Repudiar hoy la corrupción

75

Hoy jueves 14 de abril es el gran día para los habitantes de este importante distrito fronterizo del país, donde la ciudadanía saldrá a la calle a reclamar transparencia y a repudiar la corrupción imperante en la municipalidad de Ciudad del Este, desde hace una década y media. Y no solo eso, a los responsables del latrocinio, castigo y cárcel.

El pueblo ya se hastió de tantas burlas, ofensas y desvío del dinero público, que fue a parar en manos de un grupo familiar, lo que permitió que se convirtiera en uno de los más acaudalados del país. Esto hizo revelar a los esteños, que con 15 años de sufrimiento a cuesta, hoy grita a los cuatro cantos, ¡basta de robo!, al tiempo de exigir el fin del clan Zacarías en la comuna paranaense.

La lucha de la ciudadanía de este segundo distrito más importante del país no tiene vuelta atrás, y esto seguirá hasta que se logre la anhelada transformación y transparencia en la comuna local, que desde el 2001 cayó en poder de un grupo familiar, que pasó a convertir el patrimonio público en un negocio privado.

La sumisión ciudadana por tantos años se transformó en una bola de nieve y hoy se revela ante sus autoridades, cuyos rostros representan, actualmente, la flor innata de la corrupción en esta zona de la república.

Si en verdad el gobierno de Horacio Cartes habla en serio de la lucha contra la corrupción, no puede seguir apañando o protegiendo a políticos y autoridades que esquilmaron los recursos públicos, como el clan Zacarías, que hoy es juzgado por el pueblo de Ciudad del Este, por las atrocidades que viene cometiendo al frente del segundo municipio más importante del Paraguay.

El presidente no puede recurrir al peligroso doble discurso, momento en que el pueblo paraguayo aguarda con expectativa la soñada transformación y desarrollo del país. Pero mientras que se continúe ofreciendo protección a personas comprometidas con irregularidades administrativas en la gestión pública, el país seguirá transitando por el tortuoso camino de la corrupción.

El llamado a la ciudadanía esteña es hoy, donde deberá demostrar con su presencia en la calle el deseo de transformación de este distrito fronterizo, que desde el año 2001 ha caído en manos de un grupo de garrapatas, que se apoderó del patrimonio comunal, y para peor, ahora se niega a abandonar la institución, a pesar de la repulsa generalizada de la población paranaense y de las evidencias de latrocinio cometido.

La justicia local nunca tuvo la predisposición de investigar al clan Zacarías sobre la serie de denuncias de mal manejo administrativo. Un buen porcentaje de fiscales y jueces es funcional a este grupo político que maneja la capital del Alto Paraná. El director de “orquesta” se llama Javier Zacarías, que se mueve al amparo y reparo de una justicia servil y corrupta.

En esta comarca fronteriza la ley es letra muerta. Obran centenares de expedientes de denuncias contra la cuestionada gestión del clan Zacarías al frente de la municipalidad, pero no hay antecedentes de que un fiscal haya tenido suficiente valor moral para abrir una investigación contra este grupo familiar. Por tanto, la confianza hace años se ha perdido en la justicia paranaense, que emite sentencias y resoluciones de acuerdo a la cara del cliente.

 

Por esta razón y varias otras, hoy el pueblo esteño tiene que gritar: ¡Basta de robo!, ¡Basta clan Zacarías!

Facebook Comentarios

Compartir