Marito acusa a HC de pretender el copamiento de las instituciones

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En su mensaje a la nación del 1 de julio, Mario Abdo fustigó el avance cartista sobre las instituciones, para beneficiar a los intereses particulares de Horacio Cartes.

Escribe: Luis Alen.

 

En su mensaje anual, Mario Abdo Benítez reiteró lo que ya viene advirtiendo en sus discursos de campaña, en el sentido que Horacio Cartes tiene como plan prioritario el copamiento institucional, al cooptar entidades claves del Estado con el objetivo de ponerlas al servicio de sus empresas y hasta de “grupos mafiosos”, según las expresiones del jefe de Estado. 

 

La grave denuncia del presidente no sólo se debe al caldeado ambiente político a cinco meses de los comicios internos de la ANR, sino a la cercanía de las elecciones generales de abril de 2023, cuando eventualmente el país deberá decidir si acepta o no la propuesta de HC de subalternizar las instituciones, según lo denunciado por Marito.

Más que una detallada rendición de cuentas del cuarto año de mandato presidencial, el informe de gestión anual fue aprovechado para marcar aún más las distancias con el cartismo, ante lo que se viene en poco tiempo, es decir la pulseada electoral por el poder fáctico y legal, en la interna colorada y en las generales. 

Horacio y Marito sostendrán el 18 de diciembre una pelea aparte como para alquilar balcones, que presagia ser definitoria para las pretensiones del primero de continuar en su condición de “hombre fuerte” de la política nacional, lo que se potenciará de conquistar la titularidad de la ANR y todavía más si es que su delfín Santi Peña gana la candidatura a la presidencia.

Al no poder profundizar desde el inicio de su gestión las investigaciones contra Cartes por las denuncias de lavado de dinero procedente principalmente del contrabando de cigarrillos, Abdo no tuvo otra opción ahora que valerse de la filtración a la prensa del informe de la Seprelad para sacar a luz toda la telaraña de sospechosos movimientos en las cuentas que envuelven los negocios del Patrón, a sabiendas que la Fiscalía de Sandra Quiñónez resulta incapaz de actuar contra quien le puso en el cargo en 2018.

HC está muy seguro con el control sobre la fiscalía, pero donde finalmente se jugará su futuro será en los comicios generales más que en la interna colorada, ya que casi todas las encuestas le estarían dando por ganador en la carrera por la junta de gobierno del Partido Colorado. 

Es que lo peor que le puede ocurrir al cartismo, si es que vence también en la candidatura presidencial, resulta una derrota en las generales a manos de la Concertación opositora, porque todas las puertas del infierno se le podrían abrir, especialmente por el lado de las investigaciones sobre lavado de dinero que están pendientes en la fiscalía o en la comisión bicameral.

 

“Vamos a estar mejor”

Utilizando el eslogan de campaña cartista, “vamos a estar mejor”, resulta obvio que el que estará mejor para Cartes, de ganar las elecciones, es su muy extenso entramado de intereses al que llegó aprovechando su incursión en el sector público desde 2013.

Hasta el momento, Horacio pudo atajar en la Cámara de Diputados no sólo la caída de su protegida fiscala general en dos ocasiones siempre con la ayuda de sus leales amigos liberales llanistas, sino también la fiscalización exhaustiva a las tabacaleras y los clubes de fútbol, además de otros proyectos como la despenalización de las declaraciones juradas y el tema del conflicto de intereses de los gerentes del grupo Cartes en la función pública y de funcionarios estatales convertidos en gerentes del mismo conglomerado empresarial en el proyecto de ley denominado de “puertas giratorias”, utilizando para beneficio de HC información privilegiada del Estado.

Al respecto, Marito realizó serias acusaciones cuando dijo en su mensaje, en comparación a lo actuado por Cartes: “no busqué cooptar ninguna institución para evitar el control sobre mi gobierno, así como no humillé a la función pública poniéndola al servicio de corporaciones o grupos mafiosos”.

Sin una Fiscalía y una Justicia independientes, resultará  muy difícil que avance alguna investigación contra HC, en los casos por lavado procedente del tráfico de tabaco. Incluso ahora se agrega una posible conexión de los cigarrillos de Horacio con  el terrorismo islámico a través del caso del avión iraní-venezolano, que con mucha demora ha merecido las primeras movidas fiscales, aunque es indudable que tratarán de desmarcar a Tabesa, empresa de HC, de cualquier responsabilidad con la contratación del vuelo “fantasma”.  

Para Estados Unidos es mucho más serio el caso del avión si es que además de tráfico de tabaco se está facilitando el financiamiento al terrorismo islamista representado en América Latina por la avanzada iraní-venezolana, cuyo objetivo es también respaldar a dictaduras de izquierda que van retomando fuerza en el continente, al amparo de la alianza con Irán, un país que igualmente se sienta a negociar directamente con el régimen ruso de Vladimir Putin, que hoy es ya el enemigo número uno de la alianza occidental agrupada en la OTAN.

 

El temor a la derrota

Hay que ver cómo quedará el poder de HC si es que ocurre para él una correlación de fuerzas políticas desfavorable, como resultado de las elecciones generales de abril próximo. Es notorio el temor que tiene el cartismo a una derrota a manos de la Concertación opositora, a la vista de su férrea negativa a que la oposición utilice el padrón nacional en su interna prevista para el mismo día de la interna colorada, el 18 de diciembre.

Los dirigentes opositores ya han dicho que en caso de una resolución desfavorable del tribunal electoral de la Capital podrían recurrir hasta el Tribunal Superior de Justicia Electoral, e incluso a la Corte Suprema, por estar convencidos que la Ley 3212/07, que amplía las disposiciones del Código Electoral para introducir la figura de las concertaciones, habilita que la coalición opositora recurra al padrón nacional, en virtud del Art. 5° de dicha norma, que expresa lo siguiente: “Para ser candidato de los partidos o movimientos políticos de la concertación, a un cargo electivo cualquiera, es requisito ser electo por el voto directo, libre, igual y secreto de los ciudadanos que sean titulares de ejercer el derecho al sufragio, según las disposiciones previstas en la legislación electoral y en el acuerdo de la concertación”.

Se aprecia claramente que el espíritu y la letra de la legislación aluden a los ciudadanos con derecho a ejercer el sufragio, lo que se configura legalmente a través de la inscripción de los sufragantes en el registro cívico permanente de la Justicia Electoral, que es un documento público que produce justamente el efecto de hacer valer la calidad de elector capaz de votar en los comicios de la concertación, según el citado artículo, independientemente a que sea afiliado o no a un partido político.

Lo que pasa es que para el cartismo la posibilidad de una amplia participación popular en la interna de la Concertación, incluso de colorados, podría jugarle una mala pasada tanto en la fecha de la interna de la ANR como en las generales, debido a que el sufragante se sentirá más identificado con su propia elección en la interna de la Concertación opositora cuando vaya a acudir a la votación del 30 de abril, en seguro detrimento de la candidatura colorada. 

Con ello estaría cantada la derrota del candidato presidencial de la ANR, sea cartista o no, en la medida en que la Concertación se vaya consolidando como un sentir mayoritario de toda la población en edad de sufragar.

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