Escribe: Luis Alen.
El esquema de protección política al lavado de dinero y a todo tipo de tráficos del crimen organizado es el que evita hasta ahora la caída de impresentables como Óscar González Daher y Javier Zacarías Irún, cuyos clanes familiares hacen gala de un gran poder económico, de acuerdo con datos de la fiscalía de delitos económicos. A ZI parece que ya le está llegando el turno para rendir cuentas ante la Justicia.
Probablemente para evitar el efecto dominó, ZI hizo de vocero de Honor Colorado para anunciar que González Daher presentará renuncia a su banca. Ojalá que no sea como una moneda de cambio con Añetete para evitar que se le investigue a él y a HC.
La seguidilla de escraches de los indignados contra los políticos corruptos no les hace mella a éstos, hasta ahora, pero la marea ciudadana se presenta ya incontenible, con el agregado de la presión que ejerce la gente sobre Marito, para que tome la decisión de pedir a sus parlamentarios el voto para la pérdida de investidura de estos personajes denostados públicamente por su corrupción e impunidad.
Tras la inevitable caída de Óscar González Daher, el próximo en la lista es Javier Zacarías Irún, quien otorga la protección política al esquema de lavado de dinero en Ciudad del Este y en la Triple Frontera, apoyado en el maridaje con Horacio Cartes, según documentación en poder de los Estados Unidos.
Precisamente, cuando Marito estuvo en Washington pocos días antes de asumir el mando presidencial, el principal funcionario que le atendió en representación del presidente Trump, le dijo directamente sin rodeos que el apoyo del Tío Donald lo tendrá siempre, pero con la condición de que fulmine la floreciente “lavandería” en que se ha convertido el Paraguay y, concretamente, Ciudad del Este, que es tenida como el antro de negocios turbios de la mafia de todo pelaje, sustentada en los distintos tráficos y contrabandos, que luego financia nada menos que a los fundamentalistas del Hezbollah.
En la capital estadounidense se sintieron satisfechos con la evidencia de la reducción del poder de HC, no sólo por finalizar su presidencia sino también por no haber podido jurar como senador activo, porque durante el período 2013-2018 las agencias norteamericanas antilavado y antinarcóticos, se alarmaron muchísimo por la constatación que la citada milicia libanesa terrorista y el grupo criminal brasileño PCC (Primer Comando da Capital) potenciaron su relación para trabajar juntos en el lavado de dinero procedente de las drogas y el contrabando de cigarrillos.
Defender la lavandería
Lo cierto es que se tenían evidencias de un notorio sustento político para que se protegiera la actividad delictiva y se otorgara un amplio manto de impunidad para las operaciones de lavado, tráficos y contrabandos en la Triple Frontera, a tal punto que el Paraguay corre el riesgo de caer nuevamente en la zona gris en la lista internacional de países “santuarios” del lavado de activos sospechosos de financiar el narcoterrorismo.
La protección de la narcopolítica instalada en el país se hacía notoria con el dominio de los políticos sobre la fiscalía y las miradas hacia otro lado de la Seprelad (Secretaría de Prevención y Lucha contra el Lavado de Dinero), lo que se hizo patente en el caso de Darío Messer, el hermano del alma de Cartes y posteriormente en el escandaloso asunto González Daher.
La ciudadanía no para de manifestar su indignación con los seguidos escraches a González Daher, después de haber conseguido la caída de José María Ibáñez. Ahora piden que renuncie “Peluquín”, pero éste se resiste quizás obedeciendo órdenes del grupo cartista, que se encuentra asustado por las consecuencias de un previsible efecto dominó que alcance finalmente al mismo HC.
Se le critica, y con razón, a Marito, por una suerte de flojedad en su posición contra la “investidura” de González Daher, teniendo en cuenta que no es proclive a “bajar línea” a los parlamentarios de Añetete con el fin de votar por la expulsión de OGD.
Hasta se habla que existiría un plan para mantener un statu quo hasta tanto se realicen las necesarias reformas, electoral y constitucional, para permitir que el electorado se exprese libremente sobre las próximas autoridades que desea rijan los destinos del país, dejando de lado a los políticos corruptos escondidos en las listas sábanas.
Sin embargo, resulta obvio que el abdismo tarde o temprano deberá tomar una decisión, porque tanto Estados Unidos como la gente están observando su comportamiento, y lo que menos puede Marito darse el lujo de ser también arrastrado por la marea ciudadana contra la corrupción y la impunidad.
El poder que resta
La atención de los norteamericanos se centra ahora sobre el poder que le resta aún a HC, en alianza con un sector parlamentario afín, el cual es liderado por Javier Zacarías Irún en el Senado, y por su hermano Justo Zacarías Irún en la Cámara de Diputados.
Una señal de la decadencia del poder cartista ha sido indudablemente la caída en desgracia del exfiscal general, Javier Díaz Verón, a quien precisamente la Seprelad le estuvo investigando hace tiempo y cuyos resultados le sirvió a la fiscala general Sandra Quiñónez, puesta allí por HC hace algunos meses, para ganarse puntos fuertes con Estados Unidos.
Un dato a tener en cuenta es la atención permanente de la embajada norteamericana en Asunción a la evolución de la lucha contra los funcionarios corruptos. Y una consecuencia de ello es la información de la pérdida de su visa a los Estados Unidos que sufrió Díaz Verón, como un anuncio de lo que le espera a otros, como primer paso para después ser investigados incluso por la Justicia del país del Norte.
Pero la arremetida contra Díaz Verón y González Daher no es suficiente, ya que sigue firme el poder cartista a través del Clan Zacarías en Ciudad del Este y en el Parlamento, con posibilidades de seguir influyendo sobre fiscales y jueces proclives a acatar las presiones de los peces gordos del narcotráfico, el contrabando de cigarrillos y el lavado de dinero.
Esta situación es conocida por las agencias norteamericanas, que ya en 2015 habían advertido que el principal problema para caer contra la mafia del lavado en la Triple Frontera era precisamente la gran protección brindada por políticos y fiscales a los delincuentes de los esquemas de lavado y financiamiento del crimen organizado y Hezbollah.
El ex fiscal y ex titular de Diputados, Hugo Velázquez, ahora vicepresidente de la República, estuvo en un principio en la mira de las autoridades de USA por su presunta protección a los mafiosos de CDE. Pero después, en un enroque oportunista, emigró a la disidencia colorada y se ha mostrado dispuesto a trabajar con los planes norteamericanos. Así lo confirmó al acompañar a Marito en su periplo reciente por la potencia hegemónica.
Ante la obligación que tiene de cumplir con la promesa hecha a los norteamericanos, Marito comenzó a poner mucho énfasis en la coordinación de la lucha antilavado, como lo demostró la reunión que presidió con los distintos organismos vinculados al tema, la semana pasada, en el Banco Central.
Pero todo ello no es suficiente, porque tanto la paciencia ciudadana, que está harta de la condescendencia de los políticos con los criminales, como el ojo vigilante de Washington, le exigen a Marito acompañar en el Senado y en Diputados la barrida de los legisladores corruptos autoblindados, que es la consigna de la gente que le votó en las pasadas elecciones.
El peor escenario podría armarse con la escalada de violencia de los corruptos, como ya lo está presagiando la turba que atacó el sábado a los manifestantes que se dirigían a la casa de ZI para escracharlo. Pero ante un pueblo enardecido y con sed de Justicia, ¿quién podrá detener a la marea ciudadana?




























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