Este jueves 3 de diciembre se celebra el Día Internacional del Médico, y en nuestro país las opiniones sobre si existen o no motivos para celebrar este día se manifiestan mixtas.
El origen del Día del Médico está en el año 1933, cuando se decretó en un congreso médico en la ciudad de Dallas, estado de Texas (Estados Unidos). La fecha se eligió en honor al médico cubano Carlos J. Finlay, nacido en la mencionada fecha, en 1833.
En el congreso celebrado en Dallas, quedó confirmada la teoría, presentada por Finlay el 14 de agosto de 1881 en la Academia de Ciencias de La Habana, de que la fiebre amarilla era transmitida por el mosquito Aedes Aegypti, mismo insecto que transmite el dengue.
En la opinión de Arístides Cañete, director del Hospital Regional de Ciudad del Este, mayor centro hospitalario del Alto Paraná, el Día del Médico para los profesionales paraguayos no es tanto una fecha para «celebrar» sino una para reflexionar sobre las contribuciones que han hecho, lo positivo y lo negativo.
«Creo que con luces y sombras, con errores y aciertos, hemos contribuido de manera positiva», aseguró Cañete. «Yo creo en la medicina paraguaya y en los médicos paraguayos», añadió, señalando que en una profesión que depende enormemente de un sostén tecnológico y presupuestario que a veces no es suficiente, el médico paraguayo se ha desenvuelto bien.
Para Cañete, es el médico el que debe ser el principal sostén de las políticas públicas de salud, y éste no debe dejar que «se la impongan».
“No hay nada que celebrar”
Por su parte, desde la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (FNTS), consideran también que no hay nada que festejar en la fecha, debido a las “injusticias” por las que atraviesan los médicos en su labor, según lamentaron a través de un comunicado a la opinión pública.
“Hoy es el Día del Médico, pero nos sentimos mal como para festejar”, manifestaron en el documento. Explicaron que los servicios de salud, especialmente en IPS, atraviesan por una seria crisis de falta de insumos y pago de salarios a los profesionales.
Por esta razón, en lugar de festejar, se movilizarán frente a los hospitales del país. Así también, comentaron que enviaron una nota al presidente Horacio Cartes para que él escuche todos estos reclamos en una audiencia.
Fecha es en honor a Carlos J. Finlay
El 3 de diciembre se celebra el Día del Médico. Esta fecha fue propuesta en el año 1953 por la Confederación Panamericana de Dallas, Texas, como Día de la Medicina en América en conmemoración del nacimiento del científico cubano Carlos J. Finlay, médico investigador, nacido en Puerto Príncipe, hoy denominado Camagüey, Cuba, el 3 diciembre de 1833 y quien fallece en el año 1915.
Su padre, Edward Finlay (escocés), fue también médico. Vino de Inglaterra en el año 1820 para unirse a la gesta libertadora de Simón Bolívar, el buque en que viajaba naufragó y el Dr. Finlay quedó en Puerto España, Trinidad.
Conoció a Elisa de Barrés, con quien se casó y luego fueron a Puerto Príncipe. Carlos Finlay recibió su educación en Le Havre, su capacitación médica en Rouen y posteriormente en Filadelfia, en donde tuvo como maestro a Kearsly Mitchell, pionero de la teoría de los gérmenes como agentes patógenos.
Carlos Finlay fue el descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, la importancia de este descubrimiento se debe a que se trata de la primera infección humana en que se demostraron la intervención causal de un virus y la transmisión de este por picadura de un insecto, el mosquito Aedes aegypti.
Estudió el comportamiento del mosquito, su anatomía y sus hábitos de alimentación en diversas condiciones de temperatura y condiciones atmosféricas, como así también su distribución geográfica en una presentación realizada en la Academia de Ciencia de La Habana el 14 de agosto de 1881.
Con este descubrimiento se evitaron miles de muertes en América Latina y además facilitó gracias a su investigación prevenir la mortalidad de los operarios en la construcción del Canal de Panamá debido a que en esa época muchos de ellos fallecían a causa de esta afección.
A raíz de este descubrimiento también se hallaron medidas sanitarias para combatir la enfermedad.
El trabajo científico de Carlos J. Finlay «El mosquito, hipotéticamente considerado como agente transmisor de la fiebre amarilla» es un clásico de la salud pública y se publicó por primera vez en el año 1881 en los Anales de la Academia de Ciencias de La Habana.
La medicina en la actualidad
La profesión médica en la actualidad está viviendo grandes avances a nivel tecnológico y científico, como así también cambios positivos en la relación médico-paciente.
En ese contexto se debe tener en cuenta las siguientes reglas éticas fundamentales para proteger la salud física, mental y social de aquellas personas que requieran el saber profesional para curar o aliviar sus dolencias: La confidencialidad, es decir, el resguardo del secreto médico; Veracidad en la información claramente requerida; Consentimiento informado de parte del paciente o sus responsables de los riesgos y beneficios de la terapéutica propuesta por el médico; y finalmente: Justicia, es decir, el trato con equidad para toda persona cualquiera fuere su condición social, sus ideas políticas, raza, religión o sexo.




























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