Inquietud en EE.UU. porque Marito cede poder a Cartes

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Escribe: Luis Alen.

 

Marito Abdo trata penosamente de justificar el pacto de impunidad con HC afirmando que el acuerdo de cúpula en la ANR será beneficioso para el pueblo paraguayo, a fin de afrontar con mejores posibilidades la grave crisis económica de la pandemia y conseguir nuevos préstamos para financiar la reactivación.

 

En realidad, lo que evita decir el presidente es que, en forma inexplicable, su lapicera cedió la llave del poder a la billetera de Horacio Cartes, causando la lógica inquietud no sólo a nivel ciudadano en el Paraguay sino en el plano internacional y especialmente en esferas del Gobierno norteamericano.

El Covid-19 no vino a hacer otra cosa que confirmar el pronunciado desequilibrio en el balance del poder real en el país, porque con la pandemia los negocios vinculados al lavado de dinero y a los tráficos ilegales de frontera han florecido en detrimento de la economía legal, quedando en evidencia además que el Gobierno abdista no estaba preparado para una emergencia en la que debió articular con anticipación, ya al asumir en 2018, el desalojo al cartismo del control sobre el aparato fiscal y judicial.

Paradójicamente, Abdo intenta por todos los medios en sus discursos reivindicar la “unidad” colorada de la operación “Cicatriz”, con el argumento de que así la institucionalidad de la República se halla resguardada. Ocurre todo lo contrario, porque como nunca antes han quedado las instituciones a merced del manto de impunidad para los negocios turbios, poniendo al partido de gobierno y la democracia como meras instancias formales pero funcionales al servicio de la narcopolítica, el contrabando y el lavado de dinero.

 

No a la “imposición”

A pesar del abrazo republicano sin tapabocas, después de la reunión entre Marito-HC y los trece gobernadores colorados, surgieron algunas voces discrepantes como la del gobernador del Alto Paraná, Roberto González Vaesken, quien afirmó estar de acuerdo con la “unidad”, pero “sin imposición”. Es decir, lo que se teme es que a la larga se impongan a dedo las candidaturas en las elecciones por parte de Horacio Cartes, en el nuevo movimiento surgido de la “Concordia”.

La imposición cartista aparece también como una operación necesaria, ante la posibilidad que con el desbloqueo de las listas sábana el elector pueda elegir mejor si existiera una variedad de movimientos enfrentados por el poder en las internas o en las generales, tanto en las municipales como en las presidenciales y en la pugna por las bancas legislativas.

Se desemboca así, ni más ni menos, en la desaparición de los disputados procesos electorales democráticos de la ANR durante la transición, en los que aparecía una suerte de “oposición” al gobierno dentro del propio partido oficialista, con lo cual quedaba en gran medida desmovilizado un frente opositor fuera de la ANR, con la excepción de lo ocurrido con el experimento de cuatro años de Fernando Lugo en 2008, que fuera luego abortado en 2012 por la fuerza emergente del cartismo aliada con los liberales llanistas.

Habrá que ver si la imposición cartista, al solidificar el “unicato” de HC en la ANR, por fin solventa a la vez un auténtico frente opositor que tienda a preservar la democracia, las libertades y la lucha real contra la corrupción y la impunidad fiscal-judicial en 2023. Los primeros lances se darán el año próximo en las elecciones municipales, para las que ya “Concordia Colorada”, el nuevo movimiento abdo-cartista unificado, se apresta a ensayar las candidaturas a dedo.

Se sabe de antemano que cualquier oposición al cartismo dueño ya de la lapicera presidencial en el país, deberá enfrentar el poderío de la billetera de HC, más que nunca beneficiado por los negocios no afectados por la pandemia. Y no sólo a sus recursos monetarios, sino al manejo hábil de la propaganda en sus medios de comunicación, además de la manipulación de las redes sociales a través de perfiles falsos.

Precisamente, Abdo tiró la toalla al ver que necesitaba mucho más que capacidad financiera, al surgir con toda crudeza la importancia del manejo comunicacional que finalmente tampoco llegó a articular, así como no lo hizo para consolidar el poder real con el control que nunca tuvo sobre las instancias de contraloría, fiscalía y en el plano jurisdiccional de las magistraturas judiciales y la misma Corte Suprema.

En ese sentido, la elección del ministro César Diesel habría sido la señal indiscutible para Marito que debía finalmente pactar la supervivencia con HC. El nombramiento de Humberto Rosetti como fiscal adjunto del Alto Paraná ya fue sólo la guinda de la torta del abrazo de impunidad.

 

El “hombre fuerte” vigilado

Pero no todas son buenas noticias para Horacio, ya que aparte del proceso que le aguarda en Brasil juntamente con Darío Messer en el Lava Jato y por supuestamente encabezar, según la fiscalía brasileña, un mega-mecanismo ilegal de lavado de dinero, su carácter de “hombre fuerte”, o “strong-man”, es causa de vigilancia muy cercana por parte de las agencias norteamericanas que hace tiempo le rastrean de cerca, como la de antidrogas, la de antilavado o la que hace frente al contrabando de tabaco.

La reciente fugaz visita del expresidente argentino Mauricio Macri utilizando el avión de la tabacalera de HC, para entrevistarse con éste y Marito saltando los protocolos sanitarios estrictos, se habría debido al mensaje tranquilizador que Cartes deseaba enviar a sus detractores en los círculos de poder en Washington, al volver a saltar evidencias sobre los procedimientos de blanqueo de dinero dudoso que tanto preocupan en Estados Unidos.

El objetivo primordial de USA es evitar la utilización de los bancos norteamericanos para los manejos financieros de la milicia libanesa Hezbollah, con ramificaciones en CDE y enemigo número uno de USA, que resulta un brazo ejecutor militar, político y recaudador del régimen teocrático de Irán, que, como se sabe, es uno de los soportes de la tiranía de Maduro en Venezuela, con el complemento de Rusia y China.

Informes procedentes de Buenos Aires daban cuenta que HC estaba urdiendo el armado de una supuesta “Internacional de Derecha en Latinoamérica” para convencer al Gobierno de Donald Trump y a sus servicios de inteligencia, sobre su permanencia en la órbita norteamericana con el propósito de seguir acogotando al régimen de Maduro y a los devaneos bolivarianos de algunos gobiernos como sería el caso del mismo peronismo kirchnerista de Alberto Fernández en Argentina.

Pocos días después, sin embargo, Fernández pareció ensayar un giro inesperado en su política pro-Maduro al denunciar su canciller Felipe Solá las violaciones de derechos humanos del régimen venezolano, en lo que se avizora como una revisión en el apoyo a la continuidad de la dictadura chavista y el paso previo a una adhesión a la convocatoria de elecciones democráticas con plenas garantías de transparencia.

Casi en simultáneo se dio otro golpe contra los manejos del lavado de dinero en Paraguay, con la suspensión por parte del Banco Nación Argentina, filial Nueva York, de las transferencias de dólares procedentes de las ventas de reales de Ciudad del Este y de otras zonas del comercio de frontera. 

Llamó la atención que en plena pandemia y con el casi nulo movimiento de compristas brasileños, de igual forma uno de los bancos involucrados en la mecánica efectuó multimillonarios envíos de reales desde marzo. La última operación insumió más de 150 millones de reales y, después de eso, el banco corresponsal en Nueva York canceló el operativo, debido a que resultaba harto sospechoso al no haber ventas a los turistas compradores, por lo que el origen del dinero podría provenir de los tráficos ilegales.

 

HC necesita más que Abdo

De allí que se debe concluir que HC es quien más necesita de “Cicatriz” antes que un Marito vapuleado por la crisis sanitaria y los errores cometidos en las fallidas compras pandémicas de los “corona-negocios”. 

Cartes necesita de una cobertura de poder político ante la incertidumbre por el proceso judicial en Brasil o por las medidas de presión de Estados Unidos contra el sistema bancario paraguayo debido al creciente movimiento que huele a lavado con sus “corresponsales” como el Banco Nación y bancos norteamericanos en Nueva York.

La presión se da ahora con Trump y se podría acelerar con un eventual gobierno demócrata que surja en las elecciones de noviembre, por lo que sobrevendrían determinaciones mucho más severas contra los políticos paraguayos que se considera son sospechosos de amparar las trapisondas de la gran lavandería en que se ha convertido el Paraguay. Así, de repente, las clamorosas alternativas del “FIFAGate” podrían quedar opacadas ante las colosales derivaciones que tendrían en nuestro país las investigaciones sobre las andanzas de la mafia durante la pandemia.

Surge la pregunta obligada entonces de por qué Marito cedió tanto terreno ante HC, al saber también que difícilmente sea digerido por EE.UU. su desplazamiento por un juicio político, como es la amenaza constante del cartismo. 

 

Además hay que considerar otro factor que sigue siendo un reaseguro para Abdo, como es la figura de un resistido vicepresidente como Hugo Velázquez, que no goza precisamente de la confianza de EE.UU., por ser acusado por las agencias norteamericanas de cumplir con el cometido de mandar al “freezer” las grandes causas contra los lavadores, como el caso de un amigo empresario libanés de CDE al que se le sigue un juicio por evasión y lavado que ya dura seis años, sin que se tenga hasta el momento ninguna imputación.

 

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