Empresarios y HC pagaron costoso plan para CDE que no se concretó

77

Escribe: Luis Alen.

 

Uno de los déficits más relevantes tanto del Gobierno central presidido por Horacio Cartes como el municipal a cargo de Sandra McLeod de Zacarías, es la falta de un plan para la reconversión comercial e industrial de Ciudad del Este.

 

Con bombos y platillos, a fines de 2013 se anunciaba la elaboración de un Plan de Desarrollo del Este, a cargo de un afamado urbanista brasileño, quien se llevó más de 500 mil dólares, siendo los aportantes los empresarios de la zona y hasta el presidente Cartes con US$ 50.000, pero el documento nunca apareció.

La intención básica es el proceso de reconversión de Ciudad del Este, que ayude a la capital del Alto Paraná a encontrar un impulso desarrollista sustentable y de paso enfrentar con mayor eficacia los coletazos de la crisis del Brasil.

El acento inicial se puso en la necesidad de una remodelación urbanística del microcentro de CDE y sus alrededores, con el fin de racionalizar un crecimiento que mayormente se ha hecho sin planificación. Sin embargo, las obras tendrán un costo que deberán asumir el Gobierno central y el sector privado en conjunto, lo que tal vez es el obstáculo que se está presentando.

Lo cierto es que a casi tres años del comienzo del trabajo de elaboración del plan maestro por el urbanista Cássio Taniguchi, el mentado programa no aparece y la inversión realizada quedó en aguas de borraja.

De ser una necesidad y prioridad, la anunciada planificación de la ciudad no pasa nuevamente de una mera expresión de deseos, flotando en el ambiente la sensación de que se volvió a perder un tiempo precioso para encarar de una vez por todas la obligatoria reconversión, para que el comercio y la economía de CDE tengan un futuro viable.

 

Cambio de imagen

Ciudad del Este ya cuenta con el nombre y la infraestructura como para atraer el turismo ya sea de compras o de otras formas y atracciones. Sólo necesita cambiar su imagen actual por una mejor, especialmente con la solución del problema social de los mesiteros o trabajadores informales de la calle, además de llevar adelante las demás mejoras urbanísticas necesarias.

Propiciar el turismo de compras es una alternativa válida, para permitir la venida de compradores con mayor poder adquisitivo, que de paso se alojen en la ciudad por mayor tiempo. Para ello se deberá poner un gran empeño en el acuciante problema de la seguridad.

Así, el nuevo sistema de turismo de compras deberá tener a la transparencia como uno de sus pilares fundamentales, lo que se conseguirá con la formalización total del comercio de CDE, con la garantía de que se venderán productos originales y sometidos a controles de calidad. Será una atracción adicional para los turistas compradores, además de la competitividad de precios frente a los “duty free” que se abren en la frontera en Brasil y Argentina.

Un proyecto así parte de la necesidad de concretar en el más breve plazo posible la transformación de la ciudad en un polo de desarrollo basado en el turismo, tanto de compras como de otros atractivos que brindan la naturaleza y el ingenio humano. El desarrollo industrial también puede ser una finalidad recomendable, pero siempre con la prioridad volcada hacia el comercio, dadas las características arraigadas de la economía de la ciudad, concentradas desde hace años en el intercambio fronterizo.

El nuevo sistema de turismo de compras deberá implementar el concepto de gran shopping urbano de CDE, con un “merchandising” actualizado en forma constante, con lanzamientos permanentes de nuevos productos, organización de eventos para dar una vida más activa a los comercios y tener así atracciones adicionales para los turistas compradores.

El cambio de imagen incluye también la coordinación de esfuerzos entre los sectores público y privado, con el compromiso del Gobierno central de poner todo sus esfuerzos al servicio de la reconversión comercial e industrial de una ciudad que debe ser un verdadero “shopping urbano”, cuya atracción principal para el turista sea una compra agradable y amigable.

 

Otro objetivo a cumplir es que la transparencia en los negocios involucre igualmente una nueva administración de la ciudad al servicio de los contribuyentes y usuarios, con servicios de seguridad y demás prestaciones acordes con la demanda de comodidades por parte del turismo, entre ellas la de contar con un transporte público acorde con una ciudad turística internacional.

Facebook Comentarios

Compartir