En el Senado suspendieron el tratamiento de la ratificación del protocolo contra el comercio ilícito de tabaco, a pesar que Brasil y la Organización Mundial de la Salud (OMS) esperan que Paraguay realice un mayor control sobre el contrabando de cigarrillos en la frontera, que es precisamente uno de los negocios principales de Horacio Cartes y fuente de su poderío económico y político. En los últimos días hay señales claras que la operación “Cicatriz” sigue gozando de buena salud.
Para un “mejor estudio” comisiones del Senado pedirán postergar el tratamiento, aprobación o rechazo del Protocolo para la lucha contra el tráfico ilícito de cigarrillos, a pesar que el documento ya fue firmado en Corea en 2012, en el marco del programa antitabaco de la OMS, y pese a que el convenio ya fue enviado por Marito Abdo al Congreso en diciembre de 2018.
La demora obedece indudablemente a una expresa intención de Marito de no chocar con Cartes, mientras también se nota la misma intención del movimiento oficialista Añetete de la ANR, de no acelerar en la Cámara de Diputados el proceso de intervención a la gobernación del departamento Central, donde el gobernador cartista Hugo Javier González está imputado por la Fiscalía y puesto contra las cuerdas por graves acusaciones de malversación de fondos públicos.
Marito sabe que el protocolo internacional le puede servir para un mayor control del negocio tabacalero, como lo demuestra la reacción del principal gerente de HC, José Mariano Ortiz, quien solicitó por nota a los senadores el rechazo del convenio, que ya fue ratificado por el Congreso brasileño. Argumentó Ortiz que de aprobarse el protocolo se estaría afectando “a la industria local que trabaja legalmente” y en cambio se beneficiaría “a las fábricas clandestinas falsificadoras”.
El protocolo antitráfico de cigarrillos, sin embargo, puede ser una ayuda indiscutible para la formalización de las mismas fábricas tabacaleras nacionales, por la incorporación del control de trazabilidad de sus cajetillas, lo que le ayudaría a combatir el flagelo de la falsificación por parte de fábricas que operan en la clandestinidad en el Brasil falsificando las marcas paraguayas más vendidas en el vecino país, como es por ejemplo el cigarrillo “Eight” que produce Tabacalera del Este S.A. (TABESA), propiedad de HC.
La “Cicatriz” sigue tan campante
La negativa de Marito a chocar directamente con Horacio Cartes muestra claramente que la operación “Cicatriz” de impunidad sigue tan campante en lo más alto del poder de la República. Es que Abdo también debe cuidar sus espaldas en la Justicia y la Fiscalía ante posibles acusaciones por mal manejo de fondos públicos, especialmente durante la pandemia.
Aparte de favorecer a los negocios de HC, el hecho de no chocar con el cartismo reduce las chances de Añetete y del mismo candidato oficialista para el 2023, Hugo Velázquez, por lo que éste tiene la intención de conformar otro movimiento para darle un soporte más fuerte en su pugna con Santiago Peña, el candidato del cartismo.
Ante el debilitamiento manifiesto del poder abdista, ya Marito prácticamente ve muy difícil su postura inicial de pugnar con Cartes por la junta de gobierno de la ANR, según lo dio a entender la semana pasada el propio presidente al confirmar que una vez dejado el puesto de jefe de Estado volvería ser un “ciudadano común”.





























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