La Junta Municipal de Ciudad del Este rechazó una de las dos adjudicaciones que realizó la intendenta Sandra McLeod, destinada al mantenimiento de partes eléctricas de espacios verdes de Ciudad del Este.
La mayoría opositora de la Junta Municipal de Ciudad del Este, procedió al rechazo de la adjudicación para las instalaciones eléctricas nuevas en distintos paseos y áreas verdes de la Ciudad del Este, por un monto de G. 723.934.653.
El rechazo obedece a que los precios son muy altos, además se iban a invertir en lugares recientemente remozados, explicaron en la banca del Grupo de los Siete (G7). La adjudicación rechazada es una licitación para “restauración de instalaciones eléctricas en distintos paseos y áreas verdes de la ciudad” y afecta a la empresa Ita Morotí S.A. Empero se aprobó a la misma empresa otra adjudicación por un monto de G. 369.958.560.
El concejal Teodoro Mercado, presidente de la Junta Municipal de Ciudad del Este, explicó a una emisora local que la decisión se tomó porque las reparaciones que pretendía ejecutar la intendenta se superponían.
“Lo que habíamos rechazado son las nuevas instalaciones que se superponía a las restauraciones. Se hace las reparaciones en un lugar y se quería poner nuevas instalaciones en el mismo lugar, entonces eso motivó a que nosotros actuemos en consecuencia y rechazamos la adjudicación de nuevas instalaciones ya que se superponen con las restauraciones”,
Indicó que se trataron dos dictámenes prácticamente de similar envergadura. “Una hablaba de las restauraciones de las conexiones eléctricas y otra hablaba de instalaciones nuevas, entonces observado el alto costo de las conexiones nuevas, con precios bastante abultados para lo que sería, se decidió por el rechazo”, añadió al insistir que las nuevas instalaciones y se superponía a otros puntos que iban a ser restaurados.
En comunicado de prensa en la comuna calificaron de absurda la decisión de la Junta Municipal, señalando la falta de conocimientos básicos del manejo de la cosa pública. Refieren que obras de iluminación, requieren al año siguiente de su terminación presupuesto para mantenimiento, cambio, compras de materiales robados, o cualquier otro tipo de trabajo que se requiera.
Aseguran que los elementos de iluminación son los más débiles en cualquier construcción, pudiendo ser objeto de hurtos o incluso víctimas de cuestiones naturales. Por esa razón, se estima un promedio de 10% del presupuesto original por año para mantenimiento, presupuesto que no siempre es utilizado en su totalidad, pues se hace en base a los requerimientos. Asimismo, en el caso de los elementos robados se tiene que proceder a la reinstalación, cosa imposible sin un presupuesto.
En otra parte del comunicado señala resulta “un absurdo” que solamente se apruebe un presupuesto de mantenimiento, sin aprobar la reposición de equipos robados o destruidos. “Esto en resumidas cuentas significa que podremos reparar lo que está en funcionamiento cuando estos dejen de funcionar, pero no podremos reponer lo que se destruyó o se robó, con lo que irremediablemente con el transcurrir del tiempo iremos perdiendo los equipos de iluminación de la ciudad”.




























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