Escribe: Luis Alen.
Estaba cantado que tras la derrota del Partido Colorado en las principales ciudades, el pasado 15 de noviembre, debía venir la reacción del presidente Horacio Cartes para ir desprendiéndose de los liderazgos colorados que le estorban en su camino hacia la reelección. Ocurrió ahora con la salida de Yacyretá de Juan Schmalko, integrante de la “banda del sur” itapuense. Pero algo hace que HC sea más cauto a la hora de arremeter contra Javier Zacarías Irún.
Tal vez Cartes perciba que el Clan Zacarías caerá por el propio peso de sus errores con el correr de los meses, ya que por eso no mueve casi un dedo para promover finalmente que una auditoría de la Contraloría General en la comuna de Ciudad del Este allane el camino a una intervención y sustitución de Sandra McLeod.
Pero los acontecimientos del día a día en CDE van más rápido de lo calculado por el cronograma de los tiempos cartistas, ya que tuvo que sobrevenir la desgracia de la muerte de la niña Sara Amapola por la electrocución que sufriera en la céntrica plaza Monseñor Van Aaken, para que se pusiera en clara evidencia a lo que puede conducir la desprolija administración de la “media cuchara” de Javier Zacarías Irún al frente del municipio.
Si innumerables denuncias no han conmovido a la Contraloría ni a la Fiscalía para actuar, la tragedia evitable que conmocionó a Ciudad del Este y a todo el país parece que por fin va a mover a la clase política local o nacional a poner punto final al reinado de los Zacarías en la capital del Alto Paraná.
Pero no será fácil, porque Sandra no renunciará en forma tan campante ni menos aún se someterá mansamente a una auditoría independiente, que también puede sobrevenir a través de una resolución de una junta municipal que cuenta con mayoría opositora al Clan por primera vez después de varios años.
El pueblo sale a las calles
Autoconvocada por las redes sociales, una multitud salió a las calles para manifestar su repudio a Sandra y al Clan familiar que monopoliza el poder esteño de los últimos quince años, por la notoria negligencia en dejar un cable pelado en pleno lugar donde van a jugar niños y a pasear adultos. Esta vez la gente lo hizo acompañada de los concejales municipales, pero, como siempre, faltó el aditamento fundamental del apoyo del poder central para que a su vez la fiscala del caso de la niña electrocutada se anime a procesar por negligencia criminal a la jefa comunal.
Los informes hablan de la falta de cumplimiento de lo establecido en el contrato para realizar una instalación segura en la plaza aludida, por parte de la firma contratista, pero lo que más resalta es que la comuna no debió recibir el trabajo una vez terminado si es que no se realizaba lo estipulado en las bases de la licitación adjudicada, como ha quedado demostrado ahora al ahondarse las investigaciones del caso.
Esto indica que la culpa de la municipalidad sube de punto en el caso de la niña y la intendenta no puede delegar en un subalterno la responsabilidad porque se trata de un problema estructural en el funcionamiento administrativo del Ejecutivo municipal encabezado por la intendenta Sandra.
Los concejales del G7 opositor en la Junta Municipal de CDE han presentado la denuncia penal contra la propia intendenta, pero habrá que ver qué curso de acción tomará la fiscala Cinthia Leiva, que hasta el momento duda en procesar a Sandra McLeod.
¿Cuántas manifestaciones serán necesarias aún para convencer a la fiscala? El poco crédito ciudadano con que contaba el Clan Zacarías al frente de la comuna de CDE se acabó completamente tras el triste episodio de la menor fallecida, pero aún falta mucho para sacar del poder municipal a la esposa de Javier, mientras el presidente Horacio Cartes no dé señales de querer desprenderse definitivamente de un potencial rival para las primarias republicanas del año próximo.
Por lo visto HC teme aún el poder que ha acumulado ZI a lo largo de los años en CDE, porque no quiere enfrentarlo directamente o piensa en contar con su apoyo en el eventual caso de su apuesta por la reelección.
Un giro a nivel nacional
Pero en Asunción ocurre todo lo contrario, pues ya se está notando que Horacio mueve a sus ministros y secretarios para que colaboren con la gestión de Mario Ferreiro, en una clara señal de los nuevos vientos políticos, con el cartismo que extiende la mano salvadora del Gobierno central para que el intendente opositor, y encima de izquierda, pueda gobernar y lograr resultados en su gestión.
También Cartes le asestó un golpe anunciado desde la derrota del 15 de noviembre a la “banda del Sur”, específicamente de Encarnación y del departamento de Itapúa, feudo del vicepresidente Juan Afara, del gobernador Luis Gneiting y del ex director de la entidad binacional Yacyretá, Juan Schmalko, quien “renunció” la semana pasada para dar paso a un cuestionado técnico al frente de la EBY, Angel Recalde, quien ya fuera director paraguayo del ente durante la gestión de Nicanor Duarte Frutos.
Habrá que ver cómo salda las cuentas HC con el clan Samaniego, ya que uno de los hermanos de Lilian, Gustavo, todavía sigue empotrado en el consejo de administración de Yacyretá. Se espera por ello que continúen los cambios en la binacional.
Este reposicionamiento estratégico de HC, asumiendo un papel más protagónico como árbitro de la política nacional y no meramente el de un mero jefe de campaña del partido Colorado, le permite ahora colaborar nada menos que con un sector de la izquierda moderada liderado por Mario Ferreiro.
La jugada de HC de desvincularse de figuras gastadas en la ANR es un libreto bien calculado que le puede redituar grandes beneficios políticos en su tentativa de conseguir la reelección, incluso por la vía de la reforma constitucional, en el transcurso de este nuevo año.
Pero para ello tendrá que no sólo mover las piezas en la ANR, sino también convencer al resto del arco político, pues una reforma constitucional requiere de más que un pronunciamiento colorado o del famoso “clamor” del pueblo y de las bases, tal como ocurría en los tiempos del stronismo, sino también de una afinada argumentación no exenta de concesiones incluso crematísticas a los liderazgos opositores.
Asimismo, conviene destacar aquí que a Cartes le urge tener resultados con obras bien visibles, algunas de las cuales ya se habían proyectado en gobiernos anteriores y muchas de ellas que corresponden al municipio de Asunción.
Para encarar con éxito la solución de los numerosos problemas que aquejan a la capital del país, Mario Ferreiro entendió que necesita el apoyo del Gobierno central. Acudió a HC y éste lo recibió en audiencia para sellar el acuerdo del trabajo mancomunado.
Lo que todavía está por verse es hasta qué punto el abandono a su suerte de Ciudad del Este por temor a la reacción de ZI le podrá representar un costo político elevado a HC. Por de pronto, los datos del menor dinamismo económico en 2015 responden en buena parte a la crisis en el comercio fronterizo, incentivada por la falta de planes que le ayuden a la urbe esteña a enfrentar las presiones externas, provenientes especialmente de la recesión brasileña y las devaluaciones del real.
HC se declara anti-prebendario
A nivel nacional, la estrategia cartista pasa por restarle a la disidencia de su partido y a los demás de oposición la posibilidad de ir cobrando fuerza y erigirse como un contrapoder fuerte. El propio presidente explica que está contra el prebendarismo y el clientelismo practicado por décadas por los partidos tradicionales y hasta por la izquierda, como quedó patente en el caso de la ex diputada Karina Rodríguez, que tuvo que renunciar a su cargo de directora del Area Social de la gestión comunal en Asunción, por haber firmado la asistencia en Diputados de un planillero español, otrora también asesor de Lugo y después del propio Ferreiro.
Cartes aprovechó un acto con jóvenes aprendices de oficios para exhortarles a no “depender” de los partidos políticos, sino de su preparación personal y profesional.
El clientelismo político ha causado y sigue causando un grave daño a las instituciones estatales, y por ende a la Nación. El hecho de que Cartes ahora se haya dando cuenta, constituye un paso importante.
El gobernante -que no hace mucho pidió pintar de rojo el país y hacer “viajar” a los que no votan por la ANR- puede demostrar a la ciudadanía, con hechos concretos, su verdadera voluntad extirpando el mal de su propio Gobierno. Por ejemplo puede comenzar la limpieza en la binacional Yacyretá, que como es de dominio público se ha convertido en una verdadera agencia de empleos de los políticos.
Los políticos y funcionarios estatales, así como el mismo HC, deben entender que la credibilidad se gana no ya con meras palabras, sino con acciones concretas. La ciudadanía ahora exige el cumplimento de las promesas de las autoridades, repudia a los mentirosos así como a los “impresentables” en las elecciones.




























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