San Blas es patrono del Paraguay y de Ciudad del Este. En todo el país es muy venerado y se realizan actos en diversas ciudades del interior. El novenario se inició el pasado 24 de enero con el lema “Misericordiosos como el Padre”. La caída de la popularidad de las autoridades municipales hizo que la gente esta vez no dé su respaldo a la fecha aniversario de esta localidad fronteriza.
Todos los días, a las 19:30 horas, cientos de fieles participaron del novenario en honor a San Blas en la Catedral de la ciudad. Antes, como todos los días, se reza el santo rosario y un grupo de sacerdotes se encarga de las confesiones.
El 2 de febrero, noche de la candelaria, se realizó la procesión con el Santo Patrono por las avenidas de la ciudad y la bendición de vehículos. A la noche se realizó la celebración central, seguido de la serenata.
El 3 de febrero, se realizó cinco celebraciones eucarísticas; a las 7,30, 9:30, 12, 16, y 19:30. La celebración central, que es la última misa del día, fue presidida por el monseñor Guillermo Stekling, obispo de la diócesis de Ciudad del Este, concelebrada por el monseñor Dirceo Begini, obispo de la diócesis de Foz de Yguazú. Durante la celebración fue presentado el Plan Pastoral Diocesano. El coro y la liturgia estuvo a cargo de la Parroquia San Blas.
Antes, a las 18, se realizó la tradicional procesión de la sagrada imagen del santo patrono, acompañados por los santos patronos de las capillas de la Parroquia San Blas. La concentración se realizó frente la tienda Monalisa, en el microcentro de la ciudad y desde allí se trasladaron hasta la Catedral.
De la procesión participaron ministros extraordinarios de comunión, grupos scouts, servidores, reservistas y la feligresía en general.
Historia
San Blas fue médico y obispo de Sebaste, Armenia. Hizo vida eremítica en una cueva del Monte Argeus cuenta la historia. Era muy conocido por su don de curación milagrosa. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta.
Según una leyenda, se le acercaban también animales enfermos para que les curase, pero no le molestaban en su tiempo de oración. Cuando estalló la persecución de Diocleciano, San Blas fue a esconderse en una cueva de la montaña y desde allí dirigía y animaba a los cristianos perseguidos y por la noche bajaba a escondidas a la ciudad a ayudarles y a socorrer y consolar a los que estaban en las cárceles y a llevarles la Sagrada Eucaristía.
Cuenta la tradición que a la cueva donde estaba escondido el santo, llegaban las fieras heridas o enfermas y él las curaba. Y que estos animales venían en gran cantidad a visitarlo cariñosamente.
Pero un día vio que por la cuesta arriba llegaban los cazadores del gobierno y entonces espantó a las fieras y las alejó y así las libró de ser víctimas de la cacería. Entonces los cazadores, en venganza, se lo llevaron preso.
Su llegada a la ciudad fue una verdadera apoteosis, o paseo triunfal, pues la población, aún la que no pertenecían a la religión cristiana, salieron a aclamarlo como un verdadero santo y un gran benefactor y amigo de todos.
El gobernador le ofreció muchos regalos y ventajas temporales si dejaba la religión de Jesucristo y si se pasaba a la región pagana, pero San Blas proclamó que él sería amigo de Jesús y de su santa religión hasta el último momento de su vida.
Entonces fue apaleado brutalmente y le desgarraron con garfios su espalda. Pero durante todo este feroz martirio, el santo no profirió ni una sola queja. El rezaba por sus verdugos y para que todos los cristianos perseveraran en la fe.
En la Edad Antigua era invocado como Patrono de los cazadores y la gente le tenía gran fe como eficaz protector contra las enfermedades de la garganta.
El 3 de febrero bendecían dos velas en honor de San Blas y las colocaban en la garganta de las personas diciendo. “Por intercesión de San Blas, te libre Dios de los males de garganta”. Cuando los niños se enfermaban de la garganta, las mamás repetían: “San Blas bendito, que se ahoga el angelito”.
Ciudad del Este es el segundo
distrito más poblado del país
Ciudad del Este, con una extensión de 14,895 kilómetros cuadrados, es el segundo distrito más poblado de la República al concentrar alrededor del 35 % de la población departamental, lo que representa un 12,5% de la densidad demográfica a nivel nacional, de acuerdo con el último censo.
En segundo lugar, en cuanto al porcentaje de habitantes a nivel departamental, aparece Hernandarias; luego se ubica ciudad Presidente Franco y el cuarto distrito de mayor población está entre Minga Guazú y Santa Rita. Esta última ciudad viene experimentando un vertiginoso crecimiento en los últimos años.
El índice de crecimiento más elevado en el departamento también pertenece a Ciudad del Este, con cerca del 9 a 10% al año. Esta ciudad mantiene una población estable de 256 mil y fluctuante de 300 mil. El contraste de este crecimiento es la localidad de Juan León Mallorquín, que ha experimentado un ínfimo crecimiento en los últimos años.
Por su parte la población de Domingo Martínez de Irala, localidad ubicada al sur del Alto Paraná, ha decrecido demográficamente. Los antecedentes históricos refieren que por año 1950, esta región contaba con tan solo 9.500 habitantes. Sin embargo actualmente sobrepasa fácilmente los 500.000. El margen de crecimiento poblacional ha disminuido desde la década del 70, cuando llegó el pico más alto del 14% aproximadamente.
La densidad poblacional en esta región y en especial Ciudad del Este está conformada por un sector importante de extranjeros, más concretamente por árabes, chinos, coreanos, japoneses y brasileños. Más del 60% de los habitantes del Alto Paraná se centran en la zona urbana
A excepción de la capital departamental, los demás municipios presentan cifras relativamente similares en cuanto a la población. La mayoría oscila entre los 17.000 y 20.000 habitantes.
Ciudad del Este es el único distrito del país, después de Asunción, que tiene el 100% de población urbana, distribuida en 11.000 hectáreas y 45 barrios, incluyendo a las 5 áreas habitacionales pertenecientes a la Itaipu.
Es la segunda urbe del país en población e importancia económica. El nombre original de la ciudad, Puerto Presidente Stroessner, fue cambiado en 1989, después del golpe de Estado que puso fin al régimen dictatorial.
Conocida inicialmente como la “ciudad jardín” por los muchos espacios verdes y paseos al aire libre previstos para su área urbana, el intenso movimiento comercial terminó por convertir a Ciudad del Este, antes que cualquier cosa, en la capital del comercio regional, comparada incluso con metrópolis como Hong Kong y Miami.
Ciudad del Este la capital
del comercio de frontera
La dinámica del comercio de frontera tiene características únicas en Ciudad del Este. Desde el inicio de los años 80, esta región ha evolucionado al más dinámico centro comercial de América Latina.
Un comercio que sacó provecho de su privilegiada ubicación, haciendo frontera directa con Brasil y poca distancia de la Argentina. Además de eso, otros factores favorecieron la instalación en la misma de miles de extranjeros, sobre todo árabes y chinos, cuyas actividades hicieron que la ciudad se convirtiese en el mayor movilizador de recursos del país.
En Ciudad del Este se comercializa con mucho vigor desde aparatos electrónicos hasta juguetes, pasando por una gran variedad de productos, que solamente no incluye automóviles y maquinarias pesadas.
Entre 1995 y 1996 se estimaba que el comercio esteño llegó a registrar un movimiento anual promedio de 16 mil millones de dólares por año, equivalente por entonces, a alrededor de tres veces del Producto Interno Bruto del país. Llegó a ostentar la calificación de tercera ciudad comercial del mundo, con volúmenes superados sólo en Miami y Hong Kong.
Hoy la ciudad pasa por un proceso de transformación y apuesta al desarrollo del turismo, la tarea no es fácil, debido a que la metrópolis debe pasar por proceso de mudanza urbanística de gran proporción, lo cual requiere de una importante inversión tanto del sector público como privado.
En este momento el gobierno central viene realizando importantes inversiones para mejorar esa infraestructura. Esta inversión, por ahora, se concentra en el aspecto vial, que dará más agilidad en el tránsito vehicular. En el microcentro propiamente y zona de influencia se viene observando importantes inversiones en el sector inmobiliario, con la construcciones de nuevos edificios, que sin dudas están cambiando el horizonte de la ciudad.
La idea de los empresarios y comerciantes es convertir a la ciudad en un gran centro de diversión y eventos, donde el comercio tendrá una importante participación. La nueva ciudad proyectada, busca sumarte a la de Foz de Yguazú y Puerto Yguazú, para formar un gran atractivo turístico a nivel mundial. En este contexto, Ciudad del Este busca sacar ventaja de los bajos tributos que tiene el Paraguay y sobre todo las facilidades que hoy se observan para los inversionistas.























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