Desbande abdista favorece la impunidad y afecta al “Toro”

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La fuga de los principales referentes de Añetete hacia HC, como el caso de “Calé” Galaverna y “Beto” Ovelar, debilita la campaña de Hugo Velázquez.

Escribe: Luis Alen.

 

El candidato oficialista Hugo “Toro” Velázquez se ve imposibilitado de realizar un buen arranque de campaña presidencial por el desbande de varios referentes de Añetete hacia el cartismo, lo que desmiente la intención de marcar distancia del Patrón HC, así como de los gerentes cartistas. El operativo “Cicatriz” de impunidad sigue siendo la prioridad colorada, aún por encima de las diatribas que se lanzan unos a otros sin efecto práctico alguno.

 

El presidente Marito Abdo le culpa al “Poder Judicial débil” por la corrupción galopante, pero en el caso de los políticos se puede ver que la impunidad es el efecto de la debilidad del mismo Ejecutivo, como lo demuestra la desbandada abdista hacia el cartismo, dejando de tener fuerza la posición de tolerancia cero que es necesaria para luchar contra el manejo corrupto de la política.

La debilidad en el ejercicio del poder es la peor señal para el colorado, acostumbrado a estar siempre del lado ganador. Es lo que está aconteciendo con el gobierno de Marito, con la imagen de poder débil que proyecta, generando así las condiciones para una fuga de referentes que huyen a las carpas del cartismo, afectando la campaña del candidato oficialista, el “Toro” Hugo Velázquez.

Las constantes deserciones de dirigentes de Añetete para cobijarse bajo la bandera del “Nuevo Rumbo” dificultan indudablemente el afianzamiento de la candidatura del vicepresidente, para quien hubiera sido mucho más deseable la cohesión de la dirigencia oficialista en pleno proceso de lanzamiento de una propuesta electoral que pugna nada menos que con el poder fáctico de Horacio Cartes.

Para Velázquez puede hasta significar una necesaria depuración en su campaña de cara a constituir ya ahora un movimiento propio fuera de Añetete, pero tampoco podría negar que el concurso de Marito Abdo y del gobierno le resulta necesario con el fin de tener toda la maquinaria estatal de su lado con el fin de arremeter con posibilidades de éxito ante la chapa Santi Peña-Pedro Alliana, apoyada por la ancha billetera de HC.

Sin embargo, Velázquez acaba de recibir un fuerte golpe con la retirada de la escena política del gobernador del Alto Paraná, Roberto González Vaesken, quien anunció que deja la posta en manos de su hermano Luis “Tiki” González Vaesken, aunque todo apunta a que la salida tendría también mucho que ver con la falta de liderazgo tanto de Marito como de la incómoda posición que tendría el “Vice” en algunas encuestas para auscultar las preferencias del electorado colorado, posiblemente muy por debajo de Santi Peña, según los trascendidos en los mentideros políticos.

 

Impunidad pura y dura

El presidente Abdo participó en la cumbre democrática mundial organizada por su homólogo norteamericano Joe Biden, cuyo tema central estaba orientado a conformar un frente común contra los gobiernos autoritarios que son precisamente los que crean las condiciones para el sometimiento de la justicia y bastardean los derechos humanos fundamentales.

En su discurso virtual ante más de 100 gobernantes, Marito atribuyó a la debilidad del Poder Judicial en los países latinoamericanos como una de las causas principales del auge de la corrupción y la impunidad, pero paradójicamente en el caso paraguayo no está tanto ahí la cuestión, sino en el pacto cicatrizante que posibilita el “blanqueo” de los políticos acusados de corrupción, incluso antes de cualquier acción de la Fiscalía o de la Justicia para castigar a los “peces gordos” de la política involucrados en los hechos delictivos que afectan al patrimonio público.

Los ejemplos abundan últimamente, habiendo un grosero abroquelamiento de una mayoría en la Cámara de Diputados para proteger a los “chanchos del chiquero republicano”, como el caso del gobernador cartista de Central, Hugo Javier González, investigado por el Ministerio Público por graves irregularidades en el manejo de las finanzas departamentales, incluso en época de pandemia cuando supuestamente fueron desviados los fondos destinados a la emergencia sanitaria.

Pero como la conexión con un Poder Judicial complaciente es inevitable, también el diputado cartista Tomás Rivas, el de los “caseros de oro”, pudo salvarse después que un tribunal de sentencia lo sobreseyó una vez que devolvió a la Cámara el dinero mal utilizado en provecho propio. 

La cuestión es que para los blanqueos, tanto del “Locutor N° 2” como del diputado de Paraguarí, hubo un indudable guiño cómplice de Marito y de los legisladores de Añetete, con el objetivo de salvar a políticos cartistas a cambio de favores para blanquear también a acusados del propio bando oficialista, lo que lleva a confirmar la vigencia del pacto de la “Cicatriz” por encima de cualquier “enfrentamiento” verbal que asumen el carácter de meras poses teatrales entre exponentes del oficialismo abdista y el cartismo, como ocurre cuando se despachan en sus descalificaciones al adversario tanto el vicepresidente Hugo Velázquez, autoproclamado candidato a la presidencia con apoyo del abdismo, y el sector cartista que promueve la dupla Peña-Alliana.

 

El “abrazo” en primer lugar

Aunque Velázquez siempre apela en sus intervenciones públicas a tratar de marcar distancias con HC, diciendo que no recibe órdenes del “Patrón” ni de los gerentes de Cartes, el hecho cierto es que las repetidas muestras de “abrazo republicano” en las votaciones para blanquear a políticos con problemas judiciales, desmienten al propio candidato oficialista y hablan más bien de un contubernio carto-abdista, lo cual patea en contra de las posibilidades del “Toro” colorado en las próximas internas, lo que se ve reflejado en el alejamiento de los principales referentes de Añetete, que no le dan así chance alguna al vicepresidente.

La sentencia de 15 años de prisión contra Ramón González Daher, al estar supeditada a que la condena esté firme y con el peligro de que pasen años antes de que el jefe del clan luqueño termine en prisión, posiblemente quede sólo como una señal de buena voluntad del gobierno colorado ante las presiones de la embajada norteamericana, en el contexto actual de los groseros blanqueos del pacto de impunidad abdo-cartista.

Sólo una derrota colorada en las elecciones de 2023 podría abrir el camino para que la Justicia se libere de las componendas cicatrizantes y pueda así actuar con entera libertad para poner fin a la impunidad de la clase política, aunque siempre existe la sospecha de que parte de la oposición termine también siendo funcional a la “Cicatriz” evitando que se concrete el frente opositor unido que puede derrotar a la ANR, tal como ya lo predijera Juan Carlos “Calé” Galaverna.

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