Ordenan prisión de Payo y su grupo

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Finalmente el juez Paublino Escobar dispuso la prisión de Paraguayo Cubas y los otros detenidos. El magistrado hizo lugar al pedido de la fiscal Mary Stella Cano, quien había ordenado la detención de Cubas y otras cuatro personas tras la pintata realizada el último domingo a la tarde frente a la residencia del fiscal general del Estado Javier Díaz Verón, donde se podía leer, por ejemplo, por una camioneta de la fiscalía, “HC corrupto”, entre otras expresiones contra el Gobierno. Además de Payo están privados de su libertad, también con prisión preventiva, el edil paranaense, Celso “Kelembu” Miranda, el abogado Jorge Britez, el artista Rafael “Mbururu” Esquivel y el concejal Rafael Martínez.

 

La investigación que comienza ahora de la fiscala Cano contra Paraguayo Cubas y los otros detenidos es por perturbación de la paz pública, resistencia y daños a cosas de interés común. También se agregará a la carpeta, lesión grave, porque supuestamente los manifestantes hirieron a algunos policías, lo que por muchos fue considerado como un chiste de mal gusto, ya que Cubas y su grupo no portaron ningún objeto contundente, mucho menos armas de fuego. Lo único que tenían en las manos, eran desodorante en aerosol para realizar los grafitis (sic).

Los incidentes se iniciaron cuando “Payo” y otras personas “adornaron” con grafitis vehículos pertenecientes al Ministerio Público frente a la casa del fiscal general, Javier Díaz Verón. Según explicó la agente fiscal, la perturbación a la paz pública es el hecho principal; le siguen el daño a bienes de uso común y la resistencia “en razón de que fueron intimados a retirarse del lugar y dejar de realizar grafitis por los vehículos, pero continuaron haciéndolo”.

Dijo que otra característica del hecho punible de perturbación a la paz pública es la violencia, “lo cual se dio, porque dos agentes de Policía fueron heridos y siguen internados (sic)”. Sobre lesión grave, señaló que pese a que en la carpeta fiscal figura, uno de los elementos utilizados por ella para la imputación de las 5 personas, que fueron privadas de su libertad y ahora ya convertida en prisión, había indicado.

“La reprochabilidad y la participación de cada uno de ellos es lo que se  determinó para formular el acto de imputación y posterior prisión”, señaló Stella Mary.

Entre los privados de su libertad, además de Payo, se encuentran el concejal paranaense, Celso “Kelembú” Miranda, el abogado Jorge Britez, el artista Rafael “Mbururu” Esquivel y el concejal Rafael Martínez.

 

 

Lucha de Payo movilizó a

toda la Policía Nacional

Los alrededores del Palacio de Gobierno se encontraban altamente custodiados por militares y policías por casi diez días seguidos. El motivo: la presencia de Paraguayo Cubas y el temor de que el hombre «cometa algún atentado» (sic).

Paraguayo Cubas llegó a la capital del país el lunes 24 de enero en compañía de sus amigos de lucha, entre ellos el concejal Celso “Kelembú” Miranda, el abogado Jorge Brítez, y el artista plástico, Rafael “Mbururú” Esquivel. Más de 300 kilómetros recorrieron a pie, debido a partieron del Este del país hasta Asunción caminado para conseguir «que la justicia se aplique» ante una serie de hechos irregulares. El principal motivo que lo impulsó a los mismos a realizar ese sacrificio de llegar a Asunción a pié, es por la imperante corrupción existente en la comuna de Ciudad del Este, capitaneados por Javier Zacarías Irún y su esposa, Sandra McLeod, actual intendenta.

Su llegada no fue tomada con alegría por las autoridades nacionales, quienes lo trataron como un delincuente y encargaron todo un operativo importante de personal policial para que custodien sus pasos. Incluso no lo dejaron caminar por la avenida Mariscal López por miedo a que «ataque» Mburuvicha Róga. Esta acción fue ridiculizada por la ciudadanía, realizando “memes” contra el organismo de seguridad del Gobierno, atendiendo que mientras todo este operativo ocurría, los delincuentes del mal llamado EPP se pasean por la zona norte del país.

El viernes pasado, Payo fue hasta la sede de la Comandancia de la Policía Nacional con el fin de concretar una denuncia formal porque, a su criterio, lo estaban persiguiendo desde hacía 48 horas.

Tras ello, terminó agrediendo de manera verbal a los agentes policiales que se encontraban en el lugar porque no le dejaron conversar con el comandante, Críspulo Sotelo. Tal hecho generó indignación y todo tipo de comentarios en redes sociales.

Más allá de lo ocurrido ese día, un fuerte operativo policial y militar custodiaba los alrededores del Palacio de Gobierno y del Congreso Nacional. Varias calles estaban valladas y se prohibía incluso la circulación de personas caminando, mientras Payo se encontraba instalado en la Plaza de la Democracia sobre las calles Oliva y Nuestra Señora de la Asunción.

Desde las calles 15 de Agosto las vallas de seguridad se mostraban relucientes igual que uniformes camuflados y de policías. El caos vehicular iba de la mano de todo este desfile policial y generaba impaciencia y nerviosismo en las calles.

El miedo de las autoridades era que el polémico abogado cumpliese con su amenaza: «decorar» con grafitis la casa del presidente de la República, el Palacio de Gobierno, el Congreso y otras más de 60 viviendas de otras autoridades oficialistas.

Cubas sostuvo que continuaría en la capital hasta que el presidente de la República, Horacio Cartes, renuncie al cargo y que los propios parlamentarios pidan «su cabeza». No le interesaba, ni temía siquiera, que por todo esto, lo metan a la cárcel, dijo.

 

 

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