Como ya le tiene acostumbrado al pueblo trabajador esteño, el autodenominado líder político, Javier Zacarías Irún, una vez más expuso su cobardía, al no presentarse el lunes último a la audiencia de conciliación, en el marco de la querella por difamación, calumnia e injuria, que promovió el mismo contra el concejal comunal paranaense, Celso “Kelembú” Miranda, quien lo había acusado de “robar como ratón de iglesia y homosexual”.
Esta declaración del polémico edil llevó al ex intendente de Ciudad del Este a instaurar una querella criminal contra Miranda, quien ya soporta una querella anterior de la jefa comunal local, Sandra McLeod, con quien no hubo conciliación y deberá ir el caso a un juicio oral y público.
Zacarías Irún en la audiencia estuvo representado por su abogado Derlis Martínez, quien manifestó a la jueza de la causa Zunilda Martínez, que su cliente (Zacarías Irún) no tiene ánimo de conciliar con su contraparte. Por su lado, el legislador Miranda se ratificó en todos los términos de su acusación anterior y como pruebas exhibió recortes periodísticos de varios diarios capitalinos, en donde se le acusa a Javier Zacarías, de homosexual, y también entregó a la magistrada, acusación del senador Juan Carlos Galaverna, que en su momento le había tratado de “mariposón” al político colorado. Algunas definiciones de mariposón, dice que es un “hombre que mantiene relaciones amorosas frecuentes, pero poco duraderas”, como también, “hombre afeminado u homosexual”, que son algunas acepciones.
Tras culminar la audiencia, que se llevó a cabo en el Tribunal Penal de Ciudad del Este a cargo de la jueza Martínez, el concejal Miranda acusó de “cobarde” a Javier Zacarías, por no haberse presentado y mostrado la cara. Dejó entrever que el citado político republicano paranaense con esta actitud demuestra su actitud cobarde y traidora, porque se dedica a “tirar la piedra y a esconder la mano”.
Principal
crítico al clan
El concejal Miranda se ha constituido en el principal crítico de la gestión del clan Zacarías al frente de la municipalidad de Ciudad del Este. Durante 15 años de gestión los Zacarías nunca tuvieron problema alguno, porque no existía oposición en la junta comunal paranaense.
Los 12 ediles respondían a los “intereses oscuros” de Javier Zacarías y su entorno. Hoy ha cambiado el panorama y las autoridades del ejecutivo municipal al iniciar el nuevo periodo legislativo se encontraron con una mayoría opositora, que ya pidió este año la intervención de la cuestionada gestión de Sandra McLeod, que no prosperó por la actitud cómplice de los diputados colorados, que impidieron que la administración, bajo control de los Zacarías, sea intervenida.























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