Ganar para Servir», la Ing. Nilda Venialgo busca romper las estructuras tradicionales del municipio.
Un liderazgo forjado en la fiscalización
La carrera de la Ing. Nilda Venialgo hacia la Intendencia de Hernandarias no es fortuita. Su figura se ha consolidado en la Junta Municipal como una de las voces más críticas y vigilantes de la administración de Nelson Cano. Según la precandidata, su decisión de postularse nace de la necesidad de «sanear» una institución que, a su criterio, ha priorizado el gasto operativo por sobre el beneficio ciudadano.
«Me considero la figura política más limpia entre los candidatos actuales», afirma con seguridad. Su trayectoria está marcada por denuncias públicas sobre presuntas irregularidades, como la polémica compra de un inmueble por G. 3.900 millones y la gestión de préstamos que, según ella, no se tradujeron en mejoras tangibles para el pueblo. Esta postura fiscalizadora, asegura, incluso le costó represalias económicas en sus haberes como concejal, lo que ha reforzado su imagen de «candidata sin techo de vidrio».
Los pilares de la «transformación imparable»
El plan de gobierno de Venialgo se aleja del asistencialismo tradicional y propone soluciones estructurales basadas en la eficiencia del gasto público.
- Infraestructura contra las inundaciones: Para Venialgo, no es aceptable que barrios como San Carlos, 1° de Marzo y Las Mercedes sigan sufriendo inundaciones cada vez que llueve. Su propuesta técnica estima una inversión de USD 2 millones para un sistema integral de desagüe pluvial.
«No es cosa de otro mundo si se planifica bien. Buscaremos articular con la Gobernación y la Itaipú Binacional para que los recursos lleguen a donde realmente se necesitan», explicó.
- Hernandarias como polo industrial «cero coimas»: Aprovechando las 5.000 hectáreas destinadas a zona industrial en el municipio, la ingeniera plantea una política de «puertas abiertas» para inversores, pero con una condición innegociable: la transparencia total. Su promesa de «ni un solo centavo de coima» busca generar confianza en el sector privado para que la Municipalidad deje de ser una «casa de empleo» estatal y pase a ser una facilitadora de empleo genuino.
- El factor social: Guarderías Municipales: Reconociendo la realidad de las madres solteras y trabajadoras, Venialgo propone la creación de cuatro guarderías municipales estratégicamente ubicadas en los puntos cardinales de la ciudad (Norte, Sur, Este y Oeste). Este proyecto, que contaría con el apoyo del Ministerio de la Niñez, apunta a brindar un entorno seguro para los niños mientras sus madres se insertan en el mercado laboral.
Un equipo de «gente de bien» y renovación generacional
En el tablero político, Venialgo compite bajo el movimiento Causa Republicana, liderado por la senadora Lilian Samaniego, y mantiene puentes de diálogo con figuras nacionales como Mario Abdo Benítez y Arnoldo Wiens. Sin embargo, su mayor orgullo es su lista de precandidatos a concejales.
«Los jóvenes no son solo el futuro, son el presente», sostiene. Su lista está compuesta mayoritariamente por mujeres y jóvenes profesionales que, según describe, poseen una «trayectoria intachable y vocación de servicio». Este enfoque busca captar el voto del electorado que clama por caras nuevas en la política hernandariense.
Una campaña que nace desde los barrios
Venialgo continúa fortaleciendo su proyecto político de cara a las internas partidarias del 7 de junio. En las últimas semanas, la precandidata ha intensificado su presencia en diversos puntos de Hernandarias, sumando el respaldo de referentes barriales y «caudillos» que buscan una renovación en el liderazgo local.
Con un enfoque de «cercanía y determinación», Venialgo sostiene que su crecimiento en las encuestas y el apoyo popular se deben a un equipo comprometido con el progreso real. «El proyecto crece desde las bases, con la gente y para la gente», afirmó la ingeniera.
El mensaje final: «El dinero alcanza si no se roba»
Con un presupuesto municipal que supera los G. 60.000 millones, Venialgo insiste en que el problema no es la falta de fondos, sino la distribución de los mismos. Al señalar que el 70% se consume en gastos operativos, su meta es clara: redireccionar el capital hacia obras de desarrollo y bienestar social.
La interna colorada en Hernandarias se perfila como una batalla entre la continuidad de los modelos tradicionales y la propuesta de renovación que encabeza Venialgo, quien cierra cada discurso con una promesa de cercanía con la gente: «El verdadero cambio se construye escuchando y trabajando junto a la comunidad».





























Facebook Comentarios