Se trata de la comunidad indígena Ava Guaraní Acaray mi, ubicado a unos 60 kilómetros al norte de Ciudad del Este, en el distrito de Hernandarias. En el lugar están tres instituciones donde están a medio terminar tres aulas construidas con recursos del Fonacide durante la administración del abogado Mario Castillo.
De acuerdo a la denuncia presentada por el profesor Liborio Blanco Benitez, director del colegio Arnoldo Janssen, señaló una aula esta a medio terminar en su institución. Dijo que las obras pararon poco después de haber perdido el Partido Liberal Radical Autentico las municipales pasadas en Hernandarias. El proyecto fue elaborado y adjudicado durante la administración municipal del abogado Mario Castillo y estaba siendo financiado con recursos de Fonacide.
“Pero perdieron las elecciones y al día siguiente pararon las obras. No se que pasó y acá es una necesidad. Esta no es la única, otras dos aulas en las mismas condiciones en la escuela San Miguel y Ángela Antonia”, refirió al tiempo de recordar que hace rato vienen reclamando a la actual administración la conclusión de los trabajo y que no tienen respuesta.
El docente señaló que en su colegio, tienen tres aulas construidas por la gobernación, pero que necesitan concluir la cuarta aula, además necesita de un baño. Hasta hoy se manejan con letrina. En el colegio funciona 1, 2 y 3 año del técnico agropecuario. “Queremos que vean las autoridades, el presidente de la República en que condiciones nos estamos desenvolviendo en este lugar, que desde se lo mire es lamentable”, añadió el docente.
En tanto en las otras instituciones, las estructuras están en pésimas condiciones, requieren de una urgente intervención. Ninguna tienen baño moderno, todos se manejan con letrina, algo inconcebible en pleno siglo XXI.
Detalles
En la escuela San Miguel, donde la estructura de madera tiene más de 20 años y está carcomida por las termitas, la lluvia y el paso del tiempo. Concurren 55 niños del 1º al 6º grado, quienes piden ser beneficiados con aulas más seguras.
Está una construcción iniciada en el último trimestre del 2015, pero luego de las elecciones municipales, quedó paralizada. En la comuna de Hernandarias no le dan una respuesta contundente al respecto, expresaron los padres de familia.
Ayer los niños realizaron una manifestación reclamando la conclusión del aula y la construcción de otras ya que la construcción de madera se les puede venir encima, en cualquier momento.
El almuerzo escolar es otro reclamo de los niños, quienes desarrollan clases con techos agujereados por granizadas o ventarrones, en medio de la humedad luego de las últimas lluvias y la escasez de materiales didácticos.
Los escolares concurren descalzos, sin abrigos y con las mínimas condiciones higiénicas a lo que los docentes dijeron que “necesitan todo” y que están abiertos a la solidaridad ciudadana para la provisión de calzados y abrigos para los pequeños.
Prácticamente la misma situación es la que atraviesan los alumnos de la escuela básica 14.692 Ángela Antonia, donde la construcción de madera está bastante deteriorada y no cuentan siquiera con energía eléctrica.
La Escuela Nº 1521, Arnoldo Janssen necesita sillas pedagógicas para al menos 100 alumnos que concurren del 1º al 9º grado. La construcción de aulas es también un reclamo reiterativo, tanto que los chicos del 8º grado desarrollan sus contenidos en el patio porque no hay salas disponibles para todos.
El techo necesita un cambio general al igual que la parte eléctrica. Es la institución es la más antigua de la comunidad y en su techo, paredes y pilares se nota el severo daño provocado por el paso del tiempo y los fenómenos climatológicos.
Una cuestión llamativa en todas las escuelas de la comunidad es no cuenten con sanitarios sexados, sino las letrinas que son improvisadas con pedazos de lona o plásticos como techos y paredes.




























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