Pacto Cartes-Nicanor-Lugo estaría en agenda de HC

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Escribe: Luis Alen.

 

El amplio Frente Anti-Cartes que había sido la intención de Marito Abdo en mayo se está diluyendo rápidamente, por la sinuosa campaña que realiza Nicanor Duarte Frutos, quien por un lado arremete contra HC en sus discursos, pero, en la realidad de los hechos políticos no da señales que finalmente apoyará al candidato mejor posicionado de la disidencia colorada, por lo que todo apunta a dejar siempre una rendija por la cual se plantee algún acuerdo post-electoral entre el nicanorismo y el cartismo. No obstante, Cartes está preocupado por la gran preferencia electoral de la que goza Mario Abdo Benítez.

 

Coincidente con el proceder ambiguo de Nicanor, Marito también calentó la campaña con la amenaza lanzada de impugnar las candidaturas de Horacio Cartes y Santiago Peña, el primero porque la Constitución le prohíbe la postulación como senador activo, y el segundo, por no haber renunciado previamente a su afiliación al Partido Liberal para migrar a la ANR y ser el candidato presidencial por Honor Colorado.

Santi se desafilió del PLRA, pero ya a destiempo, y entonces un tribunal partidario independiente y una Justicia Electoral no ligada al poder deberían darle la razón al pedido de Marito, pero desde luego no está nada seguro que, así como está el equilibrio del poder, le convalidarán la impugnación.

En una especie de lapsus mental, o por una “falsa interpretación de la prensa”, Marito desmintió que haya anunciado que también impugnaría la candidatura de Duarte Frutos al Senado, aclarando que éste ya había sido habilitado en su momento por el Tribunal Electoral y que sólo sus colegas senadores de 2008 le impidieron ocupar su banca.

Es que Nicanor se dedicó a violar la Constitución en su época de presidente, primero proclamándose titular de la ANR a pesar de estar legalmente impedido y luego como candidato a senador activo, cuando la Carta Magna dice claramente que no puede ser otra cosa que senador vitalicio, con voz pero sin voto.

Le siguió en el vicio de ser violador de la Constitución el ex obispo Fernando Lugo, para quien se esgrimió la argumentación jurídica de que no pudo completar su período presidencial al ser destituido por un juicio político un año antes de dejar el cargo, por lo que pudo candidatarse para senador activo sin que nadie impugnara su postulación, siendo finalmente electo senador y hoy ocupa nada menos que la presidencia del Senado y del Congreso.

Ahora Horacio Cartes es el que se presenta para senador activo, al margen del texto constitucional, valiéndose de los precedentes de Nicanor y Lugo, volviendo por sus pasos de violador de la Constitución en potencia cuando hace algunos meses buscaba el “rekutu” vía enmienda, también un método vedado por el texto constitucional.

 

Evitar la dictadura de los negociantes

Las elecciones próximas son, por lo tanto, el escenario privilegiado de los violadores constitucionales, Nicanor, Fernando y Horacio, que incluso tienen el tupé, sin sonrojarse, de plantear una reforma de la Constitución, obviamente para que “el pueblo decida” instalar la reelección, que con muy buen criterio fue prohibida por la Convención de 1992, con el fin de evitar el advenimiento de una nueva dictadura en el Paraguay, tras muchos años de nefastos gobiernos dictatoriales, como el de Alfredo Stroessner y el de Higinio Morínigo.

Abrir la posibilidad de la reelección, mediante una reforma constitucional, es el pedido de los tres abanderados de la desobediencia a la Constitución actual que, según Cartes, “sólo mira al pasado”, y lo que hay que hacer “es mirar al futuro”. En realidad, lo que primero ansían los tres es poner a buen recaudo sus humanidades, antes que volver a postularse para una reelección, anticipando lo que les espera en el caso que asuma un gobierno apegado a la Constitución de 1992 y a las leyes de la República, porque lo más seguro es que vayan a parar a la cárcel por su proceder contra la norma constitucional vigente.

Los tres mosqueteros de la política criolla también quieren la reelección para asegurar los suculentos negocios que garantizan el ejercicio de la política en el Paraguay, como realmente fue el caso del stronismo, que incluso llegó a crear una casta de “generales comerciantes” enquistados en el poder por años.

Nicanor y HC tienden a realizar un pacto post-electoral de gobernabilidad por su presencia ilegal casi asegurada en el Senado, no descartándose que el mismo Horacio le tiente a sumar sus votos para presidente a la alicaída campaña de Santi Peña. De hecho, ya Nicanor está diciendo en sus concentraciones que no cree que gane Marito en diciembre, a pesar de que éste exhibe una cómoda posición de primer lugar en las encuestas.

 

Victoria de Marito, vital para la democracia

Llegar a la Constituyente no será fácil, porque se requiere de un amplio debate social sobre lo que el país más requiere en términos legales para asegurar el bienestar de su población en las próximas décadas. Pero el principal objetivo inmediato es asegurar la democracia y evitar la impunidad en la Justicia, de parte de los políticos y sus paniaguados aferrados a las mieles del poder para conseguir un rápido enriquecimiento ilícito.

Por ello, una victoria de Mario Abdo Benítez le vendría muy bien a la democracia paraguaya, atendiendo al hecho de que, en primer lugar, la calidad de títere de HC no le confiere ninguna autoridad política y moral a Santi Peña para el oficio de presidente, más aún cuando estará supeditado al pacto de “negocios” en el Senado, entre los tres mosqueteros de la política criolla ya citados, con el agregado de algún que otro sector opositor afín, como sería el caso del liberal Blas Llano.

No hay que olvidar que Nicanor durante su gestión como presidente dio vía libre al contrabando de cigarrillos con un escaso o nulo control sobre las empresas del ramo, a través de una Subsecretaría de Tributación, entonces a cargo de Andreas Neufeld, totalmente abyecta y sumisa a las órdenes del emergente poderoso empresario tabacalero Horacio Cartes y sus adláteres.

El mismo descontrol sobre la industria tabacalera se dio en la era Lugo, con su procurador general, el actual contralor Enrique García, plenamente adiestrado para atender sólo los intereses de los empresarios de frontera.

Sin embargo, una victoria de Marito en la interna, además de asegurarle prácticamente una victoria en las generales de abril de 2018, evitará muy posiblemente la consolidación del grupo de los violadores-negociantes de la Constitución, y obviamente que éstos puedan conducir un hipotético proceso de reforma de la Carta Magna.

En el caso de ganar Efraín Alegre, es cierto que Fernando Lugo tendrá igual o mayor influencia en el poder a través de Leo Rubín como vicepresidente, pero queda aún por ver hasta dónde la presencia del luguismo en la alianza será sólo un episodio pasajero destinado a contribuir al triunfo opositor, antes que a un decisivo aporte para el programa de gobierno.

En los dos escenarios, ya sea con un triunfo de Marito o de Efraín, la decadencia del cartismo será evidente, lo que llevaría también a una segura declinación del nicanorismo, dejando también muy debilitado a Lugo, al mismo tiempo que políticos igualmente en declive como Javier Zacarías Irún –el segundo de HC en la lista senatorial- pierdan su actual poder regional.

Por lo que se ve, el futuro del país se juega en las internas del 17 de diciembre, dejándose en manos de los afiliados de los principales partidos nacionales, el Colorado y el Liberal, la opción por la democracia o por una dictadura de negocios en ciernes.

 

La foto soñada

Cartes aprovechó su periplo por Nueva York para cortejar al Tío Donald y consiguió la foto soñada de aparecer junto con su hija al lado del matrimonio presidencial norteamericano, integrado por Mr. Trump y la primera dama Melania.

Pero Donald J. Trump conoce muy bien el prontuario de HC y de la manía de éste de hacer pasar miles de cajas de cigarrillos por fuera de los canales legales, incluso en los Estados Unidos, siendo por ello objetivo clave de investigación de varias agencias norteamericanas, como la ATF (Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego), la DEA (Antidrogas) y el Departamento del Tesoro (Lavado de Dinero), todos ellos bajo la coordinación del Departamento de Justicia, que no es otra cosa que la Fiscalía General de USA.

 

Rápidamente Cartes sugirió a los norteamericanos que hará todo lo posible para reformar la Constitución y “mirar al futuro y no al pasado”, con tal de blanquear su delicada situación con Estados Unidos, porque, hasta el momento, como potencial violador constitucional y hasta posible senador activo, que le está vedado por el actual texto de la Carta Magna, se ubicaría en la lista de gobernantes vetados por Washington y la foto de la semana pasada sería, ahí sí, “cosa del pasado”.

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