Camioneros y transportadoras están desesperados por la dificultad que tienen para trabajar con normalidad en el transporte de carga. La situación se complicó mucho más esta semana tras la decisión de los fiscales de la Receita Federal de extender todos los días el paro, que ya lleva más de 5 meses.
La semana pasada camioneros se manifestaron en la zona del puerto seco de Foz de Yguazú, Brasil, contra la huelga que lleva adelante los fiscales de la Receita Federal (Aduana), que reclaman desde julio pasado la aprobación ley 5864/16, que reestructura los cargos y funciones y establece un aumento salarial.
Pidieron una tregua de 90 días, pero lo máximo que lograron tras dialogar con referentes del Sindicato Nacional de Auditores Fiscales de la Receita Federal (Sindifisco) de Foz, es la liberación de la carga que el fin de semana estaba dentro del recinto portuario.
La fila de camiones parados se observa a lo largo de la avenida Paraná y BR 277, en el perímetro urbano de Foz de Yguazú. Los camioneros señalan que la huelga perjudica al sector de cargas afectando la importación y exportación.
Los auditores fiscales, en huelga hace 5 meses, paralizan sus actividades dos veces por semana, desde julio pasado, pero desde esta semana el paro se extiende a todos los días.
Los camioneros aseguran que atraviesan una situación crítica debido a la dificultad que tienen para el transporte de cargas en la región de la triple frontera y según el Sindifisco el panorama empeorará, debido que ahora sólo se mantienen los servicios esenciales. Los sindicalistas anuncian una asamblea para la semana próxima.
La delegación de Sindifisco en Foz de Yguazú justifica la situación señalando que a pesar de todos los esfuerzos realizados referente al proyecto de ley que enviaron en junio, basado en un acuerdo firmado por los auditores fiscales, no recibió el debido tratamiento por parte del gobierno.
Alfonso Burg, del Sindifisco en Foz, señaló que ante esta situación y el receso parlamentario y el agotamiento de alternativas para la aprobación de la ley, no restó otra que convocar a una huelga general como una forma de presión legítima. “La solución para las dificultades de los intervinientes del comercio exterior (Importadoras, despachantes y transportadoras) pasa por que el gobierno federal cumpla con el acuerdo y dé prioridad a la aprobación del proyecto ley “.
Así las cosas, la tendencia es que la situación vaya empeorando, aumentando aún más la cantidad de vehículos estacionados en el Puerto Seco, así como en las afueras.




























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