Horacio Cartes o Efraín Alegre será el próximo presidente del Paraguay

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Ya no hay mucho por decir. Desde hoy y hasta el domingo el elector digerirá todo lo que se dijo y se hizo durante estas campañas, desde que se lanzaron las candidaturas, y tras esa reflexión emitirá su voto el domingo. Los candidatos se encargaron más que nada de descalificar al rival y poco a debatir ideas; hecho que arriesga a que estas elecciones -una vez más- la ciudadanía sólo votará y poco elegirá. Los liberales buscan ratificar su posición de oficialismo, en tanto los colorados arremeten con fuerza para la recuperación del poder. Las últimas encuestas favorecen al candidato colorado, pero en la recta final los liberales ganaron confianza y tratarán de dar pelea por el máximo poder de la república, y se apuesta a una final de bandera verde el 21 de abril.
Esta fue una semana dura en el escenario político; quizás llegó al punto más alto en cuanto a campaña. Los medios nacionales fueron literalmente acaparados por las principales candidaturas. Las acusaciones políticas no cesaron hasta ayer, pero por cuestiones legales aminoraron las ofensas y no porque se les acabaron las palabras a los contendientes.
Las graves quizás son las que soportaron liberales y colorados. Efraín Alegre prácticamente fundamentó su campaña sobre la acusación de supuestas vinculaciones de Horacio Cartes con negocios del narcotráfico, lavado de dinero, etc. Se sumó a esto, la aparición de un libro, una suerte de biografía no autorizada de Cartes; escrito por el periodista César ‘Chiqui’ Ávalos, en el que documenta negocios realizados por el candidato colorado. Pero nadie sustenta estas acusaciones con documentos.
En tanto en filas coloradas, apuntaron a posible enriquecimiento ilícito del presidenciable azul, agravado en los últimos días con el supuesto negociado de Jorge Oviedo Matto, de Unace, como parte de la alianza líbero-oviedista en el que está involucrada la friolera suma de US$ 11, 5 millones en la compra de tierras para el Indert en Cordillera. A esto se suma otros 25 millones de la moneda americana, cuando Alegre era ministro de Obras Públicas y Comunicaciones.
El candidato “azul” intentó por todos los medios desvincularse de estas acusaciones, pero los colorados se encargaron de dejarlo cada vez más pegado.
El fallecimiento de una niña por problemas cardiacos también sirvió para descargar el descontento -esta vez ciudadano- contra el poder en manos liberales. Se cuestionó que existe dinero del presupuesto para todo, incluso para negocios como el caso Oviedo Matto y se negó para la compra de un corazón artificial que ayudaba a extender la vida de la menor, hasta tanto se consiga un corazón, pues sólo el transplante era la única alternativa. El Congreso había aprobado la compra, pero el Ejecutivo no lo ejecutó. Un corazón artificial cuesta US$ 120 mil.

Signos de división
Los ánimos partidarios siempre se reflejan en el comportamiento de las bancadas en el Congreso. Existen problemas en los procesos de distribución de recursos electorales y de cargos, y eso se evidencia en el momento de votación de algún tema considerado de suma importancia.
El caso Oviedo Matto fue una muestra de ello. Cuando se votó la interpelación del presidente del Indert, tanto colorados como liberales no fueron en bloque. El diputado “azul” César Garcete, quien rechazó la medida, explicó que no se votó en bloque, porque “mi grupo ya no pertenece a la bancada liberal y que no existe mandato imperativo”. Los liberales nunca lograron cohesionar fuerzas y cuando ingresaron a una campaña fuerte, eso queda evidenciado.
En cuanto a los colorados, la cabeza de división fue la diputada Perla de Vázquez, quien tiene una fuerte disputa con Horacio Cartes y se abstuvo a apoyar la interpelación. Los analistas colorados mantienen un prudente temor a que este enfrentamiento genere resultados negativos para la Lista 1, en San Pedro, zona de influencia de Vázquez. En esa misma línea se mantuvieron, José Chamorro y Luis Sarubbi, éste último de Caazapá.

Encuestas y recursos
Ya no se pueden publicar resultados de encuestas, pero las últimas dieron una suerte de empate técnico entre colorados y liberales. Cuatro encuestadoras se encargaron de destacar que el día de las elecciones será bien reñido. Dos empresas, le dieron a Cartes como ganador y dos hicieron lo propio a Alegre. Una explicación final destaca que serán los aparatos partidarios y los recursos económicos, que pasarán a ser fundamentales, y en ese sentido, lleva la de ganar el partido colorado.
Ningún candidato transparentó la fuente de financiación de su campaña, entonces no se conoce públicamente cuánto dinero dispone la lista de Paraguay Alegre para la movilización de masas electorales; factor más que importante para ir garantizando resultados.
En filas coloradas ocurre lo mismo. Nunca se profundizó el origen de los recursos. Referencias tímidas de posibles préstamos bancarios intentaron acallar críticas. Lo que si corre fuerte en pasillos electorales, es que el mismo Horacio Cartes financia de su propio pecunio la campaña; como se dio en las internas republicanas recientes.
Lo concreto de todo esto, es que el domingo será el día de desarrollo de la madre de todas las batallas, y ganará aquel candidato que sepa conjugar verba electoral y fuerte apoyo financiero para la movilización de votantes.

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