Efectivos de la marina, apostados en la cabecera del Puente de la Amistad, lejos de controlar la zona de frontera, como estipula la ley, los mismos se apostan en la zona primaria de la aduana de Ciudad del Este para ofrecer “protección” a los motociclistas contrabandistas, que transportan todo tipo de hortalizas, desde el lado brasileño. También estarían dando “cobertura” a los puertos clandestinos, agua abajo del río Paraná y por donde circulan todo tipo de tráfico.
El lunes último, a raíz de esta situación presentada con los militares, se registró un grave problema entre motociclistas y funcionarios aduaneros, que decomisaron verduras, principalmente tomates, procedente de Foz de Yguazú, cuando los propietarios de los productos entraron en una fuerte discusión con los fiscales aduaneros, que posteriormente terminó a los puños, según relató uno de los empleados aduaneros, quien pidió no revelar su identidad.
Indicó que mientras todo esto ocurría, los marinos, a escasos metros del área del conflicto observaban sin mover un dedo, momento en que más de 20 motociclistas se agolparon sobre apenas 3 aduaneros, que se vieron en apuros, al no contar con la protección de los marinos. Al final, ¿cuál es la función original de los militares navales?, la respuesta es el de controlar toda la faja de frontera con Brasil, sobre el río Paraná.
“Los marinos ni se inmutaron para ir a defendernos, porque con el decomiso de las verduras le estábamos perjudicando en su negocio”, señaló un aduanero, quien adelantó que al no contar con la seguridad requerida por parte de los militares, apostados en la zona primaria, pedirán por vía nota al Director Nacional de Aduanas, Nelson Valiente, que gestione, por donde corresponda, la presencia del personal del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional (GEO), en el sector.
La ley es clara
La intromisión en asunto que no le compete a los militares viene generando un permanente roce entre uniformados y funcionarios aduaneros, tomando en cuenta que los marinos realizan controles a los “paseros”, que originalmente es una atribución exclusiva de los funcionarios de aduana, conforme al artículo 1º de la Ley No 2422/01, del Código Aduanero, de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA). Sin embargo, el comandante de la Marina en Ciudad del Este, capitán de fragata , Oscar Girardoni, no lo entiende así, al ofrecer protección a sus subalternos.
Según el articulado de esta ley, la citada institución de control y de recaudación, es la única encargada de aplicar la legislación aduanera, recaudar tributos a la importación y exportación, fiscalizar el tráfico de mercaderías por las fronteras y aeropuertos del país; además de ejercer atribuciones en la zona primaria y realizar las tareas de represión del contrabando en zona secundaria.
De acuerdo a datos, los militares, apostados en la cabecera del puente estarían “recaudando” alrededor de 100 millones de guaraníes semanales, en concepto de “coima” recibido de los paseros, que preferentemente transportan verduras brasileras, inundando así el mercado esteño, perjudicando terriblemente a los horticultores y productores de verduras de la zona.





























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