Se cumplen 60 años del Acta de Yguazú, documento que propició el nacimiento de Itaipú

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Cancilleres de Paraguay y Brasil, durante el encuentro en Foz de Yguazú.

Este lunes 22 de junio se cumplen 60 años de la declaración conjunta conocida como el «Acta de Foz de Yguazú», que fue suscripta en 1966 por los ministros de Relaciones Exteriores del Paraguay, doctor Raúl Sapena Pastor y del Brasil, general Juracy de Magalhães, respectivamente. 

Según los datos históricos, la firma tuvo lugar en la ciudad de Foz de Yguazú (Brasil), luego de tres días de entrevistas de carácter personal y otras con la presencia de miembros de las respectivas delegaciones, cuando finalmente se llegó a un acuerdo.

El encuentro bilateral tenía como fin fortalecer las relaciones entre ambas naciones, considerando las divergencias limítrofes que existían en aquella época. El acta ayudó a subsanar las discrepancias y plasmó el deseo de reafirmar la amistad y la cooperación entre los dos pueblos hermanos.

Además, el instrumento dejó constancia de que los cancilleres “expresaron el vivo deseo de superar, dentro de un mismo espíritu de buena voluntad y de concordia, cualesquiera dificultades o problemas, encontrándoles soluciones compatibles con los intereses de ambas naciones”.

Por tal motivo, en el Acta de Yguazú se proclamó la disposición de los Gobiernos de Paraguay y Brasil de proceder, de común acuerdo, al estudio y a la evaluación de las posibilidades económicas, en particular de los recursos hidráulicos, pertenecientes en condominio a los dos países, del Salto del Guairá o Salto Grande de las Siete Caídas.

Con la firma de aquel histórico acuerdo se dio inicio al estudio para la construcción de la mayor productora de energía hidroeléctrica del mundo y que hasta hoy rompe récords de generación. 

El documento suscripto por Paraguay y Brasil hace seis décadas fue el punto de partida para la edificación de la Central Hidroeléctrica Itaipú, que siete años más tarde se consolidaría con la rúbrica del Tratado de Itaipú que en su preámbulo incorporó el Acta de Foz de Yguazú, constituyéndose en el instrumento legal eficaz para el aprovechamiento hidroeléctrico conjunto del río Paraná. 

Posteriormente, el 17 de mayo de 1974, fue creada la Entidad Binacional Itaipú, para gerenciar la construcción de la central hidroeléctrica más grande del mundo, cuyo inicio efectivo ocurrió en enero del año siguiente.

De este modo, la Itaipú Binacional recuerda hoy la firma del documento que sería la piedra angular para la construcción de la represa, símbolo del trabajo conjunto de dos pueblos hermanos.

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