
Escribe: José Martínez
El índice de capital humano, (ICH) un estudio realizado por el Banco Mundial, refiere que en Paraguay existe una brecha de 4,4 años incompletos en el sistema Educativo. El país quedó en el puesto 90 de 157 países censados.
El sistema educativo vigente no reúne las condicionantes de desarrollo y aprendizaje, los ciudadanos en general no tienen una garantía para su educación de calidad al ser adsorbidos por el sistema, y ni hablar de los que quedan fuera del mismo, que son incontables y están lejos de ser recuperados.
Se espera que al cumplir los 18 años de edad los estudiantes hayan completado 11,5 años de educación, preescolar, primaria y secundaria, en Paraguay con relación a la calidad del estudio tan solo se logra el 7,1 años, por lo que se tiene una brecha incompleta de 4,4 años.
El índice de Capital Humano señala dramáticamente, que cuando un joven crezca y cumpla los 18 años de edad, será un ser con tan solo el 53% de su potencial.
Con esta alarmante situación, vemos a jóvenes que tienen la edad, pero no el contenido, son ciudadanos que crecieron físicamente careciendo de recursos intelectuales, esta carencia en el mercado los hace ser incompetentes para ocupar actividades que tengan futuro, hoy son jóvenes, y pueden ocupar algún puesto de tales, y mañana cuando sean maduros o ancianos, quién los querrá.
El gobierno, responsable de esta situación deberá de forma urgente cumplir con aquello que constituye una de sus obligaciones, poner en la mesa del debate público los graves problemas de la Educación en el Paraguay.
El olvido de ella en nuestro pueblo, es la forma de condenar a generaciones a la cadena del atraso y los infortunios.
Un gobierno brillante es aquel que se juega por dar la mejor educación, de lo demás se hará cargo el mismo pueblo.
La más importante tarea, es la construcción del capital humano, lo demás estará en las buenas manos de los educados.
El desarrollo del capital humano permitirá, cuantificar la contribución de la salud y la educación a la productividad y los niveles de ingresos.
Esto se manifiesta en conocimientos, habilidades y niveles de salud que experimentan las personas durante la construcción de la vida y que permanecen activos durante su experiencia vital.
Con el desarrollo de las personas, es posible construir un país sustentable, para ello es de vital importancia que el gobierno haga inversiones en los jóvenes, debe impedir seguir quemando generaciones en cuyo futuro no se detecta nada bueno para nadie.
Con el desarrollo del capital humano, con la inversión en las personas, nuestro país puede poner fin a la pobreza y crear una sociedad productiva, para ello es necesario políticas de nutrición, educación de calidad y empleo que sean confiables y serios.
Solo el 30% de los jóvenes de la república, termina la secundaria, informó el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).Mientras que solo uno de cada diez, consigue un título universitario.
Más del millón de adolescentes y jóvenes están fuera del sistema educativo. Por otro lado, contamos con el mayor bono demográfico de la región con un 60 % de población joven menor de 30 años.
Dentro de tantas malas, esta al menos es una que beneficia la esperanza de la república, lo que haremos con ella, el tiempo lo dirá.




























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