EE.UU. pone en evidencia “apriete” del poder fáctico

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El acuerdo tácito de impunidad entre Marito Abdo y Horacio Cartes está en la base de la crisis institucional de la República, que propicia el auge de la corrupción, la delincuencia y el crimen organizado.

Escribe: Luis Alen.

 

Horacio Cartes llegó a lo máximo en la demostración de su poder fáctico con el desafío lanzado a la embajada de los Estados Unidos, que protestó ante la cancillería de Marito Abdo por la construcción de una gasolinera del Patrón en la esquina de la legación diplomática sobre la avenida Mariscal López, a pasos de Mburuvicha Roga. Hasta la representación en Paraguay del Tío Sam sufre ahora en carne propia el desequilibrio institucional y social creado por el pacto de impunidad Marito-HC.

 

El emblema Enex es la avanzada de Cartes para incursionar en el negocio del petróleo y demostrar de paso que tiene el poder dentro del país. Así, el Patrón no tuvo otra mejor idea que desafiar a la mismísima embajada norteamericana, al ubicar su nueva estación de servicios en plena esquina en diagonal a la sede de la representación diplomática de USA, sabiendo que inevitablemente chocaría con la desaprobación “yanqui” por motivos de seguridad que son plenamente atendibles, aquí y en Afganistán, más aún cuando se trata de proteger a los diplomáticos de Estados Unidos.

Marito simplemente respondió que “hablarán las instituciones” ante el pedido de la embajada de suspender la obra actualmente en curso y próxima a ser inaugurada. Se refería el presidente a las autorizaciones dadas por la municipalidad de Asunción, entre otras reparticiones públicas, para liberar la construcción, pese a la existencia de una ordenanza que limita la instalación de gasolineras a un perímetro de 1.000 metros de otras existentes, como es el caso precisamente de una estación ubicada a 200 metros de la de HC, sobre la misma avenida.

Pero el embrollo no termina sólo en que resulta muy chocante la presencia peligrosa del expendio de combustibles en las proximidades de una embajada con conocidas medidas extremas de seguridad, o frente al hospital policial existente al cruzar la calle y de la cercanía de la residencia del presidente de la República. El tema es que pese a las declamadas medidas de máxima seguridad en la instalación, por parte de voceros del Grupo Cartes, el problema de fondo radica en que se tuvo que presentar ante la Corte Suprema una acción tendiente a dejar sin efecto la norma citada destinada a evitar la proliferación de estaciones de servicio, mientras que en la junta municipal asuncena igualmente se consiguió una votación favorable a los deseos del Patrón HC, tras el intento de varios concejales de prohibir expresamente la habilitación de nuevas gasolineras.

Todo ello apunta a confirmar en realidad lo que los mismos informes de la embajada norteamericana tienen a mano acerca de que la República del Paraguay se va convirtiendo en la hacienda de un “hombre fuerte” capaz de amoldar normativas a su medida, con la anuencia de la misma Corte Suprema y con el visto bueno de la junta municipal de la capital del país.

Semejante poder no ostentaba una persona desde los tiempos del dictador Alfredo Stroessner, lo que lleva a pensar en la veracidad de los dichos del vicepresidente Hugo Velázquez, quien dijo en una entrevista televisiva que Horacio tiene pleno control tanto de la Corte como del Ministerio Público, así como de otras instancias claves del Estado, convirtiéndose de hecho en el gobernante de facto del país, capaz de materializar el “apriete” del poder fáctico a las instituciones.

 

La crisis institucional

Marito propuso precisamente “que hablen las instituciones” cuando se le preguntó sobre la protesta diplomática norteamericana, que pone en el tapete una crisis institucional que permite la vigencia de la ley del más fuerte, porque por lo visto el país está en pleno auge de la “ley de la selva”, ante la inutilidad del poder legal propiciada por el reinado del poder fáctico. Es el resultado de un vacío de poder que explica también el incremento de la delincuencia y el crimen organizado, que no tendrá solución hasta tanto se ataque de raíz la causa eficiente que la propugna, como es el pacto de impunidad instalado en las más altas esferas del Estado.

Para ello es necesaria la independencia judicial de toda presión que venga de los otros poderes estatales así como de los poderes fácticos. Es lo que se deja entrever con la decisión de cinco ministros de la Corte (la mayoría de votos del colegiado de nueve miembros), que se autoproclamaron vitalicios hasta cumplir los 75 años, salvo que sean removidos por un juicio político para el cual se necesitan dos tercios de Diputados y la misma mayoría absoluta del Senado.

La ministra María Carolina Llanes fundamentó en un posteo que “la inamovilidad de los integrantes del Poder Judicial consagrada en la Constitución Nacional en los artículos 252 y 261 es un mecanismo para asegurar su estabilidad como cimiento sobre el cual construir la Independencia, como exigencia para alcanzar la Justicia”.

Seguidamente, la misma ministra contestó a un internauta que le había interrogado sobre el verdadero sentido de atornillarse en un cargo para el que en un principio fueron electos por cinco años: “Hay que estar en el terreno para comprender a cabalidad la intensidad de las fuerzas que pretenden someter al Poder Judicial”.

Mirando a futuro, es de esperar entonces que tras la decisión adoptada por Llanes y los otros cuatro ministros que la acompañaron en dar continuidad a la anterior posición de otros miembros del más alto tribunal que también se blindaron hasta los 75 años, que por fin la Corte se expida sin presiones del poder fáctico sobre los muchos asuntos que tiene en carpeta y que en varios casos son un desafío a la independencia judicial, así como los juicios que con seguridad llegarán a la máxima instancia y que envuelven por ejemplo sonados casos de corrupción de antigua data o los más nuevos de los negociados pandémicos en el actual Gobierno, en las gobernaciones y en las municipalidades, sobre los cuales pende el manto de impunidad derivado de un acuerdo en ese sentido en el más alto nivel del poder. 

 

Inquietud empresarial

A nivel empresarial causa mucha inquietud que el avance de las inversiones del Grupo Cartes se haga sobre la base del “apriete” a las instituciones, como ocurrió en el caso de la medida cautelar que le permitió dejar sin efecto una traba para la instalación de una estación de servicios en las narices de la embajada norteamericana.

También el vicepresidente Velázquez, ya en plena campaña presidencial para enfrentar al delfín de HC, Santi Peña, confirmó que tiene el apoyo de varios empresarios deseosos de frenar la hegemonía de Horacio como el “gurú” de los negocios legales y no tan santos, y que al mismo tiempo comparte con Marito el poder político, además de ser el factótum de la Fiscalía y la Justicia.

Pero, ¿tendrá Hugo, apodado el Toro, la capacidad de hacer frente al dinero y al poder fáctico de Horacio? Esto se verá en el resultado de la interna de la ANR a finales del año próximo. Si vence el cartismo, ¿habrá una oposición unida para enfrentarlo en 2023 y frenar las ansias de control de todo el poder por parte del Patrón?

Hasta ahora, por lo que se está viendo en las precandidaturas desde la oposición, no hay perspectivas de un entendimiento aliancista sobre la base de un gran acuerdo programático, al conocerse que, por ejemplo, el partido Patria Querida ya lanzó la figura del diputado Sebastián Villarejo sin cerrarse es cierto a una alianza, pero con la condición de un programa que excluirá seguramente posiciones de los sectores de izquierda.

Es lo que favorece al cartismo, como lo dijo el mismo Horacio en una entrevista televisiva, cuando se le preguntó sobre Efraín Alegre, que mantiene su fuerte discurso “antimafia”. Cartes definió al presidente liberal como “un perdedor nato”, y agregó: “me gusta que siga, se va enterrando solo”.

No hay duda que como en elecciones anteriores, el cartismo va a jugar a la “unidad cicatrizante” colorada, al mismo tiempo que apuesta a la división opositora, porque una oposición unida amenaza con pulverizar el poder de HC en 2023.

 

Cumbre prodemocracia

Unos días antes de conocerse la carta de protesta a la cancillería nacional por parte de la embajada norteamericana en relación a la instalación de la gasolinera de HC frente a la representación diplomática, el presidente Marito Abdo recibió otra nota de invitación para participar en la cumbre mundial sobre democracia, que se desarrollará de manera virtual desde la Casa Blanca entre el 9 y el 10 de diciembre próximo.

La participación en la cumbre por parte de Marito implica la “credencial democrática” de Washington a los gobiernos que trabajan para que la democracia funcione en los países para el desarrollo de los pueblos, basada en la vigencia de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la impunidad y el lavado de dinero.

La cumbre por la democracia es una iniciativa del presidente Joe Biden enmarcada en el reconocimiento previo de que el gobierno invitado cumple con los requisitos señalados en favor de su pueblo. Es por ello que la protesta de la embajada suena a un tirón de orejas en el sentido de poner una advertencia sobre el grado de cumplimiento de un aspecto fundamental en la democracia como es la independencia judicial.

Para el encargado de negocios de la embajada de EE.UU., Joseph Salazar,  el encuentro virtual con los representantes de casi un centenar de países democráticos en el mundo, apunta a que las autoridades del Gobierno paraguayo puedan tomar acciones para defender la democracia contra los riesgos del autoritarismo, en la lucha contra la corrupción y la impunidad, que son factores negativos que imposibilitan el progreso de los pueblos en paz y armonía.

Una de las principales acciones encaradas por el Gobierno nacional con EE.UU. se da en torno al combate contra el lavado de dinero, y específicamente en la Triple Frontera.

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