Escribe: Luis Alen.
Nadie en su sano juicio puede negar que el presidente Horacio Cartes debía potenciar su movimiento dentro de la interna colorada, como una forma de aumentar su poder y, al mismo tiempo, asegurar la gobernabilidad. Pero el cambio de rumbo de Honor Colorado (HC) para buscar la “unidad” con Javier Zacarías Irún definitivamente le significó al jefe de Estado una mala decisión, que se le está convirtiendo en un verdadero “boomerang”.
Se le critica a Cartes el hecho de digitar un anodino y poco experto candidato a la titularidad colorada, aceptado a duras penas por la dirigencia y las bases oficialistas, pero eso no hubiera sido un mayor inconveniente porque las imposiciones son aceptadas a la larga en la ANR, más aún si vienen acompañadas de suculentos recursos monetarios.
Un poco más de un mes después del sorprendente giro presidencial, queda a la vista que el “nuevo rumbo” adoptado no fue el mejor de los escenarios para HC, debido a que, como ya se dijo en esta columna al poco tiempo de la digitación de Pedro Hércules Alliana, el error estuvo en caer en el juego de ZI.
Esto es así porque, se ha visto ahora, el líder colorado de Alto Paraná le hizo caer al presidente en una trampa con tal de ganar terreno para seguir en la total impunidad, ya que su objetivo siempre es tener fuera de toda fiscalización su feudo comunal de Ciudad del Este.
Como revelara Abdo Benítez, todavía un día antes de su entrevista con HC para decidir su candidatura por la chapa oficial, Zacarías Irún le prometía que no descabalgaría y que iría hasta el final en su postulación. La misma posición adoptó Marito ante Cartes, en la larga entrevista en Mburuvicha Roga, donde HC a toda costa intentó convencerle que resignara su intención de ser candidato.
Por lo visto, ya ZI le había convencido a Cartes que la mejor moneda de cambio por la renuncia a su candidatura era nada menos que pedirle lo mismo a un Marito que se perfilaba seguro ganador de la interna de julio, tal como se predecía en las encuestas y en las movilizaciones que realizaba el senador por el interior.
Apoyo a ZI, ¿a título de qué?
Lo que todos se preguntan es en qué sale ganando HC por andar de la mano de Zacarías Irún, cuando se ve que sólo está cosechando el rechazo a sus proyectos en el Senado, donde se le rebeló una bancada de 15 legisladores que apoya al senador Mario Abdo Benítez.
El oficialismo y ZI acaban de recibir una feroz tunda nada menos que en la Cámara de Diputados, donde por la diferencia de un voto fue aprobado un pedido de informes a la municipalidad de CDE, presidida por Sandra McLeod de Zacarías, sobre las ejecuciones presupuestarias de los ejercicios de 2013 y 2014.
A su vez, como era de esperarse, también en la Cámara de Senadores se puso en la mira a la administración zacariísta de CDE, con otro pedido de informes sobre supuestas irregularidades administrativas incurridas en el transcurso de la gestión municipal del clan, que engloban denuncias de mal manejo del dinero público y del patrimonio comunal, por lo que se pidió informes a cinco instituciones, buscando datos sobre supuestos negociados con inmuebles municipales y malversación de recursos del Fonacide.
En Senadores, el proyecto de resolución en que se solicitó documentos a varias instituciones, fue presentado por el senador Pedro Arturo Santa Cruz, del Partido Demócrata Progresista (PDP), con el fin de seguir con la investigación sobre denuncias de supuestos negociados con inmuebles municipales durante la administración de Javier Zacarías y Sandra McLeod de Zacarías.
Las denuncias fueron realizadas por la organización denominada Frente Ciudadano ante una multibancada de senadores, por lo que se conformó una comisión unicameral para analizar las acusaciones. El proyecto de resolución fue aprobado durante la sesión ordinaria de la semana pasada de la Cámara Alta.
Las solicitudes de informes están dirigidas a la Dirección Nacional de Registros Públicos, al Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), al Servicio Nacional de Catastro, respecto a los antecedentes y ubicación del inmueble de las 9 hectáreas, expropiada a favor de la comuna esteña para la reubicación de los trabajadores de la vía pública, pero que fue vendida y concesionada a empresas extranjeras en gran parte.
Además se solicita a dichas instituciones, detalles sobre la finca 79 que perteneció al ex presidente brasileño Juscelino Kubitschek, pero llamativamente apareció como propietaria del terreno una funcionaria municipal de nombre Justa Esteria Salinas de Brizuela, quien percibía un exiguo salario.
Según el Frente Ciudadano, este es el “terreno con ruedas”, pues habría sido movido desde el sitio donde queda la Base Naval, hasta la cabecera del Puente de la Amistad, para construirse allí el Shopping del Este, el cual sería uno de los negociados. Los datos solicitados a las instituciones citadas también deben explicar los antecedentes y ubicación de la finca 66, expropiada por ley 35/99 y que fue loteada y rematada, según las denuncias.
En la resolución también aprobada en el Senado, se le exige a la Municipalidad de Ciudad del Este la remisión de copias de la resolución de la Junta Municipal 30/2008, que aprueba 20 loteamientos sobre la finca 66 y copia de la transferencia de inmueble que se realizó a Royal Investments, a la cual la comuna esteña vendió parte del predio de las 9 hectáreas.
También se solicita a la Municipalidad las transferencias recibidas y la ejecución presupuestaria de los recursos del Fonacide en los años 2012, 2013 y 2014.
Los senadores requieren también informes al Ministerio de Educación y Cultura, respecto a las escuelas que recibieron beneficios en infraestructura pública, escuelas beneficiadas con almuerzo escolar, entre otros.
Las resoluciones deben ser remitidas esta semana a las instituciones y éstas tienen un plazo de 30 días para responder.
La transparencia ya no es prioridad
Lo peor del caso del maridaje HC-ZI es que todo el capital ganado por Horacio de credibilidad y adhesión de la ciudadanía fue tirado al tacho de la basura, ya que, con tal de ganar terreno en el nuevo rumbo político cartista, se deja de lado nada menos que la transparencia tan difícilmente impuesta por el jefe de Estado en los primeros meses de su gestión presidencial.
Y como prueba vale, para realizar esta afirmación, que la Cámara de Diputados haya dispuesto jugosos aumentos de remuneraciones para sus funcionarios, muchos de ellos operadores, ahijados políticos y hasta parientes de los legisladores. Todo esto, con la mirada complaciente de un Poder Ejecutivo que no se animó a poner orden en la estructura de gastos salariales del Estado y finalizar la repartija grosera de fondos públicos entre los funcionarios, sin que quede casi nada para las urgentes inversiones en obras para el desarrollo económico y social.
Una de las promesas de la campaña electoral de HC fue también abandonar la vieja práctica colorada del prebendarismo y la utilización de los recursos públicos como botín político. Esta prioridad igualmente se hizo añicos con la entente cartista-zacariísta.
No resulta ninguna casualidad que arropada por los nuevos aires del maridaje con el cartismo, la intendenta de CDE haya recurrido nuevamente al viejo expediente de pedir al Tribunal de Cuentas Segunda Sala que le audite su rendición de ingresos-gastos del ejercicio 2014.
Lo que buscó siempre el clan Zacarías lo vuelve a practicar, es decir, “puentear” a la Contraloría General de la República, con la aprobación de un Poder Judicial dispuesto a apañar las tropelías del poderoso grupo político del Este.
Con todo lo señalado, resulta notorio que la imagen del presidente se ha venido por el suelo, no precisamente por haber realizado su incursión en la interna colorada, sino por la forma en lo hizo, pisando sus promesas electorales, abandonando su aplaudida gestión de los primeros meses en materia de transparencia con los recursos públicos y su impulso inicial a favor de un Estado eficiente, al margen del prebendarismo y la corrupción.
Lo que todos se preguntan ahora es si valió la pena dejar de lado esta acertada gestión de Gobierno, en aras de una vidriosa y endeble alianza con el zacariísmo, que sólo le puede deparar una victoria “pírrica” en julio, cuando lo que está en juego es toda una gestión presidencial de cara a 2018 y a una eventual reelección.
El error en que incurrió HC es tal, que posiblemente ni el mejor de los expertos en imagen que pueda contratar en el mundo le va a posibilitar que recupere lo perdido en su credibilidad ante la ciudadanía, a no ser que vuelva a recapacitar y realice una corrección de rumbo urgente, lo cual se presenta difícil conociendo la tozudez del carácter de Horacio.





























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