HC debe aprovechar nuevo escenario para alejarse de ZI

111

Escribe:  Luis Alen.

El presidente Horacio Cartes está a las puertas de una decisión que podría conducir a su gobierno a una definitiva señal de coherencia y compromiso en la lucha contra la impunidad, como sería el caso de permitir la intervención de la municipalidad de Ciudad del Este, con lo que sobrevendría por fin el ocaso del Clan liderado por Javier Zacarías Irún en el Alto Paraná.

Esta definición es la que le hace falta a HC para convencer al pueblo acerca de que el discurso favorable y las medidas conducentes a la transparencia en la administración del Estado, se traducen en hechos reales como la intransigencia con los corruptos y el castigo a quienes se han servido de la estructura estatal para su provecho personal o enriquecimiento ilícito.

El clamor popular para la intervención de la comuna dirigida por la intendenta Sandra McLeod, esposa de ZI, debe ser escuchado, más aún cuando ahora en el escena política nacional ya es un hecho que el Clan Zacarías prácticamente ha perdido toda influencia, no siendo ya un factor que pueda interferir en los planes de continuidad del proyecto cartista más allá de 2018.

El “enroque” de Enrique

La reciente jugada de ajedrez político de HC del cambio de ministro en Educación, que implicó el nombramiento de un avezado político como Enrique Riera, tuvo la gran virtud no sólo de calmar las aguas turbulentas de las últimas semanas en el sensible sector educativo y juvenil, sino también hizo variar el equilibrio de fuerzas entre los dirigentes del partido Colorado, trasladando el protagonismo hacia el gabinete y relegando a los líderes atrincherados desde hace tres años en el Parlamento.

Este cambio de escenario tendrá sus consecuencias políticas en momentos en que arrecian las movidas para la elección del nuevo titular del Senado y también con miras a los pasos que se darán de ahora en adelante en el proceso que llevará a una posible reelección del presidente Cartes.

El hecho de que HC haya optado por un político de reconocido prestigio para la cartera de Educación, confirma la urgencia que tenía Horacio de apoyarse en una dirigencia capaz de revivir de cierta forma la confianza popular en su gestión, muy venida a menos por la incoherencia de predicar la transparencia en los negocios públicos por un lado y, por otra parte, contemporizar con liderazgos políticos gastados denunciados de numerosos hechos de corrupción, como el caso de los Zacarías en CDE.

Nuevo equilibrio de fuerzas

Este cambio implica igualmente un nuevo equilibrio de fuerzas incluso dentro del movimiento cartista en la ANR, al impulsar la figura de Riera como referente principal político en el gabinete, lo que también ayuda a fortalecer la posición del mismo Cartes frente a los demás liderazgos, toda vez que la endeble figura del titular del partido, Pedro Alliana, resultaba incapaz de enfrentar la fuerza emergente de la disidencia aglutinada en torno al presidente del Congreso Mario Abdo Benítez.

 

De cara al 2018, la presencia de un político como Enrique Riera en el gabinete y el probable éxito en su gestión, podrían significar un espaldarazo a los mismos planes de reelección de HC, pero para ello resulta indispensable que el presidente aproveche este momento para desprenderse de aquellos liderazgos que no le ayudarán en pulir su imagen y confirmar al pueblo sus intenciones de transparencia y lucha contra la impunidad.

Facebook Comentarios

Compartir