Daher ya está preso, pero la Fiscalía no investiga al clan Z

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Escribe: Luis Alen.

Con la prisión de Óscar González Daher, la fiscalía dio un gran paso hacia la consolidación de las instituciones republicanas, privilegiando la igualdad ante la ley en el combate a la corrupción y la impunidad, pero no se ha cerrado aún el círculo contra el reinado del lavado de dinero y la narcopolítica, porque todavía falta arremeter contra sus grandes protectores, el clan de Javier Zacarías Irún, para luego, finalmente llegar a investigarle a Horacio Cartes.

 

La lentitud y parsimonia de la fiscalía con respecto al clan González Daher eran ya preocupantes, así como también aún no se han tomado medidas contra ZI a pesar de las múltiples denuncias, lo que contrasta evidentemente, ya con ribetes de escándalo, con la rapidez del actuar de la Justicia para que primero esté preso el diputado Ulises Quintana, del movimiento Colorado Añetete del presidente Mario Abdo, como consecuencia del megaoperativo de la Senad y la Fiscalía en CDE con el saldo de neutralizar a la banda de Reinaldo “Cucho” Cabaña, apenas unos días después de la toma de posesión de Marito.

De paso, Abdo Benítez se ganó varios puntos con el gobierno norteamericano de Donald J. Trump, que siempre está preocupado por la Triple Frontera donde se daría una importante financiación del terrorismo por medio del crimen organizado, pero dio la impresión que el cartismo en su despedida le jugó en forma deliberada una fea jugada al nuevo titular del Ejecutivo, como indicándole que no le será fácil su consolidación en el nuevo poder.

El alto contenido político del asunto “Cucho” ha resultado notorio, pues HC nunca se animó a tomar medidas contra dicho esquema narco y de lavado, gozando de una protección evidente del poder, para luego destaparse el “affaire” singularmente en el mismo estreno de la era abdista, como una especie de “vendetta” en la que apareció como el pato de la boda el diputado Quintana.

Para Marito no hubo otra alternativa que abrir la caja de sorpresa que como regalo “bomba” le legó Cartes, incluido en el paquete enviar a la cárcel a uno de los suyos, que también por lo visto tenía cuentas que saldar con ZI, ya que Quintana anteriormente había iniciado su caminar político de la mano del clan, hasta que decidió tomar un rumbo propio y recalar en la disidencia colorada del Alto Paraná, presentando su candidatura a diputado que resultó exitosa, erigiéndose en un potencial candidato a la intendencia de Ciudad del Este en 2020 y, por tanto, con ínfulas de heredar el poder regional zacariísta.

El propósito en el abdismo era evidentemente ir preparando el terreno para suplantar le hegemonía del clan Zacarías, sospechado de haber apañado y protegido por años a esquemas de tráficos y lavado de dinero, lo que le fue facilitado aún más por su maridaje con HC, ya evidente desde 2014. Pero con lo que no contaba Marito es encontrarse con Ulises en primera fila de la protección para “Cucho”, lo que evidentemente no sería para nada del agrado del Tío Donald.

 

¿Romper el maridaje?

A pesar del golpe que supone para el cartismo la caída del clan González Daher, la suerte del padrino luqueño y de su trama familiar mafiosa ya estaba echada con el fin de dar una salida al enojo ciudadano expresado en los escraches que se han ido generalizando, y que iban alcanzando ya a ZI, pero sin que aún llegasen a HC, como el gran responsable del montaje de protección al bandidaje político-mafioso de los últimos tiempos en el Paraguay.

Como no ha ocurrido antes en la historia nacional, la ciudadanía ha despertado y no se cansa de reclamar que, por fin, tanto legisladores como fiscales y magistrados del Poder Judicial se pongan las pilas y lleven adelante el “saneamiento moral” que traiga la extirpación del cáncer de la corrupción y la impunidad, que han sido el caldo de cultivo para el predominio de la narcopolítica en el país.

Pero la madre de todas las batallas está todavía por venir, ya que Marito no tiene aún todas las de ganar, por lo visto, en un enfrentamiento directo con el dúo HC-ZI. Trabajosamente, y a despecho inclusive de las críticas de la opinión pública por los nombramientos hasta de “hombres escombros”, Abdo ha venido armando su primer anillo de colaboradores, entre ministros, secretarios de Estado y asesores, privilegiando la lealtad partidaria y el pago de facturas políticas, con lo cual se ha cuidado muy celosamente de no dar ventajas al cartismo en la ANR.

Hasta se nota una cierta duda en el accionar de Mario Abdo con respecto al cartismo y al zacariísmo, en el delicado cometido de impulsar la comisión de investigación bicameral del Congreso para investigarlo a HC y sus conexiones con la “lavandería” del prófugo Darío Messer, el “amigo del alma” del ex presidente, que, como se sabe, estuvo muy ligado también al truculento caso al estilo bucanero de la apropiación del terreno portuario en la cabecera del puente de la Amistad, por parte de ZI y sus compinches.

Pero, indistintamente, se comience la investigación con HC o con ZI, el resultado será el mismo, es decir, un golpe decisivo al contrapoder actual al abdismo, representado por Cartes y Zacarías Irún, que, como ya se nota en los medios afines al cartismo en su mayor parte pertenecientes al grupo empresarial del ex jefe de Estado, tiene evidentemente la intención de dificultar al máximo la gestión de Marito, no dándole tregua hasta que se debilite al máximo, con miras a recuperar rápidamente el poder.

De que el camino del abdismo en la dirección de terminar con el contrapoder cartista está cargado de indecisiones, lo demuestra la fracasada propuesta del senador Rodolfo Friedmann (del abdismo) de elaborar una resolución que pida a la Fiscalía la investigación de las conexiones de Cartes con el contrabando de cigarrillos, el narcotráfico, el lavado de dinero y otras actividades ilícitas, a partir de las revelaciones en los Estados Unidos de haber sido objeto prioritario de control por parte de la DEA, el FBI y otras agencias norteamericanas, en la operación “Corazón de Piedra” entre 2009 y 2013, en un expediente dormido, pero que de latente puede pasar otra vez a estar activo en la medida en que la Justicia paraguaya resuelva investigar e ir hasta las últimas consecuencias en el caso HC, según las fuentes consultadas.

 

Friedmann denunciará a HC

De hecho, Marito le autorizó al senador Friedmann a presentar una denuncia en la fiscalía para solicitar se lo investigue a HC por estos presuntos delitos, comentados en forma profusa en la prensa, tanto nacional como internacional, en los últimos años y que nunca movieron un dedo de los fiscales, aletargados por los resplandores del poder cartista.

La consigna de Marito se está notando y apunta a restarle oxígeno a HC hasta en la misma cúpula de la ANR, atrayendo a Añetete a la mayor cantidad de dirigentes, nombrando en cargos hasta a cartistas, como el caso de Iván Ojeda, en la Dirección de Estadísticas, Encuestas y Censos, después que fuera titular de Cañas Paraguayas (CAPASA) en la era Cartes, aunque también con un movimiento sinuoso, pues se lo había visto en las carpas abdistas en la interna colorada de 2015.

Dentro de poco podría ocurrir que vaya disminuyendo la influencia cartista en la ANR, con la merma creciente en su mayoría dentro de la junta de gobierno del partido, como resultado del movimiento envolvente de la lapicera de Marito.

Queda por ver si la fiscala general Sandra Quiñónez se animará por fin a contradecir a su mentor HC, en los casos de las investigaciones inevitables a ZI y al mismo Horacio. Tanto Marito como Quiñónez estarán contando con el apoyo ciudadano e inclusive tendrán el guiño favorable de la embajada americana, lo cual es mucho decir y equivaldría a dar un espaldarazo para la continuidad de la gestión de la flamante jefa del Ministerio Público, que con la investigación y prisión de González Daher dio un gran paso en conseguir la confianza de la ciudadanía.

El problema está en los negros nubarrones que se ciernen en la lucha contra la impunidad con la renovada búsqueda del autoblindaje de los legisladores, tanto colorados como liberales, que en un afán corporativista a ultranza han revivido el proyecto de volver a intentar la sentencia judicial para la pérdida de investidura por tráfico de influencias que está previsto en la misma Constitución. Es para la defensa de varios de ellos pillados con las manos en la masa, como el caso del inefable diputado Carlos Portillo, quien por decoro ya hace rato debió renunciar.

 

Se debe recordar que el mismo Marito había aprobado la derogación de la famosa Ley de Autoblindaje de HC, pero que ahora vuelve a ser resucitada con el afán de seguir propiciando la vigencia de una coraza defensiva contra la ola de indignación y escraches ciudadanos, en un desafío que les puede costar caro a los políticos agavillados detrás del nuevo proyecto de autoblindaje, porque el enojo de la gente va en serio.

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