Voto castigo anti HC crece tras su operativo blindaje

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Escribe: Luis Alen.

Conseguido el blindaje para lograr impunidad en el próximo período constitucional, Horacio Cartes quiere conseguir la corona de la gloria imponiendo también a su reemplazante temporal hasta el 15 de agosto, pero los nuevos vientos políticos que soplan en sentido contrario le estarían pasando factura por su adhesión a las pretensiones de los impresentables que le apoyaron para evitar las molestosas investigaciones judiciales.

La campaña electoral entra en la recta final con la expectativa centrada en la etapa política a iniciarse el día después de los comicios, con el hecho casi confirmado de la merma del poder cartista y de sus aliados, mientras Marito Abdo y Efraín Alegre se hallan enfrascados en un mano a mano en las encuestas “pagadas” sobre quién ocuparía el sillón presidencial, pero que en la intención de votos del Senado no varían el panorama adverso para el cartismo.

El hecho cierto es que los electores esta vez no sólo practicarán el voto cruzado, principalmente los colorados, sino también aplicarán el veredicto del voto castigo, como ha quedado evidenciado en las encuestas publicadas por los medios de comunicación, casi todas “pagadas” por los equipos de campaña, y lo mismo en el caso de los sondeos menos “científicos” de las redes sociales, pero que de igual forma han marcado una tendencia de las intenciones de los votantes.

Lo evidente, por ejemplo, es la continuada merma en el caudal de votos al Senado de la Lista 1, acelerada aún más después del operativo blindaje y por la falta de renuncia de Óscar González Daher, junto a otros próceres del acomodo y del atornillarse a la banca parlamentaria, con el agregado de los impresentables como Javier Zacarías Irún o de los compañeros de ruta de HC en la violación constitucional como Juan Afara y Nicanor Duarte Frutos.

No le van en zaga tampoco los liberales, cuyos espantavotos del llanismo han visto mermar sus chances para el Senado, e incluso el Frente Guasu de Fernando Lugo, que después de aparecer inicialmente incluso por encima de Cartes en las encuestas, ahora figura como una tercera fuerza después de la ANR y el PLRA, según otro sondeo aparecido en la televisión abierta.

Operación renuncia

Envalentonado por su éxito en el operativo blindaje, HC se quiso dar ya un atracón imponiendo a su reemplazante en el sillón de López, nada menos que proponiendo al Congreso el nombre de la vicepresidenta de la Corte Suprema, Alicia Pucheta, quien debería ser apoyada por los parlamentarios para asumir la vicepresidencia de la República tras la renuncia de Juan Afara.

Pero he aquí que, por fin, los legisladores ya no se prestaron a los arranques de HC hacia el poder total, no dando el quórum legal para la sesión del Congreso en la que se debía aceptar la renuncia de Afara, quedando por lo tanto en aguas de borraja la nueva imposición cartista a los parlamentarios, quienes esta vez no se alinearon como mansos corderos a las directivas provenientes de MburuvichaRoga.

Habría que ver si el renacer de la dignidad parlamentaria fue solo un desliz pasajero, atribuible a los tiempos de reflexión de Semana Santa, porque el cartismo volverá a arremeter seguramente para reagrupar sus fuerzas invencibles desde los tiempos de la aciaga intentona pro-enmienda, con el fin de conseguir la venia del Congreso a sus designios, como ya la obtuvo en cuanta cuestión se planteó a nivel de la Corte Suprema, siendo el halago de otorgar la Presidencia, aunque sea por un corto tiempo a una “fiel y disciplinada” ministra, como una especie de premio a tan conspicua seguidora de las directivas cartistas en los vericuetos judiciales.

Pero el episodio de Afara podría ser el ensayo previo para un escenario de crisis institucional mucho más serio, porque si el Congreso no le acepta la renuncia al vicepresidente, se presume que menos lo hará en el caso del presidente de la República, dejando a HC en un peligroso terreno parecido al “limbo”. De hecho, al no aceptar la salida de Afara para permitirle hacer campaña y acceder a un cargo al que la Constitución no le habilita, menos aún podría Cartes pretender la aceptación de su renuncia para el mismo motivo vedado por la Carta Magna.

Se repite así la historia de 2008, cuando a Nicanor Duarte Frutos no le permitieron asumir en el Senado y con ello se le truncó su afán de seguir acumulando poder ya desde una silla parlamentaria. Es lo mismo que pretende HC, con el aditamento de la ley de blindaje, que podría ser de todos modos derogada, según lo prometen la mayor parte de los candidatos a asumir en el nuevo período, en ambas cámaras del Congreso.

¿Por qué ya no le fue posible a HC mantener cohesionada a su tropa pro-blindaje para la votación de la renuncia de Afara como de la suya propia, de tal modo que “no se pierda” la oportunidad, como el mismo Horacio lo dijo en un comunicado, de tener el lujo de contar por unos meses con una presidenta mujer de la mejor calidad de formación posible?

El factor clave

Resulta notorio que a HC y a los impresentables de la política les marcó en forma definitiva, con una imagen muy deteriorada entre los electores del 22 de abril, la ley del blindaje, a tal punto que los mismos legisladores expresaron un “sálvese quien pueda” con el tema de la aceptación de la renuncia de Afara, a la vista del doble impacto negativo que tendría en las intenciones de voto la nueva imposición cartista.

Dependía mucho de la actitud que asumirían de ahora en más los integrantes de Colorado Añetete, de Marito Abdo, quienes habían aportado votos para los devaneos de poder de Cartes, como una especie de prenda de unión para dar la imagen de una Lista 1 cohesionada detrás de las candidaturas, tanto para la Presidencia y Vicepresidencia, como para el Congreso y los demás cargos departamentales o el Parlasur. Pero, por lo visto, el maridaje HC-Marito estaría llegando a su fin, toda vez que las encuestas dan como incuestionable un triunfo colorado para la jefatura del Estado, pero con una importante merma de votos, principalmente en la lista del Senado.

Como contrapartida, el dato notable es que candidaturas legislativas como la de Fidel Zavala, han duplicado sus intenciones de voto después que manifestaran su repudio al operativo de acumulación de poder del cartismo. El número uno de la lista senatorial de Patria Querida llegó a expresar su firme oposición al blindaje y adelantó que se opondrá a la jura de HC como senador, haciendo que reverdecieran las esperanzas de que vuelvan los tiempos en que su partido llegó a competir como tercera fuerza frente al oviedismo.

Por las dudas, y para que Marito deje de coquetear excesivamente con el cartismo, el jefe de campaña de Efraín, Carlos Mateo Balmelli, convocó a una conferencia de prensa para denunciar una posible inhabilidad del candidato colorado, porque reñiría contra la Constitución el haber sido adjudicada una empresa vinculada con una jugosa licitación para la provisión de asfalto al Ministerio de Obras Públicas.

Lo llamativo es que, aparte de las redes sociales, la denuncia tuvo poco eco en la prensa empresarial, lo que revelaría que sólo se la ensayó como un globo sonda, a la espera de la movida de Marito en el tema de las renuncias de Afara y de Cartes. Sin embargo, el texto constitucional es bien claro, y la contratación con el Estado es una de las inhabilidades previstas para inhibir el acceso al cargo de presidente de la República, aunque ya se sabe sería de difícil concreción una inhabilitación de Abdo, teniendo en cuenta la tendencia política prevaleciente a nivel de la Corte Suprema, donde finalmente iría a parar el intento de hacer descabalgar al candidato de la ANR.

En todo caso, la intención de los estrategas de campaña de Efraín es dar golpes mediáticos en la recta final antes del día D, como ocurrió también con el compromiso ante escribanía para tomar medidas como la rebaja en la tarifa de electricidad, lo que, dicho sea de paso, implicará seguramente la necesidad de aumentar impuestos para pagar el subsidio de la ANDE, cuya carta orgánica le exige mantener un nivel mínimo de rentabilidad que le permita pagar su deuda.

Como las encuestas pagadas por cada campaña no permiten conocer con exactitud las tendencias reales de intención de voto para la presidencia, porque cada una da como ganador a Marito o a Efraín, lo concreto es que sea quien sea el victorioso el 22 de abril, deberá afrontar la dura tarea de negociar un programa de gobernabilidad con el Congreso, que lo más probable se presente muy fragmentado y difícil de manejar por parte del nuevo Gobierno.

 

Pero una cosa está clara: que gran parte de los nuevos legisladores, así como ya lo presagia la conducta de los actuales que se volvieron reacios a cumplir las órdenes emanadas de HC y sus gerentes, tendrán que cumplir con el compromiso ante los votantes de tirar al basurero de la historia al poder cartista.

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