Una investigación realizada por el Movimiento en Defensa del Mercado Legal Brasileño, que reúne más de 70 entidades representativas de sectores afectados por la ilegalidad en el Brasil, revela un panorama muy crítico en relación a la actuación del gobierno brasileño y paraguayo en el combate al contrabando entre los países.
Durante el trabajo, realizado entre los días 9 a 11 de febrero de este año, se escuchó a cerca de 2 mil personas en 130 municipios pequeños, de mediano y grande porte, de todas las regiones del Brasil.
Para el 77 por ciento de los entrevistados, las autoridades brasileñas no actúan de forma efectiva en la vigilancia de las fronteras, porcentual que es de 73% para la efectividad del gobierno paraguayo en el mismo cuestionamiento.
Una de las principales revelaciones de la investigación es la evaluación que los brasileños hacen de los motivos por el cual la fiscalización del lado paraguayo es un fracaso.
Entre los entrevistados, se cree que los paraguayos no adoptan medidas para contener el problema, 76 % evalúan que eso ocurre porque políticos y autoridades lucran con este tipo de negocio. Eso es especialmente verdad en relación al contrabando de cigarrillos, refieren.
Marcas paraguayas hoy ya son responsables por 45% de las ventas en territorio brasileño, y el presidente del Paraguay, Horacio Cartes es dueño de la mayor fábrica de cigarrillo del país.
El cigarrillo Eigt, fabricado por la Tabacalera del Este, empresa del presidente Horacio Cartes, es hoy la marca más vendida en el Estado de San Paulo y la tercera en todo el Brasil. El 41% entre los entrevistados de 16 a 24 años, expresaron que el consumo de cigarrillo de contrabando es aun mayor entre los más jóvenes.
La investigación también refiere que el 84% de los entrevistados ven conexión entre el contrabando de cigarrillos y el crimen organizado en el Brasil. Los esfuerzos del gobierno brasileño para cohibir la entrada de cigarrillos paraguayos en Brasil son reprobados, y una posible sanción contra el Paraguay, recibe el apoyo del 58% de los escuchados por la investigación.
“Falta competencia en la vigilancia por parte del gobierno de ambos países y en el caso paraguayo los brasileños también ven omisión, motivada por el hecho de que autoridades y políticos del país vecino son beneficiados del contrabando de cigarrillos para el Brasil”, afirmó Edson Vismona, presidente el Instituto Brasileño de Ética Concorrencial (ETCO) y coordinador del movimiento.
Refiere que el comercio de cigarrillo contrabandeado en Brasil está dominado por organizaciones criminosas como el Primer Comando Capital (PCC) y el Primer Comando Vermelho (CV). “No es posible hablar de crimen sin víctimas. Documentos aprehendidos por la Policía Civil en San Paulo muestran que el PCC establece cotas de venta de cigarrillos paraguayos a comunidades carentes del Estado”.
Vismona también recuerda que, a pesar de importantes, políticas de restricción al cigarrillo no pueden ser excesivas sobre riesgo de estimular aún más el contrabando del producto. “El exceso de impuesto para el sector es uno de los factores decisivos en el crecimiento del contrabando de cigarrillo en el país, ya que las marcas paraguayas llegan a costar menos de la mitad del precio mínimo establecido por ley en el Brasil”, recuerda.




























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