Por temor a triunfo de Lugo no corre la reelección de HC

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Escribe: Luis Alen.

 

Desde los nostálgicos del “stronato” como Darío Filártiga, hasta algunos alumnos aventajados de “Calé” y Lino Oviedo cuando urdían fraudes electorales, fueron consultados por miembros del entorno presidencial a ver si resulta factible asegurar el triunfo de HC en una eventual pulseada con Fernando Lugo, en 2018, pero la consulta terminó siempre en lo mismo: será imposible vencer al ex jerarca eclesial, por su gran popularidad en el interior, incluso usando la mecánica fraudulenta.

Se explica así el apuro con que la ANR presentó a la Justicia Electoral su inquietud por la “engañosa” campaña de Lugo, que no llamaría tanto la atención por su calidad de senador, sino porque el mismo Horacio Cartes también se halla embarcado en lo mismo, cuando igualmente la Constitución le impide tan siquiera intentar una nueva candidatura presidencial. Es decir, HC también se halla afectado por las generales de la ley y realiza una campaña “engañosa”.

Cartes ya hizo saber a todos los potenciales interesados en el “rekutu”, incluido al mismo Lugo, que sólo correrá el tema si es que también el ocupante actual del sillón de López va a la postulación. Es que la intención manifiesta del Frente Guasu es la inscripción de la candidatura de Lugo dentro del plazo estricto de la Ley Electoral, es decir, demorando la presentación a los meses previos del acto eleccionario, a inicios de 2018. No antes, para no dar tiempo a los otros contrincantes.

Sin embargo, HC fue tajante: “O todos o nadie”, por lo que no permitirá la candidatura  luguista aislada.

El temor de la clase alta

La clase alta en general, especialmente el empresariado y la oligarquía latifundista ganadera, ya se juramentaron que no permitirán una candidatura de Fernando Lugo, más aún ahora en que el entorno internacional no es propicio a tolerar posibles triunfos de la izquierda. Esta situación le afecta particularmente a Horacio Cartes y a su propia candidatura, ya que el presidente sólo quedaría habilitado eventualmente en el caso de correr la chapa izquierdista con Lugo a la cabeza.

HC les animó a algunos empresarios a probar fortuna en un enfrentamiento electoral con el Frente Guasu, pero entre los hombres de negocios y capitostes de la clase “A” cunde el pesimismo sobre las posibilidades reales de vencer a la fórmula zurda si es que el ex obispo fuera el candidato. Prefirieron, tras evaluar algunas encuestas cuya publicación ha sido “prohibida” por lo desfavorables que son (Lugo gana con el 60 por ciento), no arriesgar e inmediatamente sugirieron dejar las cosas como están, no tocar la Constitución y apoyar candidaturas partidarias que surjan de las internas con legitimidad de origen, sin sospechas de fraudes o manipulaciones desde el poder.

Por tanto, la clase dominante –el grupo que siempre detentó el poder real y fáctico en la República desde el 89- ya dio su “okey” para que se lancen las candidaturas de Marito Abdo (ANR), Efraín Alegre (PLRA) y Mario Ferreiro (Avanza País), siendo una incógnita el nombre que encabezará la chapa del Frente Guasu, en el caso que el nombre de Lugo sea suprimido por la Justicia Electoral y la Corte Suprema.

Con una oposición dividida, las chances de un candidato colorado son mayores, aunque no se sabe si tendrá la suficiente fuerza un nombre surgido de las carpas oficialistas de Honor Colorado, en razón de que también existe el riesgo de que el coloradismo vaya dividido, toda vez que los disidentes queden al margen y venza en la interna un “alter ego” de Cartes, como sería el caso de Enrique Riera, Gustavo Leite o el inefable Javier Zacarías Irún. Quien ofreció su candidatura y no fue escuchado por HC es Luis Castiglioni, por lo que sus posibilidades han mermado muchísimo, debido a que como candidato sin el apoyo oficial difícilmente podría afrontar solo los ingentes gastos de la campaña.

 

Horacio Cartes no tendría que permitir, en el caso que no le salga la intención del “rekutu”, que Zacarías Irún pretenda postularse para la candidatura presidencial por la chapa de HC. Lo que sí debería dejar es que ZI se lance en solitario en la interna colorada, para que después sea derrotado y así HC le abandone definitivamente, sacándose de encima un lastre que no le permitió gobernar tranquilo y más bien le acarreó el surgimiento de una disidencia muy fuerte en el Senado, también ahora en Diputados y dentro del partido Colorado.

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