Una nueva evidencia de la violencia en la campaña política y ante el temor de una derrota electoral demostraron los simpatizantes de Sandra Zacarías en el asentamiento Fortín Toledo, en el miércoles último. En pleno recorrido, los adherentes de la Concertación fueron emboscados y atacados por un grupo armado con piedras, palos, botellas rotas y armas blancas, encabezado por dos mujeres, quienes al percatarse de la presencia de la comitiva empezó tirando petardos contra los adversarios, sin importarle que en el lugar había muchos niños.
Es visible que el escenario estaba preparado en espera de los jóvenes de la Concertación que estaban recorriendo el barrio en apoyo a la candidatura de Oscar González Drákeford.
Además el hecho no es fortuito, atendiendo que tiempo atrás seguidores del Partido Tekojoja fueron emboscados en el mismo lugar y posiblemente por el mismo grupo.
Varios jóvenes que acompañaron al grupo de la Concertación fueron blancos de los disparos de las rabiadas mujeres. El episodio fue subiendo de tono ante la presencia de un hombre encapuchado armado de un puñal, quien atacó a “Yiyo” Maidana, éste en defensa de unas jóvenes se interpuso y milagrosamente se salvó de ser apuñalado.
Al parecer, las citadas mujeres manejan a los jovenzuelos del lugar, quienes enseguida acudieron a su apoyo encapuchados portando armas.
El episodio que molestó a las mujeres fue la presencia del grupo de la Concertación que realiza caminatas por los barrios. Primeramente insultaron con todo tipo de improperios y ante la falta de reacción, otro grupo de jóvenes simpatizantes de Sandra Zacarías, que estaba preparado en el lugar, entró en escena, con puñales y botellas rotas usados como proyectil.
El caso no pasó a peor por la inteligente retirada del grupo de la Concertación y la mediación del candidato Oscar González Drákeford, quien pidió a sus seguidores calmarse y salir del lugar.
La campaña del clan Zacarías está marcada por la violencia, con lo que buscan intimar al adversario de turno. La misma está encabezada por el mismo Carlos Florenciáñez, quien es el responsable del adoctrinamiento de jóvenes y grupos como los del asentamiento Fortín Toledo.
El mismo Florenciáñez había encabezado la patota violenta contra algunos candidatos y referentes de la Concertación que fueron a la Municipalidad a pedir informe y fueron echados del lugar con golpes y amenazas.
Florenciáñez también encabezó la agresión a jóvenes manifestantes rompiendo sus pancartas y varios salieron heridos, en febrero pasado.
Estas actitudes son una muestra clara de la desesperación del clan y que busca amedrentar a los seguidores de la Concertación por temor al revés que puedan tener en las urnas el próximo 15 de noviembre.
Situaciones bochornosas como ésta apañan la campaña política con miras a las municipales, el ciego fanatismo lleva a un estéril enfrentamiento que no favorecerá la jornada cívica que se espera vivir en las próximas elecciones.




























Facebook Comentarios