El pésimo arbitraje en el fútbol paraguayo continúa siendo el tema central en cada partido, opacando el buen espectáculo del que podría disfrutar los aficionados que concurren en los diferentes estadios.
Uno de los clubes que se quejó del mal arbitraje es Capiatá, que según algunos directivos y futbolistas, se vieron perjudicados por el trabajo del juez del partido, Juan Mendoza.
“No sé de dónde salió este árbitro, pero fue muy malo”, afirmó el polémico atleta del escobero, Julio Irrazábal. Igualmente el director técnico de Nacional, Ever Hugo Almeida, también cuestionó la tarea del que dirigió el partido ante Cerro, indicando que el empate del ciclón fue una clara falta del zaguero Palito Pereira, pero no cobró, porque la presión del público capaz fue gravitante, dejó entrever el adiestrador albo.
Pero pareciera que este mal no va desaparecer del escenario del fútbol nacional, y pasa a ser ya una marca registrada. Los árbitros no tienen un criterio uniforme a la hora de pitar, entre un club considerado grande y chico. Se tiene que terminar con el pillaje arbitral en el fútbol, para mejorar el nivel de cada torneo y así permitir que vaya más público a los partidos.




























Facebook Comentarios