Pagos de la deuda externa ya afectan inversiones del Estado

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Escribe: Luis Alen.

Se están cumpliendo las más negras previsiones con respecto al comportamiento económico del próximo año, a través de los números del presupuesto nacional 2017, en lo que hace a las inversiones del Estado, que se verán restringidas por causa del incremento acelerado de los pagos del servicio de una deuda externa que ha venido aumentando en forma desmesurada en los años recientes, a partir de 2012.

El presupuesto estatal prevé un poco más de US$ 1.000 millones en inversiones de la administración central y de las empresas públicas, principalmente en infraestructura física y social, así como en servicios esenciales en materia energética además de agua y saneamiento, lo que resulta un monto notoriamente insuficiente con respecto a las necesidades en estos rubros trascendentales para el desarrollo nacional.

El Gobierno tal vez está esperando que se inicien al mismo tiempo, el próximo año, las grandes inversiones con aporte privado vía la APP (Alianza Público-Privada), tanto en rutas como en el aeropuerto internacional de Asunción, pero de cualquier forma se está cubriendo, incluso con esta contribución del sector privado, sólo una parte de toda la necesidad de inversión en la infraestructura económica y social.

De allí que el modelo de endeudamiento de los últimos años no ha sido el más conveniente, a juzgar por el coeficiente en relación al Producto Interno Bruto, ya que la deuda pública, interna y externa, creció de un 10 por ciento del PIB en 2011 a un 23 por ciento del PIB en 2016, mientras que la inversión pública como porcentaje del PIB se ha mantenido en niveles todavía bajos en comparación a los guarismos indicados como para hablar de un factor decisivo para el fortalecimiento del desarrollo.

Endeudamiento para pagar deuda

Pero lo peor del caso es que las nuevas deudas que se van contratando, especialmente la emisión de bonos del Tesoro en el mercado local e internacional, servirá en gran medida para pagar el servicio anual del endeudamiento, el año próximo, ya que en el presupuesto se contabilizará un pago de US$ 669 millones, en servicio de dicha deuda, de los cuales US$ 333 millones cubrirá Hacienda utilizando parte de los US$ 600 millones que emitirá en forma de bonos del Tesoro.

Esto significa que el Gobierno entrará a “bicicletear” tomando deuda para pagar deuda, en una acción totalmente contraindicada, en vez de recurrir a fuentes genuinas como el pago de impuestos o el resultado de operaciones productivas, como sería el caso de la venta de la energía de las hidroeléctricas a precios de mercado, en vez de los pagos irrisorios que realizan por llevar la energía tanto Brasil como Argentina, en las hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá.

En estas condiciones, es de rigor concluir que la política de endeudamiento acelerado del Gobierno de Horacio Cartes no está llevando por buen camino a la economía, pues la toma de mayor deuda en los últimos años no ha generado el crecimiento económico que es la garantía para el repago de la deuda.

Se nota a las claras que la mayor deuda comienza a presionar la capacidad de pagos del Tesoro nacional, que ya se ve obligado a colocar más bonos con el fin de honrar el servicio anual del endeudamiento y no para financiar las inversiones, que son el destino natural al incurrir en obligaciones por parte del Estado.

de la Receita Federal.

 

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