Misión cumplida: Marito debe evitar “abrazo de impunidad”

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Escribe: Luis Alen.

No sólo le ganó Marito a Efraín Alegre, sino que el electorado le dio una rotunda patada a la lista de Horacio Cartes para el Senado, que ahora trata de aumentar sus bancas en forma desesperada acudiendo al expediente, denunciado por la oposición, de un generalizado fraude en las actas de resultados, con tal de conseguir los números que no le cierran para armar una mayoría artificial en el Congreso de la mano principalmente de los liberales llanistas. Al medio del martes último comenzó hablarse de un presunto fraude con las actas electorales.

Ahora empieza el gran desafío para Mario Abdo Benítez, de cumplir con su promesa de campaña de la interna colorada, cuando dijo que no se dejaría rodear de dirigentes “escombro” que sólo buscan impunidad para sus atropellos a los intereses de la ciudadanía.

El pueblo le acaba de dar el espaldarazo como premio a su épica lucha contra el continuismo de HC, pero de ninguna manera es un cheque en blanco, ya que más que nunca le exige mano firme, para que no le tiemble el pulso cuando deba llevar adelante investigaciones y resultados a la hora de indagar por ejemplo, los destinos de tantos fondos del endeudamiento público excesivo en la era cartista.

Las urnas entregaron el sillón de López a Marito, como estaba previsto, pero la sorpresa vino del lado de la escasa diferencia a favor frente a su oponente Efraín Alegre, después que algunas encuestas posiblemente digitadas en el propio oficialismo habían conjeturado hasta casi 30 puntos de ventaja, en lo que se puede interpretar como una jugada sucia que no se debería repetir en próximas elecciones.

Evidentemente que Marito no necesitaba recurrir a estas arteras maniobras para movilizar la mayoría que finalmente lo votó, y coronar así su patriada contra la corrupción del gobierno de Horacio Cartes, pero posiblemente tuvo que pagar este costo tras el abrazo republicano con HC y aguantar, como él mismo lo expresó, un prolongado vía crucis al lado del presidente en los palcos de campaña, donde éste quería tener siempre el protagonismo, en detrimento del candidato presidencial.

 

El cartismo: el verdadero enemigo

Y así le fue a HC, con casi 500 mil votos menos que Marito en su lista senatorial, con una ANR que redujo sus bancas en el Senado de 20 a 17, según el conteo preliminar de la Justicia Electoral, y con la permanencia, es cierto, de la mayoría de los impresentables, tanto colorados como liberales, que le podrían servir de comparsa a Cartes para cumplir con su sueño de jurar como senador y de evitar posteriormente que se le saque la investidura.

De lograr controlar a sus propios legisladores republicanos y de negociar con la oposición anticartista, depende finalmente el éxito del Gobierno de MAB, siempre que también los opositores, especialmente los liberales llanistas, no se unan al cartismo para formar una bancada pro HC, donde Horacio tendría unos 13 votos colorados propios descontando la disidencia, más 7 u 8 que le aportarían los elementos de Blas Llano, quien también figura entre los próceres reelegidos, para así arañar los 23 del quórum que avalaría una mayoría simple, que le serviría no sólo para jurar sino también para hacer aprobar proyectos que presionen sobre la gestión abdista.

Está por verse qué tan posible es para el derrotado Efraín Alegre domar a su tropa liberal en el Senado y en Diputados, ante los ruidos de monedas de plata del cartismo. En esas condiciones, resulta muy difícil hablar de la continuidad de la Alianza Ganar con el Frente Guasuluguista, por lo que lo más probable es que HC y los impresentables le marquen pautas a Marito desde el Congreso.

De allí que Abdo deberá extremar sus movidas para imponer su capacidad de maniobra en el Partido Colorado, y marcar distancia desde el vamos de los hombres “escombro” de la dirigencia partidaria.

La primera prueba de fuego será indudablemente el asunto de la jura de los senadores impedidos de serlo por la misma Constitución: Horacio Cartes, Juan Afara y Nicanor Duarte Frutos, cuyas candidaturas, sin embargo, fueron admitidas por la abyecta Corte Suprema de Justicia, una de cuyos miembros, Alicia Pucheta, podría ser la próxima vicepresidenta y luego presidenta interina, para permitir que HC pueda integrarse al Senado desde el 1 de julio, siempre que sus pares le dejen jurar.

Una de las primeras movidas de alto contenido político y ético será posiblemente el anuncio hecho por el senador Arnoldo Wiens –quien pugna ahora por una banca en el Parlasur, integra el equipo de transición de Marito y es un referente importante de la disidencia- de que el nuevo presidente solicitará la renuncia de todos los miembros de la Corte Suprema, como primera medida relevante con el fin de iniciar la renovación judicial, tan anhelada por la ciudadanía.

Aquí entrará a tallar la mano firme de Marito, de no dejarle a HC maniobrar en busca de pactos de impunidad, especialmente con el sector liberal llanista, comenzando por la jugada de Cartespara ser senador activo. De ello dependerá en mucho sentido el éxito del nuevo presidente, ya que se sacará de encima a un molestoso factor de impunidad y corrupción, desde el momento en que el cartismo le querrá seguir marcando la agenda a MAB, como ya lo vino haciendo durante la campaña presidencial.

No es desatinado afirmar que ya existiría una especie de entendimiento entre HC y Blas Llano, para aportar los votos que completen los 23 necesarios, después de lo adelantado por el propio dirigente liberal, quien afirmó que existe un pronunciamiento de la Corte, habilitando la senaduría activa de Horacio, “que se debería respetar”.

Marito se encuentra así ante la política de hechos consumados avalados por la máxima instancia judicial, lo que traducido en buen romance significa un blindaje casi total.

Es difícil saberlo, pero si finalmente persisten los efectos del abrazo republicano como un pacto de impunidad entre el cartismo y el abdismo para repartirse la torta del poder y sus beneficios, MAB estaría traicionando a buena parte del electorado, que vio en él, por encima de Efraín, la persona indicada para doblegar las ansias de poder total de HC, y que ahora se propone marcar el rumbo de Marito desde el Congreso.

 

Los 100 mil votos

A Efraín Alegre-Leo Rubín les faltaron 100 mil votos para alzarse con el premio mayor de la elección y pasar a ser gobierno. Es una cantidad pequeña que inclusive podría haber sido reunida a despecho de la falta del “abrazo azul” con Blas Llano, acudiendo al voto joven e independiente.

También fueron alrededor de 100 mil votos los que los independientes han desperdiciado para el Senado, concediendo su voto a movimientos que no pasaron de llamar la atención de pocos sectores ciudadanos, pero sin posibilidad de conseguir bancas de acuerdo con el sistema D´Hont, a excepción del éxito obtenido por el Frente Guasu, la tercera fuerza con seis bancas, Patria Querida y Hagamos, con tres y dos bancas, respectivamente, mientras que el resto del voto se repartieron el PDP, Partido Democrático Progresista, con dos bancas (igual que el actual período), Cruzada Nacional de Payo Cubas y el Unace de Oviedo Matto, éste último con la pérdida de un voto.

La “inversión” que habría realizado HC al financiar  la campaña de algunos independientes, le pudo dar buenos dividendos, primero al dispersar los votos que le podrían reducir sus bancas, o a la hora de captar votos necesarios en el Senado, ya sea para su jura como para el respaldo a leyes que tenga para embretar la gobernabilidad de MAB.

Habrá que estar atentos al comportamiento, por ejemplo, de los exponentes de Hagamos, encabezados por el concejal de Asunción Tony Apuril, especialmente, porque llegaron a tener dos bancas tras una costosa campaña de propaganda. El otro que le acompaña para la senaduría es Patrick    Kemper, de extracción empresarial y al que seguramente le podrían cooptar también desde el cartismo.

Con los votos propios, los llanistas y el aporte de dos o tres independientes, HC tendría armada su mayoría con el fin de compactar un esquema de presión sobre la gobernabilidad abdista, con el aporte adicional de los diputados colorados del cartismo, que seguramente tendrán también mayoría en la Cámara Baja.

 

Primeras señales de distanciamiento

El hecho de que HC no haya ocupado la primera fila del festejo en la ANR, la noche del domingo pasado, se interpreta como la primera señal del distanciamiento que ya comenzaría entre Marito y Horacio, a partir de ahora.

Una siguiente muestra de la independencia de criterios para el manejo del nuevo Gobierno sería, por parte del equipo dirigente de la disidencia devenido en poder de la República, conformar un gabinete lo más alejado posible de las órdenes provenientes de los gerentes del grupo Cartes, un auténtico equipo gobernante en la sombra de la era HC.

Otra promesa pendiente del nuevo presidente, realizada en la campaña electoral, es romper cualquier lazo con el corrupto gobierno municipal de Ciudad del Este, llevando a cabo el trámite para la formal intervención de la comuna dominada por el nuevo senador cartista Javier Zacarías Irún, quien se perfila como el brazo derecho de HC en el Senado e incluso podría quedar como líder de bancada en el caso que no pueda jurar Cartes como senador activo y con la salida de Luis Castiglioni para ocupar la titularidad de la cancillería.

Se debe recordar que tanto Marito como Hugo Velázquez, el nuevo vicepresidente, estuvieron en contacto con el departamento de Estado de los Estados Unidos, el año pasado, antes de iniciar su arremetida por el poder contra HC en la interna colorada. En esa oportunidad, miembros del Senado de Washington les expresaron su preocupación por la impunidad reinante en la Triple Frontera ante el contrabando, los distintos tráficos, el lavado de dinero y el financiamiento consecuente al terrorismo a través de estas prácticas delincuenciales.

Y una de las materias pendientes se puso sobre el tapete poniendo la mira de los norteamericanos sobre el maridaje entre Horacio Cartes y Javier Zacarías Irún, que favorece la impunidad reinante en la Triple Frontera, debido a que su poder político impide que fiscales y jueces actúen con la suficiente independencia, por lo cual crece la protección e impunidad de los delincuentes, varios de ellos ligados a los poderosos cárteles de frontera como el PCC, que a su vez trabajaría para la milicia libanesa pro-iraní Hezbollah.

A propósito, el vicepresidente electo Velázquez, otrora cuestionado fiscal general adjunto destinado en CDE, tuvo que desmentir públicamente su presunta ligazón con el Hezbollah, por medio de una solicitada en los principales medios de comunicación, a pocos días de las elecciones, como un mensaje enviado al Tío Sam de que cumplirá con las directivas emanadas de Donald Trump de luchar contra el crimen organizado y el terrorismo en Ciudad del Este, la Triple Frontera y en todo el país.

Es otra señal inequívoca de que tanto Marito como Hugo Velázquez contarán con el “OK” de la potencia hegemónica mundial siempre y cuando cumplan a rajatabla el manual de lucha contra el narcotráfico, el contrabando, el lavado de dinero y el terrorismo internacional.

 

Una intervención a la municipalidad esteña, más la merma del poder de HC y ZI en el Congreso y en la ANR, formarían parte de la agenda acordada con los Estados Unidos para facilitar el acceso al poder de Marito Abdo y Hugo Velázquez. Sin esa “bendición”, difícilmente podrían haber encarado la recta final de la interna colorada y de las elecciones generales. Ahora llega el momento de honrar el compromiso con los norteamericanos.

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