El proyecto es impulsado por un grupo de personas voluntarias, que con aportes están construyendo un edificio, ubicado detrás del Hospital Distrital de Hernandarias. La primera parte de la obra será inaugurada el próximo 17 de agosto.
“Sólo los que tuvimos la experiencia de vivir con un familiar adicto, sabemos lo dramático y doloroso que es. Destruye a toda la familia, es por eso que hemos decidido hacer algo, aportar lo que no tenemos para tratar de ayudar a combatir este flagelo”, comenta Lucimar Rocha, al mostrar con orgullo el avance de la obra de lo que será la Casa de Recuperación de niños, niñas y adolescentes, ubicada en la ciudad de Hernandarias.
Comentó que la idea surgió en un grupo de amigos cristianos, que observan en las calles de Ciudad del Este, como el crack está destruyendo la vida de menores, cada vez de más corta edad. Así se creó la Asociación Adonai, para la Atención de Niños y Adolescentes Victimas de Adicción.
El espacio será para 24 personas, 12 niños y 12 niñas. “No queremos hacer algo muy grande por el que luego no podremos responder como corresponde. Todo aquí es un trabajo de voluntariado. Vamos a tener también un salón de charlas, porque hemos visto que el problema también está en el seno familiar, comenzando por el hecho de aceptar que se tiene un hijo o una hija adicta y a partir de allí empezar a trabajar su recuperación”.
Crack
Rocha explicó que el problema de la adicción es bastante fuerte y cada día suma a más víctimas en todos los estratos sociales. Dijo que es difícil cuantificar, porque en la misma casa de los adictos no se quiere hablar del problema.
Señaló que hace rato viene trabajando con un grupo de 19 niños, niñas y adolescentes adictos que están deambulando en los alrededores del Lago de la República, en Ciudad del Este, llevándoles alimentos y abrigos.
Sin dudas, afirmó que la droga de mayor consumo en ese segmento, es el crack. “Lejos este residuo es el que más se consume en las calles de Ciudad del Este, pero tenemos mucha fe, que con profesionales, médicos y gente con mucha voluntad, vamos a sacar a muchos niños y niñas de esta situación, para eso estamos rezando, todos los días”, indicó.
La primera parte de la obra, costará en total 48 millones de guaraníes y será habilitada el 17 de agosto. Serán recibidos menores de entre 6 a 16 años de edad. La obra está siendo financiada con aportes de dos ciudadanos coreanos que viven en San Paulo (Brasil) y también de personas voluntarias de Ciudad del Este y Hernandarias. “Soy una empresaria, una trabajadora, no soy rica, pero lo poco que tengo estoy aportando a esta iniciativa”.
Costoso
Rocha señaló que un familiar suyo fue tratado de la adicción en la ciudad del Foz de Yguazú, debido a que en Alto Paraná no existe un lugar para este tipo de pacientes.
“Es muy costoso. Ese el primer gran problema que tienen las personas de escasos recursos que tienen hijos adictos a la droga. Es por todo eso que nos impulsó a asumir este gran desafío, que sabemos que no será fácil, pero con mucha fe en Dios, él nos irá ayudando para que todo salga bien y que en poco tiempo tengamos jóvenes recuperados y útiles para sí mismos, su familia y la patria”.
La voluntaria insistió que la idea es crecer, pero que por ahora, se concentran en trabajar sobre un pequeño grupo. “Nuestro sueño es grande, pero no queremos tampoco ser irresponsables, es por eso que vamos a trabajar con un pequeño grupo, una vez que tengamos todas las condiciones para habilitar el local”, sentenció.




























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