Se quebró la “Cicatriz” que impedía investigación a HC

305
Hugo Velázquez, Mario Abdo y Arnaldo Giuzzio, son los protagonistas de la nueva embestida contra Horacio Cartes en pleno comienzo de la pugna electoral que deja de lado la famosa operación “Cicatriz”.

Escribe: Luis Alen.

 

El caluroso verano paraguayo se calentó aún más con el anuncio “oficial” del inicio del proceso de investigación a Horacio Cartes por lavado de dinero y otros delitos. Es una señal inequívoca de punto final al operativo “Cicatriz”, que demoró por varios años que HC fuera investigado, llevando la protección política a la corrupción y la impunidad a niveles que apeligran el futuro de la democracia misma en el país.

 

Aparece ahora en forma nítida que el proceso judicial a los González Daher sería sólo el primer episodio de una escalada investigativa que ya apunta a la protección política a la gran lavandería de dinero sucio en que se convirtió el Paraguay en los últimos años, en coincidencia con la llegada al poder del cartismo.

Cuando el ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, anunciaba que se enjuiciaría a Horacio Cartes por lavado de dinero, se configuraba también el puntapié inicial de la contienda electoral que marcará el apogeo o el ocaso del poder fáctico del poderoso empresario tabacalero y dirigente deportivo.

Es cierto que Giuzzio tiene en frente el “poder ilimitado” del dinero de HC, tal como también lo reconoció el candidato oficialista Hugo Velázquez en la presentación de su proyecto electoralista. Pero la apuesta de retar a Horacio en el campo fiscal-judicial que controla, aunque bastante temeraria, resulta inequívocamente fruto de un mapeo político de la actual coyuntura, porque al final todo se moverá en los próximos meses a las resultas de las elecciones, cuyo ganador se sabrá finalmente en abril de 2023.

El cartismo, en su enojo por el anuncio de Giuzzio, hasta se dio el lujo de demorar una semana la aprobación de la Ley de Emergencia de Marito que posibilitará la llegada de las vacunas anti-Covid ya compradas por Salud Pública para los niños, en un arrebato de soberbia que pone en peligro la lucha por controlar la pandemia.

La actitud de HC muestra de cuerpo entero hasta qué punto, con tal de lograr su impunidad frente a las acechanzas de la ley tanto nacional como internacional, intentará por todos los medios seguir en la cresta de la ola para asegurar su control sobre la Justicia y la Fiscalía, no importando para ello obligar a la sociedad a ir detrás de él en su proyecto de mantener el poder a como dé lugar, priorizando un sistema político autoritario.

 

La pelota en cancha de HC

Si la intención es poner contra las cuerdas a HC en los meses de la batalla electoral, es muy difícil que se consiga de entrada algún golpe fuerte contra el líder de Honor Colorado, conociendo su influencia sobre la fiscala general Sandra Quiñónez, quien por el momento no se ve amenazada de un nuevo proceso de juicio político y no se ha atrevido hasta ahora ni por asomo a husmear en las cuentas tipo agujero negro de las finanzas de Cartes, ni siquiera cuando se había pedido desde el Brasil iniciar aquí una investigación en el tema Lava Jato.

Fue el mismo Giuzzio quien soltó la liebre cuando reveló que la fiscalía de Panamá pidió datos sobre HC, dando a entender que había llegado la hora de presionar a la fiscala general para abrir una investigación ligada a las declaraciones juradas del tabacalero, a la vista de la inquietud existente a nivel internacional sobre la gran lavandería de dinero “made in Paraguay” que gozaría de la protección política, es decir, del poder fáctico que detenta Cartes.

El ministro del Interior, después de anunciar la demanda penal contra HC, recibió la primera estocada del cartismo con una denuncia de abogados ligados al Patrón pidiendo el enjuiciamiento de Giuzzio por enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias, teniendo como base un supuesto aumento notorio de su patrimonio a partir de sus declaraciones juradas como funcionario público desde la época como titular de la Senad hasta hoy.

Es lo que desea precisamente HC, agitar las aguas políticas en términos de “persecuciones” mutuas utilizando para ello el servilismo de fiscales y jueces al mejor postor, porque sabe en el fondo que su patrimonio a investigar es mucho más multimillonario que el de Giuzzio, conocido por su pasar modesto desde que era fiscal.

 

¿Estados Unidos detrás?

La orden de investigar a Cartes provino de Marito Abdo, según lo confirmó el mismo Giuzzio, pero no se puede ignorar que existe desde hace tiempo una movida a nivel internacional para investigar los negocios de HC. No resultaría extraño que la orden haya contado con el apoyo de nada menos que la primera potencia mundial y líder de la democracia internacional, como es el Gobierno de Estados Unidos, que se sabe tiene serios reparos a un eventual empoderamiento de HC como el factótum del régimen político paraguayo, si es que el cartismo gana las internas de la ANR en diciembre e incluso las generales de abril de 2023.

El hecho que Estados Unidos ponga el foco en la protección política a la lavandería y sus ramificaciones en el crimen organizado, el narcotráfico, el contrabando de tabaco y hasta el financiamiento del terrorismo, según las distintas agencias de Washington, es porque estos hechos delictivos son considerados problemas de seguridad nacional para USA.

Pero ¿acaso no sería mejor para Estados Unidos tolerar los negocios oscuros de HC con tal de tener el reaseguro de un régimen político de derechas afín a sus estrategias para detener la marea actualmente incontenible, en apariencia, de la izquierda latinoamericana que se afianza en nuevos países donde ganaron las elecciones algunos elementos adscriptos al socialismo del siglo XXI?

La cuestión crucial radica por lo visto en la lectura que hacen en Washington de la situación política paraguaya, ya que se considera peligroso que el partido mayoritario, la ANR, esté bajo control de HC y sea la base de su poder fáctico, con fuerte influencia sobre la Fiscalía y el Poder Judicial. 

Preferirían en todo caso que la ANR continúe en el poder tras las elecciones de 2023, asegurando la permanencia de la ideología conservadora, pero sin la impronta de la protección político-judicial a la mafia, al lavado y a la corrupción generalizada.

No fue ninguna casualidad la presencia notoria del hombre del departamento de Justicia en la embajada norteamericana, Brian Skaret, durante los juicios al fallecido Óscar González Daher y su hermano Ramón, así como los informes en redes sociales que mostraban las reuniones que mantenía el citado enviado de Washington con fiscales anticorrupción y hasta con la misma fiscala general Quiñónez, durante los procesos a los popes del clan luqueño.

Y Giuzzio dio la precisa cuando afirmó que la investigación a HC involucrará números que harán casi insignificantes los manejados en el caso de los González Daher. De allí que anunciara además que no tiene apuro en presentar la demanda penal contra Cartes, ya que considera que hay que dotarla de todos los elementos que obliguen al Ministerio Público a actuar finalmente contra el Patrón.

 

El portazo del gobernador

El gobernador del Alto Paraná, Roberto González Vaesken, se alejó del oficialismo y se unió al cartismo, en una movida política con tremendo impacto negativo en la campaña de Hugo Velázquez, quien según las encuestas estaría varios puntos por debajo de Santi Peña en la preferencia de los colorados no sólo en el décimo departamento sino en todo el país.

Además de la conocida posición de Vaesken de propiciar la real descentralización en la administración estatal, que volvió a poner sobre el tapete al apoyar a Peña para la presidencia de la República, también es obvio que el gobernador tiene cuentas políticas que saldar con el Añetete abdista, del cual ya emigró hace un tiempo para formar su propio movimiento RUC (Renovación y Unidad Colorada), pero lo más notorio es que por lo visto no pudo finalmente pactar con Velázquez para unirse al nuevo movimiento oficialista Fuerza Republicana.

Una explicación fue dada por el propio Vaesken en un posteo: “Mi salida del oficialismo obedece a cuestión de valores y principios. No haré equipo con personas que tanto daño han hecho al Alto Paraná y al país”. Sería una referencia al hecho que se habla de la integración del ex-cartista Javier Zacarías Irún en el movimiento velazquista, lo que ya de entrada estaría explicando por qué el Toro va muy debajo de Santi Peña en las encuestas, y habría sido el factor que movió a Vaesken a tomar la determinación de dejar de apoyar al abdo-velazquismo.

Con la deserción de Vaesken, queda la duda sobre la real fuerza de Velázquez en el Alto Paraná y en el resto del país. Esta situación obligaría a Marito a volcarse de lleno también en la lucha electoral con HC por la titularidad de la ANR, ahora que ya se sabe que está detrás de Giuzzio en el impulso a la investigación por “lavado” al Patrón. 

Como se ve, la suerte de HC y del país mismo se juega tanto en la interna de diciembre como en las generales de abril de 2023. Habrá que ver si al mismo tiempo puede avanzar, en este complicado contexto político, la prometida “investigación seria” anunciada por el ministro del Interior contra Horacio.

La democracia saldrá fortalecida con el pronunciamiento del pueblo, pero lo importante es que por lo menos salió de escena la operación “Cicatriz” de impunidad, que impedía investigar la protección a los narcopolíticos.

Pero la incógnita del resultado final de las elecciones y de un cambio en el país, depende también de la oposición, que hasta el momento no tiene bien claro el rumbo que tomará la concertación ni posee hasta ahora un líder aglutinador del frente unido. Así como están las cosas, lo más probable es que la oposición vaya desunida a las generales, con el riesgo de volver a perder ante una ANR que en última instancia podría volver a unirse con el famoso abrazo republicano, una vez pasada la interna de diciembre próximo.

Facebook Comentarios

Compartir