Marito desafía a Cartes y quiere enfrentarlo en internas para 2018

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Escribe: Luis Alen.

Marito Abdo Benítez ya anunció su precandidatura a la presidencia de la República, en un acto realizado la semana pasada en una seccional colorada de la capital, mientras el cartismo no perdió tiempo aceptando el desafío lanzado, con señales claras de que pronto comenzarán los contactos para que la Cámara de Diputados inicie el procedimiento sobre la necesidad de la enmienda constitucional con miras a introducir la reelección en la Constitución.

De que Cartes llegó para quedarse no hay duda de ello, desde el mismo instante en que tomó las riendas del poder en 2013, y no pasó desapercibida su expresión gráfica de hace algunos días, utilizando el lenguaje futbolero, acerca de que “de la cancha sólo saldré si me expulsan”, en clara alusión a que sólo un juicio político le podrá alejar del gobierno, porque sigue creyendo en su buena estrella como ganador de elecciones tanto dentro del partido Colorado como a nivel nacional.

Si se recurre a la enmienda, que algunos políticos opositores y juristas desaprueban arguyendo que la Constitución sólo habilita la reforma para modificar el texto en materia de duración de mandatos, la aprobación de todos modos corresponderá al pueblo a través de un referéndum que podría ser fijado para comienzos del año próximo.

Someterse al plebiscito popular en pleno ejercicio del período 2013-2018 le supondrá a HC el motivo para más de un sobresalto, porque la oposición y la disidencia colorada le están preparando una serie de denuncias que ya empiezan a aparecer en la prensa, especialmente por sospechosos manejos en diversos estamentos públicos para favorecer ya sea a su grupo de empresas, a los negocios familiares o a quienes le son leales políticamente.

La concentración del poder

La permanencia en el poder depende del grado de concentración del mismo poder, en una dinámica que pasa necesariamente por exhibir una “capacidad” para soportar incólume las presiones de los diversos grupos de interés que pugnan por acercarse al presidente o directamente para desplazarle del centro de la escena. En otras palabras, Horacio sabe que no sólo la billetera lo sostendrá en el poder, ahora y más allá de 2018, sino una suerte de “unicato” del tipo stronista, que por primera vez se está ensayando en lo que va de 27 años de democracia.

Pero existen evidentemente flancos débiles de HC por donde se le puede erosionar el poder y eventualmente hasta esbozar posibles acusaciones de mal desempeño, como la falta de resultados en la lucha contra el EPP, la deplorable posición entreguista paraguaya en las binacionales Itaipú y Yacyretá, el monopolio de los combustibles por parte de Petropar que no trajo aparejada ninguna mejora sustancial en precios para el consumidor, la ausencia de sanciones hacia los caciques políticos fronterizos ligados a la narcopolítica, o hasta la concentración de medios de comunicación por parte del Grupo Cartes, sin olvidar las acusaciones que pesan contra HC por parte de gobiernos latinoamericanos de liderar el contrabando de cigarrillos a nivel continental.

También están las acusaciones que hacen alusión a influencias del entorno presidencial sobre fiscales, jueces y la misma Contraloría, en casos en los que están involucrados miembros del círculo áulico de HC o el mismísimo presidente.

Una comisión investigadora bicameral podría muy bien formarse en el Congreso para avanzar en estos temas y aclarar las sospechas de corrupción que delatan estos datos de dominio público que la prensa ha ventilado en varias ocasiones.

El hecho de que Cartes aparezca detrás de la campaña de transparencia antiplanilleros, sería sólo un recurso tipo cortina de humo para desorientar a quienes tratan de escarbar en la maraña de manejos poco claros en el Gobierno, en la economía y en los negocios, por parte del entorno presidencial conformado por los gerentes del Grupo Cartes y de los jóvenes políticos con ambición de armar una especie de nueva base política en el coloradismo, que materialice la intención de convertir definitivamente al partido Colorado en el partido Cartista.

Los otros candidatos

Si logra la enmienda constitucional, HC tendrá que enfrentarse a Marito Abdo en la interna colorada de fines del año próximo. Primero deberá así convencer al electorado colorado, que difícilmente querrá entregar el partido a la voluntad omnímoda de un solo hombre, rechazando volver a épocas superadas a sangre y fuego en 1989.

De ganar en la interna, Cartes se enfrentará probablemente a una oposición desunida, porque tanto Fernando Lugo del Frente Guasu como Efraín Alegre del PLRA, ya anunciaron que cada uno quiere encabezar la alianza de centroizquierda con el fin de aguarle la fiesta a HC.

A estas figuras ya conocidas y “gastadas”, se le opone hasta ahora un solo soplo de aire nuevo y juvenil, en la persona de Kattya González, la combativa titular de la Coordinadora de Abogados del Paraguay, quien anunció su intención de postularse a la presidencia del país en un llamativo posteo en su cuenta de Facebook, que cayó mayoritariamente simpático en la redes sociales.

Kattya advirtió que dará batalla por el sillón de López, sin importarle que tendrá en frente a verdaderas vacas sagradas de nuestra política criolla, ya sea con mucho poder económico como HC o con importantes adhesiones en el campesinado del calibre de Lugo u otro como Efraín que procede del riñón de un partido tradicional como el Liberal.

Kattya González, de 38 años, puede representar el despertar de una nueva generación cansada de la política solventada por recursos poco claros de narcos y contrabandistas, para dar paso al ejercicio de un poder que anteponga los altos intereses ciudadanos a los de grupos de presión empresarial.

La gran pregunta es de dónde sacará Kattya los fondos para financiar su campaña, pero lo cierto y concreto es que de entrada cualquier apoyo que se le dé no debe representar ningún compromiso para la futura presidenta con el fin de favorecer algún interés creado.

 

Queda por ver cómo se orientará el sector de izquierda moderada representado por Mario Ferreiro, intendente de Asunción hasta 2020. La dinámica de los acontecimientos en la oposición y las negociaciones que vendrán determinará seguramente si al final Ferreiro renuncia a la intendencia capitalina para lanzarse a la carrera presidencial, o se queda en el molde a la espera del surgimiento de alguna candidatura que aglutine a la oposición en algún frente con posibilidades de derrotar al partido Colorado cartista.

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