Crisis política brasileña empieza a repercutir en comercio esteño

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La nueva crisis política desatada la semana pasada y que afecta directamente al presidente del Brasil, Michel Temer, preocupa al sector comercial de Ciudad del Este, que espera que el problema se resuelva y el nivel de confianza se reestablezca. 

 

 

Juan Vicente Ramírez, vicepresidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este, señaló que la situación no es nada halagüeña, por lo que cada uno busca la forma de enfrentar el nuevo escenario.  “Siendo realista creo que de nuevo vamos a tener un proceso prolongado”, refrió.

Señalo que hay que ser cautelosos, austeros, otra vez saber negociar y saber salir de esta situación que no va a ser nada fácil. Comentó que el comercio esteño tiene experiencia fresca y asegura que  se  va a tener que aplicar las mismas fórmulas, reducir los gastos y  las utilidades. 

Recordó que se llegó  a un punto en que tuvieron  que efectivizar el inventario a un precio por debajo del costo para poder subsistir en  los dos últimos años. “¿Cómo subsistían las empresas? pues vendiendo sus inventarios a bajo del costo, haciendo de todo para mantenerse, esa es la fórmula básica”.

El empresario indicó que la realidad hoy del comercio de Ciudad del Este, al ser tan dependiente de Brasil, por arriba del 95 por ciento, necesariamente cualquier crisis brasileña le afecta negativamente. Insistió en que cualquier devaluación de la moneda brasileña  afecta directamente  a la ciudad.

En este momento, la gran masa que forma parte de la clientela del comercio esteño, viene a comprar en función de los costos y cualquier variación hace que las ventajas se reduzcan y eso hace que se suspenda todo.

“El tema de la distancia, que justifique venir hasta Ciudad del Este, implica estabilidad para ellos, para sus ventas. Este tipo cliente que viene, por crisis como la que vivimos ahora, a ellos también se les cancela su pedido y ya no les compensa venir por menos. Se le caen las órdenes, las compras, entonces ya no les compensa”.

Señala como ejemplo si un cliente tenía 4 mil dólares para venir a comprar y le cae a 2 mil dólares, con sus gastos, ya incide mucho en el costo final del producto y ya no pueden llevar al precio inicialmente establecido. “Eso hace que tengamos que decir de que nos afecta directamente lo que pasa en Brasil en este momento, debido a la alta dependencia del cliente brasileño, que son  mayor al 95 por ciento”.

En otro momento el empresario recordó que el comercio esteño vivió una fugaz primavera y cuando todos creían que se estaba ante el despegue definitivo, el escenario empezó a complicarse hace unos 40 días.

“Hasta marzo estábamos muy bien. Hubo una recuperación, parecía que ya estábamos saliendo del largo letargo que tuvimos en los dos últimos años. Estamos saliendo de esta crisis, decíamos, cuando tuvimos una oxigenación que resultó muy corta, porque realmente fue de algunos meses nada más y en abril empieza a caer”.

 

Comentó que enero fue buenísimo, febrero fantástico, marzo también y es en el mes de abril, cuando se inicia la operación Muralla (riguroso control fronterizo del lado brasileño), sumado a la  recesión brasileña, “todo en conjunto y ahora más este nuevo problema político que termina afectando todo”. 

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