Escribe: Luis Alen.
Horacio Cartes propugna la “unidad” colorada y abre su generosa billetera con miras a la campaña de la ANR para las municipales y la junta de gobierno. Sería a cambio de impunidad para sus negocios y evitar así quedar expuesto a una extradición al Brasil.
Un debilitado Marito Abdo tuvo que aceptar la consecuencia del “abrazo republicano”, con los votos abdistas en Diputados para desarmar el proyecto de control del dinero sucio en la política, que no era del agrado de HC.
La intervención en Salto del Guairá para incautar un millonario cargamento de cigarrillos cuyo destino de contrabando era el Brasil, con mayoría de marcas de Tabesa, la tabacalera de Cartes, también iría al folclórico “opa rei”, para demostrar la impunidad que rodea a los negocios de HC.
La promesa de HC de financiar la campaña colorada para las municipales se dio previa renuncia abdista a apoyar la ley de trazabilidad del dinero para la narcopolítica, en una astuta jugada del “Patrón” mirando la necesidad de confirmar ante Estados Unidos y también Brasil, su investidura sui generis de “hombre fuerte” de la política paraguaya.
Con un inconfundible tufo a impunidad para HC, la tan mentada “unidad” republicana sólo tiene la intención subyacente de contribuir a acrecentar la imagen de poder de Horacio Cartes y poner de manifiesto, de paso, la extrema debilidad de Marito. Por poco, el “Patrón” no le convierte al presidente en su amanuense para cumplir fielmente las órdenes del “quincho”.
Da lástima ver cómo el abdismo resulta engullido sin pena ni gloria en las fauces del cartismo, con las promesas de financiación de la campaña electoral por parte de HC para las municipales de este año. Ojalá que Abdo Benítez recapacite y vea que no le conviene para nada caer mansamente en los brazos de Horacio, ya que éste tiene mucho que responder aún de sus oscuros negocios, si no en la Justicia paraguaya por lo menos con seguridad ante la brasileña.
La transparencia al olvido
El enjuague abdo-cartista en su máximo apogeo hace imposible, por el momento, el control del dinero sucio en las elecciones, pero tiene como resultado lógico la continuidad del reinado de la narcopolítica en el país, que está demostrado por la decisión clave de HC de “aflojar” finalmente para financiar la campaña de la ANR.
Cualquier pose de Marito Abdo discurseando contra el crimen organizado, sus negocios sucios, el contrabando, los distintos tráficos, y que están ligados a la política a través del lavado y el financiamiento anónimo a las campañas electorales, no le convencerá a nadie y sonará sólo como una postura hipócrita, en la medida en que la aplanadora colorada eligió el lado más oscuro del poder en el Paraguay.
Cuando el “Patrón” ponía en ascuas a la dirigencia colorada, tanto de Honor Colorado como de Añetete, al condicionar la apertura de su billetera con el requisito fundamental de mantener su poder basado en la impunidad, no estaba haciendo otra cosa sino todo lo que hizo a lo largo de los diez años de vigencia del cartismo como esencia de la práctica política paraguaya.
Es decir, dejar intocables sus negocios oscuros con el nuevo aditamento de los manejos políticos destinados no sólo a neutralizar a los posibles aspirantes a tomar las riendas de la corporación mafiosa, sino, por sobre todo, para incrementar aún más el poderío económico del “quincho” del poder.
Cuesta creer que con la sola promesa del “aflojamiento de la billetera” y un supuesto “perdón” de HC por los vaivenes de la lapicera de Marito, por ejemplo con el nombramiento de exponentes del Partido Democrático Progresista (PDP) en cargos claves de investigación como la Seprelad, se va a fumar la pipa de la paz en la ANR con el objetivo de evitar una “interna sangrienta” para el liderazgo de la junta de gobierno.
Por eso sorprendió el sumiso agache de cabeza de la tropa abdista en la Cámara de Diputados con el proyecto de trazabilidad del dinero sucio en la política, que debía regir ya en la interna de mediados de este año junto al desbloqueo de listas sábana, en una actitud que va más allá incluso del reconocimiento del liderazgo indiscutido de Horacio Cartes en la ANR y hasta fuera de ella, porque lo que está en juego es el modelo mismo del sistema jurídico e institucional nacional, cuyo funcionamiento autónomo fuera de la injerencia política es un requisito fundamental para avanzar en el desarrollo del país.
Sucedió al mismo tiempo, la semana pasada, un hecho revelador que Cartes traería entre bambalinas otra razón mucho más conveniente a sus intereses para volverse ahora muy generoso y conciliador.
Es que no ha sido casual que Marito Abdo le haya recordado a HC que aún tiene la lapicera, con la orden dada para allanar un monumental depósito y puerto clandestino a orillas del lago de Itaipú, en la zona de Salto del Guairá, donde se incautó de miles de cajas de cigarrillos que iban de contrabando al Brasil.
Pero, ¡oh casualidad! inmediatamente se puso en marcha el mecanismo de férreo blindaje aduanero-fiscal-judicial, que le permitirá a los contrabandistas y a Tabesa, la empresa tabacalera de Horacio, continuar con el “negocio”, a despecho de cuantas resoluciones fiscales o sentencias judiciales puedan existir para declarar como tentativa de contrabando -lo que está penado por ley- la carga incautada.
Con la maraña aduanera-fiscal-judicial defensiva a favor de HC, se está evitando que sea declarado contrabando, es decir un delito, la carga de Salto del Guairá. Si se llegara hasta Tabesa, quedaría Horacio en evidencia de posible evasión y lavado, lo que facilitaría en grado sumo darles la razón a los fiscales y jueces de Brasil en el proceso que lo llevaría extraditado al vecino país.
Para asegurar la coraza defensiva ante el aluvión judicial brasileño que le viene encima, HC tiene que armarse de poder en el plano político local, dando una imagen de “hombre fuerte”, en contravención a lo pretendido por Estados Unidos, cuya embajada en Asunción no se cansa en hacerle llegar la sugerencia de ir a cuarteles de invierno, concentrándose solo en sus negocios o en la dirigencia futbolera, pero ya no como “factótum” en la ANR.
¿Un ex aliado?
En una movida característica de Blas Llano, el presidente del Senado y dirigente liberal, se ha conocido su posición favorable a apoyar el proyecto original de trazabilidad del dinero sucio en la política, rompiendo así con la posición abdo-cartista triunfante la semana pasada en Diputados.
La Cámara Alta deberá tratar ahora el proyecto desvirtuado por la alianza colorada, y con la “iluminación” que tuvo Llano en su viaje de vuelta de Qatar viendo la película del Guasón, para no revivir el drama de Ciudad Gótica con su rebelión popular contra políticos con riqueza mal habida se buscaría volver a la redacción original que fue destrozada por los diputados, es decir, retomar la versión de la diputada Rocío Vallejo del Partido Patria Querida (PPQ)
Esto obligaría a que Diputados vuelva a tratar el proyecto del Senado, si es que éste acepta la posición llanista, lo que agrega ahora un interesante ingrediente a la situación política nacional, haciendo patente una suerte de ruptura de Blas Llano con su anterior aliado HC, en una especie de reconocimiento que el seguimiento a ultranza de las posiciones del cartismo sólo lleva a la nación a un callejón sin salida, poniendo en riesgo la estabilidad institucional y social.
Pero para que la posición liberal llanista tenga éxito en la votación senatorial, tiene que contar también con los votos abdistas. Habrá que ver si qué línea baja Marito a sus senadores, esta vez, pese a que normalmente se muestra supuestamente prescindente de los debates legislativos.
En 31 años de democracia, el Paraguay pasa por uno de los momentos más críticos de su devenir histórico, al tratar de consolidarse un proyecto continuista colorado con fuerte olor a impunidad de la corrupta clase política. Menos mal que Blas Llano tuvo la oportunidad de reflexionar sobre ello durante su largo viaje e inspirarse en la premiada película “Joker”, para abjurar de su fe cartista y batirse ahora a duelo con su anterior mentor y supuesto financista, como lo había dejado entrever el propio HC en una recordada explicación acerca de que su generosa billetera no sólo financió a los colorados, sino también lo hizo con otros colores.




























Facebook Comentarios