El edil opositor, integrante del G7 en la Junta Municipal de Ciudad del Este, Herminio Corvalán, tuvo que recurrir a una medida de presión para cobrar su dieta, congelada por el clan Zacarías. La estrategia consistió en una llamativa “changa”, para así recaudar algunos céntimos para la subsistencia familiar, mientras que duraba la retención de su salario, indicó.
Corvalán explicó que se vio obligado a «hacer tipo changuita entre la tarde y la mañana para ganar un poquito de plata».
«Al menos yo no puedo seguir aguantando porque no tengo otro ingreso», sostuvo. Es así que el concejal por Tekojoja volvió a conducir su taxi. La parada a la que pertenece está situada sobre la calle Emiliano R. Fernández de Ciudad del Este. Además, comentó que ante la situación ya debió empeñar su taxi a modo de cubrir sus gastos. Esta misma técnica el clan Zacarías llegó a utilizar contra el ex concejal Carlos Ferreira y la actual legisladora, Lilian de Aguinagalde, hoy aparentemente, por intereses crematísticos, está aliado con los Zacarías (sic).
Corvalán no sabe si los demás concejales percibieron su salario, previsto entre el 1 y el 5 de cada mes. Indicó que no solamente él tiene ese problema, sino también varios funcionarios de la Comuna esteña. Por suerte, ahora ya le pagaron. Pero así como se presenta el panorama, por la postura opositora que tiene en la Junta, seguro que le volverán a retener en algún momento su dieta, dejó entrever.
«Pasan penurias, amenazas y hasta no cobran su salario», lamentó. Adelantó que van a denunciar esta situación y alegó que esto es una falta de respeto a los trabajadores. «Hay que erradicar esta práctica no muy saludable para todos», sentenció.




























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