Puente de la Amistad es un símbolo de unión entre dos pueblos hermanos

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El Puente Internacional de la Amistad es uno de los símbolos de la región de la triple frontera. Después de 12 años, el año pasado fue remozado a nuevo, recuperando su color blanco, constituyéndose en postal de la región Este del país.

 

Por este paso fronterizo diariamente circulan miles de vehículos y personas. Su construcción fue de importancia determinante para el desarrollo de la región, pues se articuló con el funcionamiento de un puerto libre en Paranaguá, Brasil, con lo que se tuvo un acceso al Atlántico.

Con esta portentosa estructura de hormigón armado, se abrieron oportunidades inmensas para la producción primaria paraguaya. Miles de camiones graneros atraviesan el puente, llevando miles de toneladas de soja con destino al mercado brasileño.

En la década del 80 y gran parte de los años 90, esta pasarela se abarrotaba de turistas, que afluían en masa para realizar compras en tiendas de Ciudad del Este. La situación llegó a ser tal que en 1996 se planteó seriamente la construcción de un segundo puente internacional en la zona; tarea que continúa pendiente, pues si bien hubo una drástica disminución del turismo de compras, el movimiento sigue creciendo, mostrándose el Puente de la Amistad insuficiente para responder a la demanda.

 

Récords  

La colosal obra fue concluida en 1962, pero recién fue inaugurada el 27 de marzo de 1965. El puente fue proyectado, financiado y ejecutado por el gobierno de la República Federativa del Brasil, en aquel entonces denominado como los E.E.U.U del Brasil.

Está erróneamente registrada en el «The Guinness Book of Structures» como el segundo más grande, superado por el puente de Gladesville sobre el río Parramatta, cerca de Sydney, Australia, en 1964, pero, realmente la obra del puente de la Amistad fue concluida en el año 1962, y por lo tanto fue record antes que el puente australiano. El 26 de marzo de 1965 el puente fue entregado al tráfico.

Posee una extensión de 552,40 metros y un vano libre de 303 metros, el mayor del mundo en obra de concreto, con 13,50 metros de ancho y una altura de 78 metros.

 

Estudio

La ubicación de este paso no fue por azar, fue el resultado de exhaustivos exámenes de estudios hidrológicos del régimen del río Paraná, durante 20 años. La condición pre-establecida en el proyecto del puente era que el tráfico fluvial no podría ser interrumpido.

Se debía prever un garito de navegación de, en lo, mínimo, 18 metros de altura contado a partir del nivel más alto de las aguas, que fue la creciente del 1905. El proyecto es de autoría del ingeniero paulista José Rodrigues Leite de Almeida, recibido en la Escuela Politécnica de San Paulo, Brasil.

 

La construcción fue ganada en competencia pública por el consorcio de dos firmas. Constructora Rabello S.A (la firma que construyó casi en la misma época el palacio de La Alvorada, en Brasilia) y la empresa Sotenge-Sociedade de Terraplanagen en Grandes Estructuras Ltda. Esta última fue responsable de ejecutar el proyecto. 

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