Escribe: Luis Alen.
La hegemonía de 14 años del Clan Zacarías parece tocar a su fin ante la comprobación de un escandaloso fraude en las elecciones municipales del pasado 15 de noviembre en Ciudad del Este, que ya fue reclamado ante la Justicia Electoral por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), el principal afectado por la maniobra para favorecer a Sandra McLeod (ANR), que quiere el rekutú en la comuna de la capital del Alto Paraná.
Por primera vez se ha concretado una amenaza seria contra el reinado del clan familiar que domina en Ciudad del Este, que a su vez puede significar un daño tremendo al liderazgo de Javier Zacarías Irún en el escenario político, teniendo en cuenta que es uno de los dirigentes más protagónicos del presente en el partido Colorado y potencial rival de Horacio Cartes en las presidenciales de 2018.
Las elecciones dejaron no sólo la impresión de que la ANR cedió terreno en las principales ciudades del país sino también produjeron la resquebrajadura de liderazgos regionales colorados que son posibles contendores de HC, lo que lleva a concluir que la derrota colorada, por más que le haya dolido al mismo presidente y fue motivo de recriminación por esto a la dirigencia, implica por otro lado un inesperado balance favorable para Cartes.
Esto es así porque a HC le vino como anillo al dedo la crisis en los liderazgos colorados, no sólo por su papel de árbitro dentro del partido que se agiganta, sino también por el hecho de que los dirigentes deberán rendir cuentas de su fracaso, a pesar de los ingentes recursos puestos a su disposición. Es el caso de los Samaniego en Asunción, que pese a la ayuda de HC con dinero y aparato estatal incluido, no pudieron ganarle a la coalición opositora encabezada por Mario Ferreiro.
Es la oportunidad que tiene Cartes de desprenderse de figuras “escombro” dentro del partido, por lo que al final el resultado adverso del 15-N puede convertirse en una ocasión para relanzar la figura del mismo presidente y asegurar su futuro político, ya sin la molestosa compañía de los dirigentes “perdedores”, a quienes aparentemente HC les quiere cargar toda la culpa de la derrota.
Zacarías se salvó, pero…
La victoria ya proclamada de Sandra McLeod en Ciudad del Este, significó la supervivencia política del Clan Zacarías y el hecho de que Javier pudiera eventualmente volver a retar a una pulseada a Horacio en la interna partidaria de 2017, tal como ocurriera en 2012. Hasta el momento son aliados en Honor Colorado, pero este matrimonio de conveniencia puede romperse en cualquier momento, más aún si el Tribunal Electoral confirma finalmente como ganadora a la esposa del líder esteño.
A Cartes no le sorprende que Zacarías Irún haya sobrevivido nuevamente a una pugna electoral en su feudo. De hecho, el jefe de Estado no hizo gran cosa para tumbar la hegemonía zacariísta en los últimos dos años. Al contrario, consiguió que ZI se acoplara mansamente a sus pretensiones de imponer en la ANR la presidencia del desconocido Pedro Alliana y de trabajar contra la disidencia representada por Marito Abdo.
Pero ahora que prácticamente es el único liderazgo importante que le puede hacer sombra a HC, parece cambiar el análisis cartista. No sorprendería entonces que el presidente esté operando en las sombras para apoyar un eventual llamado a nuevas elecciones en CDE, o, en último caso, para que la oposición unida logre una mayoría en la junta municipal con el fin de conseguir la intervención de la comuna y desbancar a Sandra McLeod.
Es cierto que el pelaje de viejo zorro de Javier, ya probado en varias conspiraciones y traiciones, puede volver a dar una sorpresa con alguna jugada que le lleve a pactar de nuevo con Horacio, pero éste posiblemente ya esté decidido a terminar cortando todas las cabezas en la ANR, en una tarea de “limpieza étnica” que le facilitará contar con dirigentes totalmente obsecuentes y sumisos a sus pretensiones de reelección, al mismo tiempo que le cobra la factura a aquellos dirigentes de bases que le han sido reacios a apoyarlo o que lo hacen de boca para afuera pero a la hora de la verdad, como en el día de las elecciones, se tiran a muerto y apoyan a la oposición previa embolsada de suculentos montos de recursos puestos a manos llenas para el día “D”.
La ciudadanía se despierta
Cuando parecía que todo iba a quedar igual por cinco años más, de repente la ciudadanía esteña se despertó y realiza en estos momentos movilizaciones multitudinarias que pueden llevar a defenestrar al Clan Zacarías.
Ya la movida estudiantil en la UNE (Universidad Nacional del Este) vio en setiembre al Clan como la fuente de las corruptelas en CDE, lo que se comprobó en el caso del mal uso de los recursos del Fonacide y de otras irregularidades denunciadas en su momento pero que no han merecido la exhaustiva investigación de la Contraloría General de la República.
Tanto la Fiscalía como la Contraloría, así como el Poder Judicial, ayudaron a “blanquear” varias veces la corrupta administración municipal de los Zacarías. Posteriormente, el apoyo del mismo HC viabilizó la nueva victoria del clan, pero la misma performance electoral del grupo político-familiar no fue del todo contundente, ya que no le alcanzó el número de votantes para obtener mayoría en la junta municipal.
Esta muestra de debilidad naciente posiblemente ayudó para que la oposición más HC optaran por presentarle batalla al clan en el tribunal electoral. Ahora habrá que ver si cómo termina el enredo en la Justicia, pero lo cierto es que todo apunta a que Javier es otro de los liderazgos que Horacio quiere ahora eliminar, aprovechando astutamente la mala elección realizada por la ANR en las regiones principales del país.
El objetivo del PLRA de presentar batalla a nivel judicial contra el clan no se hubiera concretado si tener un guiño favorable del poder cartista, según algunos analistas. Con la presión popular de las movilizaciones también se podría influir para que la Justicia decida anular las elecciones, lo que demostraría a los electores que el clan ya no cuenta con la bendición del Ejecutivo.
Hay versiones que afirman que hubo un nuevo pacto azulgrana en el Senado para sacar la ley del impuesto al tabaco “hasta el 20 por ciento”, en versión de Diputados. No sería de extrañar que como moneda de cambio los liberales hayan conseguido la venia para tumbar por fin el largo reinado de los Zacarías en CDE.




























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