CDE es como el cangrejo

110

El segundo municipio más importante del país, en término económico y demográfico, Ciudad del Este, en los últimos tiempos se transformó en una especie de cangrejo, porque lejos de experimentar el anhelado desarrollo, se va para atrás.

Y esta realidad lacerante para los habitantes de este distrito fronterizo obedece en gran medida a la falta de voluntad política de las autoridades, tanto locales, regionales y también nacionales, que en ningún momento se han interesado de la grave situación socio-económica que enfrenta la capital del Alto Paraná.

A pesar de que históricamente esta región fronteriza fue el pulmón por donde respiraba la economía nacional, hoy apenas quedaron vestigios de aquellos años floridos, que también sirvieron para que Ciudad del Este se posicionase como la tercera potencia comercial del planeta, detrás de Miami y Hong Kong, según un informe de la época de una prestigiosa revista económica estadounidense.

Hoy la otrora capital mercantil de la república, virtualmente, se encuentra a la deriva, inmovilizada y sin ningún atisbo de recuperación económica y comercial en un corto tiempo. No existe por parte del Gobierno un plan de contingencia que permita poner en práctica un programa de rescate para este distrito fronterizo.

El presidente Horacio Cartes cuando asumió el poder prometió el rescate económico y comercial de Ciudad del Este, convirtiéndola en una región industrial. Sin embargo, a más de dos años de mandato, nunca se pasó de la promesa a la acción. Mientras se aguarda hallar la panacea adecuada, la “paciente” hace un buen tiempo que ingresó a “terapia intensiva”.

La informalidad comercial continúa tan vigente, a pesar de que se aprobaron algunas leyes, como el Régimen de Tributo Único (RTU), que buscan la transparencia y la legalidad económica. Sin embargo, hacia nuestro territorio hasta ahora ha tenido mucho tropiezo su puesta en vigencia, no así en el lado brasileño, donde entró a funcionar con total normalidad.

El Gobierno no puede esperar el milagro y estar de brazos cruzados, mientras la capital del décimo departamento está, cada vez, más aislada y, aparentemente, predestinada a su suerte. La crisis hace tiempo atrapó a este distrito fronterizo y le resulta difícil zafarse de ella.

Solamente con una buena y atinada planificación se podrá revertir la recesión e intentar devolver la vivacidad comercial a Ciudad del Este, que hoy sufre los embates de la galopante crisis, que coloca a esta región fronteriza en una posición por demás difícil de revertir, sumando a esto la terrible dificultad económica que vive Brasil, desde hace un buen tiempo.

Hay que recuperar la vivacidad comercial de Ciudad del Este y que las autoridades trabajen, ensayando fórmulas de salvataje para la capital mercantil del Paraguay, que actualmente se encuentra, literalmente abandonada a su suerte.

El presidente Cartes no puede seguir dándole la espalda a Ciudad del Este, anteponiendo los intereses políticos por encima de los intereses de la nación. La capital del Alto Paraná debe volver a recuperar su vivacidad económica antes de convertirse en un palomar.

 

 

Facebook Comentarios

Compartir