Blindaje es una maniobra que asegura la impunidad de HC

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Escribe: Luis Alen.

En dos semanas cargadas de tensión, la política paraguaya dio un vuelco espectacular y los peores vaticinios se hicieron realidad: el cartismo consiguió la impunidad total que buscaba afanosamente, de la mano de una nueva mayoría en la que no faltaron a la cita exponentes de la oposición que si no han vendido su voto quedaron prácticamente barridos de la consideración ciudadana.

El objetivo de Horacio Cartes de blindarse contra las acechanzas de la Justicia en el próximo período presidencial está cumplido, aunque le pese al propio candidato presidencial de la ANR, que se contenta con ser como una especie de apéndice incómodo del cartismo con el cual deberá convivir HC por cinco años.

Se puede afirmar que el plan cartista se ha cumplido incluso antes de las elecciones, que se presentan ya como un mero trámite, a estar por las encuestas “pagadas” que se publican y que dan como seguro ganador al nuevo delfín adoptivo de HC, Marito Abdo. A tal punto ha torcido el cartismo el sentido de los comicios, que ya no se habla de programas favorables al pueblo por los cuales votar, sino de situar en la misma bolsa de los impresentables incluso a exponentes de la oposición, gracias a la maniobra de imponer la agenda para el poder total.

 

Autoblindaje a la medida de HC

El execrable autoblindaje de senadores y diputados, salido de la galera de HC entre gallos y medianoche con el apoyo de los neocartistas de Añetete y de connotados exponentes de la oposición como Adolfo Ferreiro,  beneficia al mismísimo Horacio Cartes, quien vería allanado así su camino para que se le permita jurar, ya sea el 1 de julio si es que renuncia antes a la presidencia, o el 15 de agosto, una vez que deje de ser presidente de la República.

Se habla que sólo vetaría parcialmente la atrabiliaria ley, cuando que la debería vetar totalmente por ir contra la misma Constitución. Pero hay que recordar que sus propios legisladores fueron quienes aportaron la mayor parte de los votos para la aprobación del engendro jurídico, en ambas cámaras del Congreso.

En forma sugestiva, los asesores de HC le pedirían que sólo vete la deschavetada mención a la necesidad de una sentencia judicial firme para cualquier caso de retiro de la investidura legislativa, que está claramente normado en el artículo 201 de la Constitución, para no repetir lo sucedido con Óscar González Daher, lo que en buen romance significa ni más ni menos demorar “per secula seculorum” la medida contra algún legislador cuyos colegas, por una mayoría simple, encuentren que haya cometido, por ejemplo, tráfico de influencias o cualquier otro comportamiento desdoroso que riña con el decoro en sus funciones al que se ve obligado como representante del pueblo.

Mientras tanto, se mantendría la inicua violación constitucional de los dos tercios de los votos de los miembros de cada cámara (30 en Senadores y 53 en Diputados), cuando que la Constitución sólo manda la mayoría simple de los presentes en la sesión, a excepción del tratamiento de los asuntos que expresamente la misma Carta Magna prescribe que requiere de mayoría calificada.

En forma astuta, todo hace suponer que HC y su entorno de asesores le pedirían mantener esta parte del desquiciado nuevo texto legal, como forma de obligarles a sus colegas a que se lo excluya de la jura en el Senado sólo con el voto de los dos tercios de los miembros de la Cámara Alta, acudiendo para el efecto a lo estipulado en la nueva ley.

Cartes haría así causa común con González Daher, quien era amenazado de ser nuevamente echado por sus colegas a partir del 1 de julio, en el caso que no renuncie a formar parte de la lista de la ANR al Senado, como hasta ahora no lo está haciendo.

Todo esto demuestra que el equipo de estrategas de Cartes ha venido afinando un plan de impunidad para el próximo período con las decisiones adoptadas por la Corte Suprema, a más de la elección de la nueva fiscal general del Estado, con un agregado “a piacere” de los legisladores incluyendo en el mismo menú el autoblindaje, que logró el aporte de la aplanadora cartista en ambas cámaras más el concurso de algunos “abdistas”, llanistas y de otros sectores de la oposición, lo cual hizo posible el combo perfecto a satisfacción de Horacio, porque éste sabe de sobra que si sortea el obstáculo de la jura, empezará con seguridad la andanada de pedidos de investigación sobre las oscuras tramoyas del cartismo para alzarse con los negocios más suculentos, los legales y los no tan “santos” durante sus cinco años en el poder.

 

La impunidad como poder

Para su permanencia en la cresta de la ola, HC y sus adláteres los impresentables de la política como los González Daher, los Zacarías Irún, etc., ya se valen de la impunidad como arma exclusiva para mantener el poder. De otro modo no se entiende tanto apresuramiento para que en dos semanas la Corte Suprema le sirviera en bandeja a Horacio las resoluciones que necesitaba y con ello abrir el camino para el nefasto blindaje legislativo.

Es lo que temen tanto la embajada de los Estados Unidos como las demás legaciones diplomáticas en nuestro país, que están preocupadas de que tanto la agenda gubernativa paraguaya como el control de los negocios ilegales caigan en manos de una rosca política mafiosa que controle además todos los resortes institucionales de la Fiscalía y de la Justicia.

No dejaron los diplomáticos de señalar, en un encuentro con el candidato opositor Efraín Alegre, su preocupación por la gran diferencia en los sondeos previos a favor del candidato oficialista, lo que confirmaría la posibilidad de un gran fraude electoral el 22 de abril, en vez de poner el acento sobre una evidente debilidad de la propuesta de la Alianza Ganar.

De todas maneras, como la Justicia Electoral también es controlada por el oficialismo cartista, no escapa a la percepción de los diplomáticos acreditados en Asunción que los problemas para la conformación de las juntas cívicas departamentales organizadoras de los comicios, como también la posible integración de los miembros de mesas sin el aporte de fuerzas opositoras en igualdad de condiciones con la ANR, presentan las condiciones ideales para la consumación del monumental fraude que están preanunciando las encuestas “pagadas” posiblemente como parte del plan cartista de copar el poder.

Lo mismo pasa con la negativa de aplicar el conteo rápido a los resultados para el Senado y Diputados, como forma de evitar la posterior manipulación de las actas. El caso es que el poder se dilucidará principalmente en las bancas legislativas, y no tanto en la titularidad del Ejecutivo, que sí contará con el TREP, o conteo rápido, que llamativamente arroja el resultado de la gran diferencia, según las intenciones de votos divulgadas profusamente y que tienen el objetivo indudable de condicionar al elector colorado a acoplarse al carro ganador “de punta a punta”.

El blindaje de senadores y diputados no es más que la culminación de la desesperada acción del cartismo de asegurarse impunidad en el próximo período, ante las posibilidades ciertas de que vengan pedidos de adentro y afuera de revisar el legajo de su líder, Horacio Cartes.

Y ahora que las encuestas aseguran la derrota de Efraín Alegre, ni eso le tranquiliza a HC, ya que igual ha torcido la voluntad de los actuales legisladores, que así se ganaron el rechazo generalizado, pese a que jugaban en gran parte a favor del propio HC, a lo mejor con una buena recompensa, y no precisamente en especie.

En todo caso, lo que aparece claramente es el temor visceral que le tiene HC a la gente de su propio partido, comenzando por el propio Marito, a pesar de que hasta ahora éste hace buena letra, pisando muchas de sus promesas electorales, como  barrer a los corruptos y no dar ninguna chance de impunidad a los mismos.

O es que Marito disimula todo lo que puede hasta que triunfe el 22 de abril y vuelva a recuperar su anterior ínfula anticorrupción, o definitivamente ha sido ganado por la estrategia de los gerentes y asesores del Grupo Cartes, que seguirán constituyendo así el gabinete en la sombra durante la gestión abdista.

Eso está por verse tras las elecciones, aunque lo notable es que la agenda de Marito ha sido copada por la estrategia cartista, en los meses previos, lo que augura una situación complicada para el nuevo presidente, que tendrá un campo minado donde desenvolverse con muchas situaciones explosivas que superar, y ni qué decir la oposición, que prácticamente ha sido diezmada por los sonidos apetitosos de las monedas de plata del cartismo.

 

La oposición resulta diezmada

Aparte del discurso insulso de la campaña casi timorata desarrollada por Efraín Alegre y Leo Rubín, las votaciones en Diputados y Senadores para acompañar la agenda cartista han producido un daño tremendo a la credibilidad de los opositores en el Parlamento, algunos de los cuales han sufrido severos escraches en las redes sociales como nunca había ocurrido en procesos electorales anteriores.

La esperanza queda depositada en algunos pocos legisladores que se han mantenido intocables a los cantos de sirena cartistas y han apostado por representar los anhelos ciudadanos de un cambio verdadero, además de las nuevas camadas de candidatos a las bancas legislativas, aunque algunos de ellos han recibido fuertes remezones de sus propios colegas de partidos que se han prestado a sumar sus votos a la aplanadora de HC, como los casos más sonados del llanismo en el PLRA y de los senadores Ferreiro y Miguel López Perito, de Avancemos País, tal vez éstos últimos alentados a apoyar al cartismo a cambio de no reunir los votos para el juicio político al contralor Enrique García, del mismo sector del intendente de Asunción Mario Ferreiro, en una maniobra pensada en la ANR seguramente para dar el golpe de gracia a la Alianza opositora.

La conclusión es clara: para qué votar oposición, si los supuestos opositores en el Congreso son los que más están ávidos de escuchar el ruido de las monedas de plata de HC.

De cualquier forma, la ciudadanía tendría que sopesar bien su voto pensando en el futuro de nuestra República, ya que si los impresentables de la política tienen mayoría en el próximo Congreso, la ley del autoblindaje no podrá ser derogada ni se avanzará un ápice en la lucha contra la impunidad y la corrupción.

El blindaje contra las investigaciones de la Contraloría, la Fiscalía y la Justicia ha sido la norma durante la gestión de HC en municipios, gobernaciones y entes públicos, incluidas las binacionales hidroeléctricas. No extrañó así que como preanuncio de la presencia en el Senado de Horacio Cartes, Javier Zacarías Irún, Óscar González Daher, Nicanor Duarte Frutos, Blas Llano y Fernando Lugo, haya salido ya ahora el blindaje, como forma de evitar peleados procesos de aprobación en el caso de resultar de las elecciones un Congreso más díscolo.

 

Uno de los primeros en blindar su gestión fue precisamente Javier Zacarías Irún, en el municipio de Ciudad del Este. El ejemplo del Clan Zacarías cundió hasta que el mismo cartismo lo copió ahora a nivel nacional. ZI ya le habrá reclamado el derecho de autor a HC, tal vez con alguna de las varias prebendas y canonjías que le ha solicitado en estos cinco años de amores, desencuentros y reconciliaciones entre ambos.

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