Que la economía de Ciudad del Este no goza de buena salud y que es muy sensible a la situación económica del Brasil, es algo que lo vienen expresando diversos sectores organizados de esta parte del país. La apuesta ahora, con el gobierno de Horacio Cartes, es lograr establecer una mesa de trabajo conjunto, sector público y privado, para redefinir el futuro económico de esta frontera.
Empresarios y comerciantes de la zona afirman que no siempre son comprendidos y escuchados por el gobierno central, por lo que esperan que con el nuevo gobierno de Cartes, las situación pueda ser diferente, por lo que significa esta ciudad en materia de tributos para las arcas del Estado, que aún en crisis, es fundamental para cumplir con sus compromisos a nivel país.
Sostienen que el sector privado de Ciudad del Este ha dado y sigue dando una muestra de confianza hacia el Paraguay, invirtiendo en la ciudad unos 800 millones de dólares en obras de construcción civil, como nuevos edificios, (muchos de altura), remodelaciones y ampliaciones.
El horizonte de la ciudad cambia constantemente, pero sectores, como la Fedecámaras, sienten que el gobierno no termina de sincerase con las fronteras y entre ellas, Ciudad del Este. Este gremio ha expresado en más de una oportunidad la necesidad de formar una mesa de trabajo, que empiece a analizar y a establecer nuevas metas hacia un nuevo camino, que establezca un perfil económico más sustentable en el tiempo.
La crisis mundial tuvo su impacto en el Brasil, que obligó al gobierno a la adopción de una serie de medidas para evitar ser arrastrado. Entre esas medidas se encuentra la liberación de impuesto a la importación de informática para la instalación de fábricas. Igualmente se redujo la tasa de interés de las tarjetas de crédito, así como se devalúo artificialmente el Real, con lo cual hace que comprar y viajar el exterior sea más caro.
Más controles
La situación de la frontera no parece que irá a cambiar. Este 12 de mayo concluye la “operación Frontera Blindada”, pero inmediatamente después se anuncia otra y esta vez involucrará al Ejército brasileño, según lo anunció la misma presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, a través de su cuenta de Twister y del que se hicieron eco los diferentes medios de comunicación del vecino país.
“La situación se vuelve cada vez más complicada”, comenta Jorge Mendieta, trabajador de la vía pública, quien asegura que hace más de un mes que no vende nada. Señala que apenas vende para comer en el día.
“Los controles van a seguir, según dicen y eso para nosotros es fatal, porque así los brasileños no vienen. Para nosotros, que tenemos un negocio pequeño, son días muy complicados y difíciles, más aún cuando tenemos deudas que saldar”, señala por su parte Mario Miguel Mendoza, dueño de una tienda de electrónicos en el microcentro de la ciudad.
“Hay días que se vende algo, pero si vendés un día, dejás de hacerlo otros tres días y así no compensa. Lastimosamente somos dependientes de la economía brasileña en un 100 por ciento. Entran argentinos, chilenos, uruguayos, pero con ellos el negocio no es volumen, sino en pequeñas cantidades”, agrega.
A la espera
Alfredo Meza, dirigente de trabajadores de la vía pública, señaló que todos están a la espera de lo que pueda hacer el nuevo gobierno por Ciudad del Este. “Si hay algo que para nosotros es claro, es que el gobierno central debe dejar de darle la espalada a esta ciudad.
Siempre nos tienen en cuenta a la hora de recaudar impuesto, pero a la hora de sentarse y analizar la crisis que nos afecta, nos olvidan”, afirma.
Meza sostiene que la capital del Alto Paraná vive del comercio, actividad que garantiza fuente de trabajo a más de 400 mil personas, directa e indirectamente.
Sostiene que si en el centro comercial no hay nada, en los barrios las despensas sienten la consecuencia.




























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