Gobernación distribuye chipitas “rompedientes” como merienda escolar

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*Propietaria de empresa adjudica ya había sido suspendida el año pasado por la DNCP.

 

La comunidad educativa, de nuevo, está indignada por la pésima calidad de la chipita distribuida como parte de la merienda escolar por la Gobernación Alto Paraná, administrada por Roberto González Vaesken. El concejal Carlos Mora (FG) presentó el producto e hizo degustar a sus colegas concejales, durante la reunión de la comisión permanente realizada ayer. Los ediles constataron la dureza del alimento sólido, que es prácticamente imposible de consumir, y más aún para los niños. La empresa adjudicada  es Panadería Don Remigio, de María Luján Duarte, por la suma de G. 1.026.630.000.

 

El concejal Carlos Mora expuso durante la reunión del martes último que recibió numerosas quejas de sus colegas docentes, quienes cuestionaron la dureza de la chipita y, que además, solamente contiene tres unidades cada paquete.

“Estuvimos recorriendo para visitar algunas obras del gobierno departamental, y nos encontramos que se está entregando la leche y galletita desde el primer día de clase, algo muy positivo. Lo negativo es la chipita que está distribuyendo: viene en una caja linda, quiero compartir con ustedes, porque hay muchas quejas por parte de los profesores, que los chicos no quieren comer porque es dura”, expresó el edil en la reunión de la comisión permanente.

Mora distribuyó el alimento sólido a sus colegas, quienes igualmente afirmaron que la chipita es demasiado dura, y difícil de consumir.

El servicio de provisión de complemento nutricional sólido para escuelas del Alto Paraná se adjudicó a la Panadería Don Remigio, cuya propietaria es María Luján Duarte, misma dueña de la firma Girasol SA, que el año pasado fue sumamente criticada por el mal servicio de entrega de almuerzo escolar.

El año pasado esta empresa fue adjudicada para proveer almuerzo escolar, pese a que presentó documentos falsos, por lo que la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas suspendió la adjudicación y ordenó una reevaluación de las empresas que se presentaron al llamado a licitación pública nacional.

La adjudicación en total es de G. 1.026.630.000 y cada unidad de chipita cuesta G. 450, según se especifica en el contrato firmado ya en diciembre del año pasado. La concejal Sandra Miranda (PQ) indicó que además de la dureza de la chipita, se debe analizar su valor nutricional.

“Si al empezar la entrega de la merienda escolar ya nos encontramos con esta calidad, no quiero ver lo que será en los próximos meses, porque generalmente para empezar se hace bien y luego ya va deteriorando la calidad”, expresó.

A su vez, Mora adelantó que durante la sesión ordinaria presentará un pedido de modificación de la calidad de la merienda escolar. “Esperemos que el gobernador vea esta situación y pueda remediarla”, expresó.

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