La atracción que ofrece Paraguay para las empresas brasileñas, a través de la maquila, fue destacada por el periódico estadounidense The Wall Street Journal, según informó efusivamente días pasados el Ministerio de Hacienda. Los empresarios brasileños aprovechan la mano de obra barata y los bajos o nulos encargos sociales para los mismos en nuestro país, abaratando la producción y aumentando considerablemente los lucros al entrar para el mercado del Brasil, destino final de todo lo producido aquí bajo esta modalidad.
El reportaje, que tuvo mucho eco y difusión en el Gobierno, explica que las empresas brasileñas se trasladan a nuestro país a causa del ambiente económico desfavorable para los emprendedores en el vecino país. Lo que no mencionan es que detrás de estas aseveraciones, los empresarios encontraron una manera de sacar provecho a la mano de obra barata, sumado a los nulos encargos sociales para la clase trabajadora del país. Esta situación hace que la producción, destinada en su totalidad al vecino país, pueda ingresar al mercado brasileño, con considerable margen de lucro. Mencionan que la presencia de estas compañías genera empleo directo para unas 13.000 personas.
El medio estadounidense resalta que si bien desde el año 2000 se da una serie de incentivos que permiten captar a los fabricantes brasileños, durante el Gobierno de Cartes “el entusiasmo ha aumentado”.
Prosigue mencionando que hasta el momento 115 fábricas se han abierto en Paraguay bajo el denominado programa de maquila, de las cuales 89 se abrieron desde 2013 y otras 20 se preparan para iniciar operaciones, según datos del Ministerio de Industria y Comercio (MIC).
Las condiciones que ofrece nuestro país resultan atractivas para los fabricantes brasileños, quienes se ven agobiados por los “altos impuestos en Brasil y la complejidad de la legislación laboral”, según la publicación.
La economía del vecino país sufrió una contracción del 7,2% en los últimos tres años. Así también, ocupó el puesto 123 entre 190 en la encuesta del Banco Mundial de 2017 sobre la facilidad de hacer negocios, justo detrás de Uganda y Egipto.
Testimonios
El periódico americano resalta en su nota el testimonio de Cainä Chen, vicepresidente de X-Plast SA, una empresa fabricante de juguetes que se cambió a Ciudad del Este. En Brasil empleaba a unas 20 personas para manejar contabilidad, mientras que en Paraguay necesitan solo 5.
El directivo agregó que “hasta el 40% del costo de producción de un juguete en Brasil es atribuible a los impuestos”.
El material recoge también el testimonio de Maida Soto, una joven de 23 años que hoy puede continuar con sus estudios mediante el empleo generado por la planta de iluminación Koumei en Ciudad del Este. “Las condiciones aquí son mejores, tengo más dinero y tiempo”, puntualizó.




























Facebook Comentarios